Fundaciones Empresariales

¿Nacerán más fundaciones empresariales en 2014?

Escrito por ExpokNews

trabajadores

Por Emilio Guerra Díaz

Los propósitos fiscales que contemplaba la miscelánea fiscal presentada por el Presidente Enrique Peña Nieto, analizada y discutida por los partidos políticos tanto en Cámara de Diputados como Senadores, tuvo varios efectos, la mayoría de ellos negativos, donde “los restos del naufragio” del “barco que encalló para dejar las cosas como estaban”, aún no se pueden evaluar en su verdadera dimensión.

Sin embargo sí se pueden advertir algunos perjuicios que avivan las aberraciones (en su acepción que nos ofrece la Real Academia de la Lengua Española: Grave error del entendimiento) sobre lo que nuestros legisladores y algunos sectores de la opinión publica piensan sobre la posibilidad de que una empresa constituya una fundación empresarial. Lejos de impulsar desalientan la aparición de nuevas fundaciones empresariales.

Dentro de los objetivos que afloraron en la discusión fiscal se querían ente otras medidas perjudiciales al sector, limitar e incluso anular los donativos entre partes relacionadas, es decir, una empresa X con su constitución jurídica como sociedad anónima, no podría de haber avanzado la propuesta, realizar donaciones a su fundación de la empresa X que es una asociación civil por mantener un vínculo de negocio.

El periódico Reforma dio cuenta la semana pasada de los resultados que lograron distintos cabilderos con el poder legislativo. Batallas que no fueron sencillas pero si desgastantes y que valdría la pena avanzar en permitir ese trabajo.

De cualquier manera los desafíos que enfrentará este sector de las fundaciones en México en 2014 se encuentran:

Aspectos fiscales

O se trabaja arduamente para dejar claro por qué una fundación empresarial (como cualquier otra organización no lucrativa que sea donataria autorizada y que tenga relación directa con una empresa), no está evadiendo impuestos como lo acusan varios legisladores, o esta percepción siempre será una amenaza con la que se enfrentará el sector filantrópico cada vez que diputados y senadores en ciernes aborden el tema. Sí a la población en general nos hace falta una cultura fiscal, a varios de nuestros legisladores tendríamos que invitarlos a tomar un curso básico, llevarlos a que atestigüen el trabajo de las donatarias autorizadas y persuadirlos de que hagan sostenidamente una donación mensual a una organización de su elección.

Es necesario aclarar que con las disposiciones aprobadas por la ley antilavado, la carga de denunciar la recepción de donaciones mayores de 208 mil pesos pega tanto a la fundación empresarial que recibe el donativo para financiar sus proyectos de inversión, como a las organizaciones operativas que los reciben. Más burocracia por las suspicacias que tienen los legisladores de que el sector filantrópico es una actividad de riesgo para lavar dinero del narcotráfico.

Hemos discutido el tema con varios especialistas y directores de fundaciones y hemos disertado sobre cómo podría una organización filantrópica “devolver” limpio e íntegro el dinero a un narcotraficante que hizo una donación a una donataria autorizada. Un argumento vertido por un colega fue lo que “ganaría” un personaje dedicado a la ilícita actividad, sería un recibo deducible del cual solo tendría un beneficio que le podría servir para deducir sólo el 7% del total de sus ingresos del año anterior. ¿Entonces dónde está el beneficio real? En todo caso su donativo trataría de lavar culpas.

Y aun cuando la situación de riesgo y lavado es más compleja, el principio legado en la ley anti-lavado para las organizaciones filantrópicas es que deben actuar como denunciantes bajo el precepto de que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario.

De lo sencillo se pasa a lo complejo. Nuestro sistema legislativo y tributario estima en productividad que se cree más burocracia para mediar las actividades concernientes a la transparencia que deben guardar todas las organizaciones donatarias. Sin embargo, este es un factor que desalentará la creación de nuevas fundaciones empresariales.

Aspectos de administración y operación

Está la pregunta en pie: Qué preferirán los empresarios en el futuro ¿Dirigir recursos de inversión social a través de su programa de responsabilidad social o mediante una fundación? Aun cuando los dos caminos son benéficos para la comunidad, en realidad alentar más fundaciones empresariales incrementa el capital social a favor de la comunidad.

