¿Qué hace que una empresa sea reconocida por sus criterios ESG? Caso Lamborghini

Los criterios ESG se han convertido en un factor estratégico que influye en reputación, competitividad y confianza corporativa. Inversionistas, consumidores y organismos internacionales observan cada vez más cómo las compañías gestionan su impacto ambiental, sus prácticas laborales y sus mecanismos de gobernanza. En este contexto, ganar reconocimiento por buenas prácticas ESG comienza a distinguir a aquellas organizaciones que no sólo comunican compromisos de sostenibilidad, sino que logran traducirlos en sistemas verificables y procesos operativos medibles.

Un ejemplo reciente de ello es el caso de Automobili Lamborghini, que recibió el Reconocimiento ESG de DNV, uno de los organismos de certificación más importantes a nivel global. Más allá del prestigio del reconocimiento, el caso resulta relevante porque permite analizar qué prácticas concretas convierten a una empresa en un referente ESG y cómo otras organizaciones pueden construir estrategias similares para fortalecer su sostenibilidad corporativa de manera integral.

No se trata sólo del discurso, sino de sistemas verificables

Uno de los aspectos más relevantes del caso Lamborghini es que el reconocimiento otorgado por DNV no funciona como una valoración subjetiva de reputación corporativa. La certificación reconoce que la empresa cuenta con sistemas de gestión estructurados, alineados con estándares internacionales y orientados a la mejora continua.

Esto es importante porque muchas compañías aún entienden el ESG únicamente como una narrativa de comunicación o marketing. Sin embargo, el verdadero reconocimiento por criterios ESG suele surgir cuando las prácticas sostenibles se integran directamente en la operación del negocio y pueden demostrarse mediante auditorías, certificaciones y métricas verificables.

En el caso de Lamborghini, la sostenibilidad no aparece como un área aislada, sino como parte transversal de sus procesos industriales, operativos y corporativos. Ese enfoque estructurado es precisamente lo que DNV destacó al otorgarle el reconocimiento.

Reconocimiento por criterios ESG: la importancia de integrar estándares internacionales

Uno de los factores que más fortalecen la estrategia ESG de Lamborghini es la integración simultánea de múltiples certificaciones internacionales. Esto demuestra una visión sistémica de sostenibilidad y no una aproximación fragmentada.

En el eje ambiental, la empresa cuenta con la certificación ISO 14001, enfocada en sistemas de gestión ambiental y mejora continua del desempeño ecológico. Esta certificación resulta clave porque obliga a las organizaciones a identificar impactos ambientales, establecer objetivos medibles y monitorear resultados de manera constante.

A ello se suma la ISO 50001, relacionada con gestión energética eficiente, así como la certificación EMAS, vinculada con auditoría y gestión ecológica. La combinación de estos estándares refleja que Lamborghini no se limita a implementar acciones aisladas de sostenibilidad, sino que construye procesos permanentes de control ambiental dentro de su operación.

Para otras compañías, aquí existe una primera gran lección: el reconocimiento por criterios ESG suele fortalecerse cuando las estrategias de sostenibilidad se respaldan con estándares internacionales reconocidos y auditables. Las certificaciones funcionan como evidencia tangible de compromiso corporativo.

El componente social: salud, seguridad y protección de las personas

Otro aspecto fundamental del modelo ESG de Lamborghini es el enfoque hacia las personas dentro de la organización. La certificación ISO 45001, centrada en salud y seguridad ocupacional, confirma la existencia de procesos destinados a proteger a los trabajadores y garantizar entornos laborales seguros.

Este punto resulta especialmente relevante porque muchas estrategias ESG continúan enfocándose prioritariamente en reducción de emisiones o gestión ambiental, dejando en segundo plano la dimensión social. Sin embargo, las organizaciones más sólidas entienden que la sostenibilidad también depende de la calidad de vida laboral, la prevención de riesgos y el bienestar de sus equipos.

Además, Lamborghini renovó certificaciones vinculadas con seguridad de la información y protección de datos personales, como ISO/IEC 27001 e ISO/IEC 27701. Aunque frecuentemente se consideran temas tecnológicos, en realidad también forman parte del componente social y de gobernanza, ya que protegen información sensible de empleados, clientes y socios comerciales.

Este enfoque amplía la comprensión tradicional del ESG. Hoy, una empresa sostenible no sólo debe reducir impactos ambientales, sino también garantizar entornos laborales seguros, proteger datos personales y fortalecer relaciones de confianza con sus grupos de interés.

reconocimiento por criterios ESG

Gobernanza: el elemento que conecta toda la estrategia ESG

Uno de los aprendizajes más importantes del caso Lamborghini es que las estrategias ESG exitosas dependen profundamente de la gobernanza corporativa. Muchas empresas desarrollan iniciativas ambientales o sociales relevantes, pero fracasan al no integrarlas dentro de sistemas organizacionales sólidos.

