Conoce esta historia de éxito

Los pasados sismos del mes de septiembre en México trajeron consigo muchas historias, profundo dolor, muestras invaluables de apoyo, sin duda experiencia, pero también dejaron múltiples preguntas, entre estas, ¿qué ha pasado con los niños que se quedaron sin escuela después del sismo?

Tras una espera de dos semanas para algunos, un mes e incluso más para otros, y después de las respectivas revisiones de cada inmueble, muchos infantes pudieron regresar a sus colegios. Sin embargo, hubo quienes se quedaron sin escuela debido a las severas afectaciones, como las que sufrió el Internado San Juan Bosco.

El internado San Juan Bosco

El Internado San Juan Bosco es una de las obras asistenciales de la Orden de Malta en México; atiende a niños y niñas de entre seis y doce años de edad que se encuentran en situación vulnerable y les ofrece techo, alimento y educación de calidad.

Este internado, apoyado por Fundación Gigante, se encuentra ubicado en el pueblo de Santa Martha Acatitla, en Iztapalapa, una de las zonas afectadas por el sismo. La escuela sufrió daños severos, imposibilitando su reapertura.

Ante esta situación, los niños que se quedaron sin escuela después del sismo fueron reubicados en distintas instituciones para retomar sus estudios y continuar con su formación.

Asilo Primavera al rescate

Asilo Primavera I.A.P. es un internado que da asilo, protección y educación a varones en edad escolar de lunes a viernes.

Al enterarse de la situación que atravesaban los estudiantes del Internado San Juan Bosco y tras hacer una consulta interna, Asilo Primavera decidió abrir sus puertas a 30 niños.

La madre Noemí, directora de la institución afirma que el cambio y el proceso de adaptación han sido difíciles para los niños que recién llegaron.

La adaptación

“Ha sido algo fuerte, tanto para los niños que ya teníamos en el Asilo Primavera como para los otros niños que llegaron; son modelos de atención diferentes y ha sido difícil poder encajar entre ambos” Aseguró en entrevista.

Explicó también que la adaptación para los niños de primero, segundo y tercero ha sido un poco más fácil, dentro de la complejidad que tiene cualquier cambio de hábitos, pero para cuarto, quinto y sexto año se ha vuelto un proceso más complicado.

Cuando Fundación Gigante supo que parte de los niños del Internado San Juan Bosco estaban ahora readaptándose en el Asilo Primavera, decidió llevarles una sorpresa.

La sorpresa

RadioShack y Office Depot, dos empresas de Grupo Gigante, sumaron esfuerzos para donar juguetes como drones y vehículos a control remoto para todos los niños del Asilo Primavera, recordándoles que todo esfuerzo tiene su recompensa.

“Asilo primavera no tiene un porcentaje para destinar a la compra de juguetes, entonces para nosotros es algo realmente maravilloso que puedan venir y traer juguetes, que puedan compartir con los niños, que los conozcan y que vean la dinámica de colaboración que hay”. Afirmó la directora de Asilo Primavera.

En total, se entregaron 120 juguetes, entre coches a control remoto, peluches, drones, juegos de destreza y muchos otros.

Esta es solo una muestra de cómo Fundación Gigante da seguimiento a las causas que apoya, procurando siempre el mayor bienestar de los beneficiados.

Recordemos que los esfuerzos de responsabilidad social de Fundación Gigante giran en torno a 3 ejes: salud, educación y atención a desastres naturales, ubicándose el caso del Internado San Juan Bosco, en los últimos dos.

Acerca del autor

Pamela Garcidueñas

Lic. en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Universidad de La Salle Bajío, interesada en el conocimiento, la sociedad y el medio ambiente. Ha trabajado para distintas empresas formulando información de temas sociales; actualmente forma parte de Expok en el área de desarrollo de contenido.