Entendemos como capital social, los recursos de los que dispone el sector no lucrativo para brindar bienes y servicios bajo una dinámica donde la gente es lo más importante. De esta manera se crean patrimonios sociales que no están sujetos a privatizarse ni a estatizarse, recursos que permanecen administrados por particulares pero tienen una dimensión y utilidad o beneficio público. Varios legisladores de los tres principales partidos no advierten con plenitud este sentido de propiedad social y en cambio contrarrestan los beneficios sociales de contar con un sector filantrópico fuerte con suspicacias.

En otro sentido, el sector fundacional empresarial demanda personal que tenga un perfil mixto: habilidades para la administración de corte ejecutivo y conocimiento profundo del sector filantrópico sobre cómo funciona, realiza el trabajo en comunidad y cómo atrae más recursos y alianzas. Contamos con pocos perfiles de esta naturaleza y a pesar de que cada vez hay más egresados de maestrías ad hoc les hace falta mucho trabajo de campo.

Algunos retos de las fundaciones empresariales que ya están conformadas y las que vendrán en el 2014

Dos son los temas pendientes en el sector fundacional empresarial: Cómo se evalúa el impacto de las acciones de la fundación (o del Programa de Responsabilidad Social Empresarial) y cómo se construye el retorno de inversión. Pese a que dedicaremos más adelante una colaboración especial por tema, basta por el momento advertir lo que no es el retorno de inversión y que lo ilustra una persona en una institución bancaria que se daba de topes porque tenía que explicar a un superior cómo la inversión de 100 mil pesos a un proyecto social se le regresaba al banco. Quería aquel amigo, ver salir el dinero y verlo regresar en su totalidad.

Seguimos, como lo percibe el lector, con un Estado que no es promotor de la filantropía y que pone cada vez más obstáculos para que ésta aflore organizadamente. En pláticas con los responsables de la investigación que está en marcha sobre “Fundaciones Empresariales en México”, como el Dr. Rodrigo Villar, nos comparte que se han detectado alrededor de 120 instituciones de esta naturaleza, pero ¿Cómo podemos alentar que otras nazcan con un panorama de dificultades?

Desde el Consejo Directivo

Desde el punto de vista de lo que se ha analizado en este artículo, el consejero responsable de finanzas advirtió con claridad que quien se precie de ser un consultor o capacitador en la captación y procuración de fondos tendrá que añadir en el futuro a sus programas de entrenamiento las disposiciones que marca la ley anti-lavado y guiar sobre el quehacer de las donatarias que reciban un donativo superior a 208 mil pesos.

El Presidente del Directorio señaló “¡Oh ilusas!” aquellas personas y asociaciones que participaron en la campaña para tazar a los refrescos, bebidas endulzadas, comida chatarra y postres. Finalmente el impuesto grabará con 2 pesos el litro de refresco y pone otra tasa a botanas de alto contenido calórico.

El Presidente del Consejo Directivo señaló que son inocentes porque que piensan que en efecto ese ingreso entrará en un renglón especial como un fideicomiso o al presupuesto de la Secretaría de Salud, por ejemplo. La medida tiene dos implicaciones que dan un terrible poder al estado: Dictar qué si o qué no podemos consumir y por otro lado la federación obtiene mayores recursos económicos que no necesariamente servirán para combatir las enfermedades que sirvieron de argumento para justificar el impuesto.

En cambio los nuevos impuestos se destinarán a financiar gasto corriente que pudiera ser revisado para recortarlo y entrar en franca austeridad de los gastos que hacen funcionarios, legisladores, miembros del poder judicial y por supuesto partidos políticos. La diabetes y enfermedades asociadas no se combaten con la frase que se repitió en diversos comerciales financiados con fondos internacionales de la Fundación Bloomberg a través de El Poder del Consumidor y diversos aliados ( según Reforma, nov. 1 de 2013) “…los recursos recaudados servirán para poner bebederos en las escuelas” (sic).


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Asesoría en RSE

Acerca del autor

ExpokNews

1 comentario

  • Desde mi punto de vista, lo que están haciendo los legisladores es inhibir el crecimiento de las fundaciones empresariales, y constreñir a las organizaciones de la sociedad civil. Lo que me queda por pensar y decir es: El León cree que todos son de su condición!!!

    En este país todos somos culpables a menos que demuestres lo contrario; qué sucedería si permitieran que surgieran más organizaciones en beneficio de terceros, facilitar su crecimiento y darles un plazo para el cumplimiento de sus objetivos; y si para entonces no cumplen, les cortan el cuello, pero sólo entonces!! No habría más participación y esfuerzo por lograrlo, en lugar de decir… “con tanto rollo, mejor ni me meto!!!”

    Vivimos en el país de la tramitología; casi, casi: más vale pedir perdón que permiso…

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