Por: Mauricio Ramírez Cuesta

¿Y qué pasa cuando traicionamos nuestros valores como equipo, marca o de forma personal?

Posiblemente te has visto tentado, querido lector, en de repente cambiar las formas “correctas” de actuar o comportarte por otras que aunque sepas que no son las que mejor van contigo crees que te pueden dar mejores resultados, te pueden mantener “competitivo” o te den ciertos logros que no has podido conseguir de la forma en que lo has venido haciendo, vaya a todo mundo nos pasa con cosas trascendentes y con otras que casi no lo son, son decisiones pequeñas, medianas y grandes que tomamos todos los días y que nos van formando y forjando.

Pues es en esos momentos en los que me enfoco ahora, los momentos PRECISOS en los que se te viene la idea a la cabeza pero que muchas veces no comprometes tus ideales con tal de obtener tal o cual resultado y prefieres seguir con lo que crees correcto en lugar de tomar el camino “fácil”, el que toman “los demás”.

Finalmente en ESE momento cuando tomas la decisión de no hacer una pequeña “trampa”, el no crear un “chisme” contra algún compañero Godínez, hacer tu trabajo de forma correcta o traspasado al plano personal o familiar, el actuar de forma congruente entre lo que pensamos, decimos y finalmente hacemos es lo que nos deja tranquilos o intranquilos, dependiendo la acción y si nos mantuvimos o no fieles a nosotros mismos.

Y pensando en esto se me vienen 2 ejemplos mundialistas de cómo el cambio de discurso o de valores mismo, no ha llegado a buen puerto en el tema de resultados y que además impacta negativamente en otros ámbitos.

El primero de ellos es el equipo de Holanda, un equipazo históricamente hablando, una selección que Mundial tras Mundial y Euro tras Euro nos daba lecciones de cómo evolucionar en el fútbol de equipo, con fútbol ofensivo y que agradaba hasta al más exigente crítico del deporte. Pues desde hace 3 Mundiales, los holandeses, cansados de quedarse en semi finales a pesar de sus increíbles formas, decidieron romper con su tradición del buen juego apostando por desarrollar equipos que juegan de forma corta, seca y defensiva, traicionando su estilo con tal de ganar, apostando por la fórmula “fácil” de no salir a proponer partidos, sino especular enfocándose en ser efectivos en sus oportunidades al ataque, con resultados muy pobres ya que traicionaron su estilo, hace 3 mundiales, con tal de ser campeones del mundo y solo lograron ser subcampeones y semi finalistas.

Y además de ello, en el camino han ido perdiendo congruencia futbolística, ya que hay enormes diferencias entre lo que desarrollaron en los 70s, 80’s y 90’s, con lo que nos mostraron desde Alemania 2006 hasta ahora. Y comercialmente hablando, han perdido también a miles de aficionados que no los siguen más, teniendo un bajón en esta parte.

cruyff

El otro ejemplo es Brasil, grandísima Selección, otrora sinónimo de “jogo bonito” o simplemente de fútbol. La Selección que más jerseys vende en el mundo –más de 2 millones al año- también traicionó sus valores y conformó para este mundial –su Mundial- un equipo “rocoso” de jugadores fuertes, ríspidos, rápidos y guerreros que poco talento tienen para la creación, pero muy buenos para destruir ataques contrarios.

Pues tampoco lograron el Campeonato y no solo eso. Al traicionar su estilo, también se echaron en contra a muchos aficionados del país y del resto del mundo, pero ahí no acaba la cosa, ahora también el aficionado promedio ya se cuestiona si Brasil es LA Selección o puede haber otros competidores que jueguen mejor que ellos, y por último, la parte comercial también fue impactada ya que al parecer se dejaron de vender el 30% de los jerseys que tenía Nike destinados para ello.

Brasil x Croácia © 2014

Pensando en estos ejemplos y viendo –con máxima sorpresa- que el Barcelona ha contratado a uno de los peores exponentes del deporte mundial, no puedo dejar de cuestionarme cómo es posible que un jugador como Luis Suárez, siga siendo profesional con los antecedentes que tiene, pero no sólo eso, no puedo entender como el Barcelona, que lleva más de 10 años siendo pionero en temas de Responsabilidad Social y que le ha costado mucho trabajo, esfuerzo y hasta dinero, con un “momento” decida poner en tela de juicio los mismo valores que pregona.

Entiendo que le robaron al mejor centro delantero de la actualidad a su archirival; entiendo también que sumar a un jugador de esa calidad (excepcional) puede dar mucho deportivamente hablando y entiendo también que UN solo evento no positivo no deba ser suficiente para cuestionar los valores de un club. También creo que dichos valores no pueden ser trastocados ni en mínima instancia ya que así se puede empezar a erosionar lo que se ha forjado a lo largo de muchos años y con mucho sudor.

Lamento y mucho que el Barca se haya dejado llevar por el momento, lamento más que la prensa de la ciudad condal defienda a toda costa esta contratación y espero no lamentarme también con que el funcionamiento deportivo del equipo no sea el correcto, porque ahí sí, podría representar el principio de una muerte anunciada, no solo en lo deportivo, sino en el concepto de “Mes que un Club” que es y representa ahora a esta gran institución.

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Mauricio Ramírez Cuesta

Trabajo con el deporte y el marketing; me he especializado en el cruce de estos con la responsabilidad social y la sustentabilidad. Estoy convencido de que en el deporte también se gana creando valor.
Licenciado en Marketing por la Universidad Anáhuac y MBA. Soy profesor y conferencista en Sports Marketing.
Twitter: @sports_mau email: mauricio.ramirez@expok.com.mx

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