Hay que asegurarse de que los ODS sean utilizados de manera inteligente y no convertirlos en una herramienta de marketing y ‘greenwashing”

Desde hace varios años, las políticas a favor del medio ambiente, el foco en el gobierno corporativo, entre otras, son prácticas que desde hace tiempo las empresas están haciendo.

Para Ana Guzmán, asesora independiente de Aberdeen Standard Investments para el Sur de Europa, existen varios factores que pueden están detrás de esa tendencia.

«Uno de ellos es la aprobación por parte de la ONU en 2015 de la Agenda 2030 sobre desarrollo sostenible. Estos Objetivos no se podrán alcanzar si no entra en juego el sector privado y en este sentido las gestoras de activos juegan un papel importante de cara a exigir a las empresas una mejora en sus buenas prácticas».

Los objetivos de desarrollo sostenible tienen dos dimensiones: por un lado, actúan como un accionista responsable en el ecosistema global y, por otro lado, canalizan el capital hacia soluciones innovadoras que contribuyen directamente a los objetivos de sostenibilidad.

Se trata de una herramienta esencial, si se emplean de una manera adecuada y no sólo en el marco de la comunicación para beneficiarse de la buena imagen de la inversión responsable.

“Nos alegramos del entusiasmo y la aceptación que han recibido los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que fomentan una mayor transparencia y más visibilidad a los retos de sostenibilidad para todas las clases de activo pero hay que asegurarse de utilizarlos de manera inteligente y no convertirlos en una herramienta de marketing y ‘greenwashing”.

Todo parece ser ISR. La mayoría de las gestoras se están lanzando a una campaña para posicionarse para parecer ISR, sin embargo, esto está generando situaciones anómalas. Según Funds People, son varias entidades que se están atribuyendo el liderazgo en inversión verde.

“La industria debe estar alerta ante el marketing verde engañoso y asegurarse de que los inversores obtienen las inversiones y efectos subyacentes que declaran los productos ESG. Los fondos de ISR son numerosos, de ahí que necesitemos más transparencia, normas y categorías. De este modo, los inversores podrán tener la información que necesitan y los productos sostenibles que desean: los que realmente aplican principios ESG, cumplen normas claras y miden su impacto”, asegura Matthew Shafer, responsable de distribución internacional de Natixis IM.


La mayoría de las gestoras se están lanzando a una campaña para posicionarse para parecer ISR, sin embargo, esto está generando situaciones anómalas

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La gestora realizó una encuesta a doscientos comprados de fondos profesionales, encargados de seleccionar fondos para banca privada, seguros, fondos de fondos y otras plataformas para particulares, solo cuatro de cada diez (43%) declara haber incorporado los criterios ESG al proceso de inversión de sus entidades.

De acuerdo con el sitio de Fund People, algunos de los obstáculos que parecen impedirles implantar la inversión ESG son la falta de transparencia (42%), los conflictos entre las rentabilidades a corto plazo y los objetivos de sostenibilidad a largo plazo y el marketing verde engañoso o green-washing por parte de empresas que venden inversiones como ESG que no cumplen los requisitos que declaran.

Marketing vs Inversión Socialmente Responsable

¿Qué es la Inversión Socialmente Responsable?

Las inversiones socialmente responsables es la incorporación de criterios éticos, sociales y ambientales al proceso de tomas de decisiones de inversión.

Son aquellas en que los inversionistas eligen empresas o instituciones que coinciden con sus valores éticos y se apegan a una línea de conducta con un propósito social o ambiental.

Con la inversión, se busca que las empresas dispongan de inventivos desde el mercado financiero para mejorar la sostenibilidad de sus prácticas de gestión.

Quizá se piense que la ISR no es muy rentable, sin embargo, son cada vez más las empresas que buscan reenfocar su cultura organizacional, procesos de producción y metas tomando en cuenta la sensibilidad social y ambiental de la comunidad inversora.

Hay varios estudios que dicen que la Inversión socialmente Responsable supera las expectativas y además se acerca a los que ofrecen otro tipo de organizaciones que no cumplen con criterios estrictos de la ISR.

De acuerdo a la Guía de Responsabilidad Social Corporativa para PYMES, la ISR –conocida también como inversión ética– es aquella que, además de considerar los criterios tradicionales, aplica criterios sociales y medioambientales en sus procesos.

Hay dos tipos de fondos de ISR:

Fondos éticos. El inversor pone especial atención a la conducta de la empresa u organización en la que depositará su capital y confianza, revisando que cumpla con una serie de requisitos enfocados en la ética y la RS.

Fondos de inversión solidarios. Aquí los inversionistas respaldan proyectos sociales o de desarrollo que provengan de empresas u organizaciones que contribuyan al bienestar comunitario.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.