La certificación ISO 9001 obtenida por Lamborghini demuestra precisamente ese enfoque organizacional. El estándar garantiza procesos de calidad estructurados, documentación clara, mejora continua y una administración eficiente de recursos y operaciones.

La gobernanza se convierte así en el eje que articula toda la estrategia ESG. Sin mecanismos internos de seguimiento, supervisión y control, las iniciativas sostenibles difícilmente logran mantenerse en el tiempo o escalar dentro de la organización.

Además, Lamborghini destaca por gestionar todas sus certificaciones mediante equipos multifuncionales y una visión basada en procesos. Esto significa que la sostenibilidad no recae únicamente en un departamento especializado, sino que involucra distintas áreas corporativas. Esa transversalidad es una de las claves más importantes para alcanzar reconocimiento por criterios ESG de manera consistente.

reconocimiento por criterios ESG

¿Qué pueden aprender otras empresas del caso Lamborghini?

El caso Lamborghini demuestra que las compañías que destacan en ESG suelen compartir ciertos elementos comunes. El primero es entender que la sostenibilidad debe formar parte de la estrategia corporativa y no únicamente de campañas de reputación.

El segundo aprendizaje es la importancia de trabajar bajo estándares verificables. Certificaciones, auditorías y sistemas internacionales permiten generar confianza entre inversionistas, reguladores y consumidores porque convierten los compromisos ESG en procesos medibles.

También resulta clave adoptar una visión integral. Muchas organizaciones todavía separan los temas ambientales, sociales y de gobernanza como áreas independientes, cuando en realidad los mejores resultados surgen de la articulación entre todos los componentes.

Finalmente, Lamborghini evidencia que el liderazgo ESG depende de la capacidad de integrar sostenibilidad dentro de la operación cotidiana del negocio. La mejora continua, la trazabilidad de procesos y la responsabilidad corporativa deben incorporarse a la cultura organizacional para que el impacto sea duradero.

La sostenibilidad corporativa ya se mide en capacidad de ejecución

El reconocimiento recibido por Lamborghini confirma una transformación importante dentro del mundo empresarial: hoy las compañías ya no son evaluadas únicamente por sus resultados financieros, sino también por la forma en que gestionan sus impactos y responsabilidades frente a la sociedad.

Para las empresas que buscan destacar en este terreno, la lección es clara. El reconocimiento por criterios ESG no se obtiene solamente por comunicar compromisos ambientales o sociales, sino por construir estructuras organizacionales que permitan sostener esos compromisos en el tiempo, demostrar resultados y convertir la sostenibilidad en parte esencial del negocio.

10 edificios sostenibles que están redefiniendo la arquitectura

Las ciudades del futuro ya no pueden diseñarse únicamente pensando en funcionalidad, estética o rentabilidad. Frente a la crisis climática, el crecimiento urbano acelerado y la presión sobre los recursos naturales, la arquitectura sostenible se ha convertido en una herramienta clave para construir entornos más resilientes, eficientes y saludables. En este contexto, los edificios sostenibles están marcando una nueva etapa en la forma de concebir los espacios donde vivimos, trabajamos y convivimos.

Más allá de incorporar paneles solares o jardines verticales, estos proyectos representan una transformación profunda en el sector de la construcción, una de las industrias con mayor impacto ambiental a nivel global. Desde rascacielos capaces de generar más energía de la que consumen hasta complejos corporativos que utilizan inteligencia tecnológica para optimizar recursos en tiempo real, los edificios sostenibles demuestran que innovación y responsabilidad ambiental pueden coexistir. 

Su impacto no sólo reduce emisiones, también mejora el bienestar, redefine las ciudades y abre nuevas posibilidades para el desarrollo urbano del futuro, por lo que te presentamos, a continuación, algunos de los edificios que, según Sustainability Magazine, son los más sostenibles e innovadores en el mundo.

Edificios sostenibles que están revolucionando la arquitectura global

10. Ayuntamiento de Londres — Inglaterra

El actual Ayuntamiento de Londres, anteriormente conocido como The Crystal, fue concebido originalmente por Siemens como un espacio dedicado a exhibir soluciones de arquitectura sostenible y urbanismo inteligente. Desde su inauguración, el recinto se convirtió en un referente internacional por integrar tecnologías enfocadas en eficiencia energética, manejo responsable del agua y reducción de emisiones. Su diseño demuestra cómo los espacios gubernamentales también pueden funcionar como laboratorios de innovación climática.

El edificio alcanzó un hito histórico al convertirse en la primera estructura del mundo en obtener simultáneamente la certificación LEED Platino y la calificación BREEAM “Outstanding”. Entre sus principales innovaciones destacan las bombas de calor geotérmicas, los paneles solares térmicos y fotovoltaicos, así como un sistema de captación de agua pluvial con capacidad para 60 mil litros. Incluso elementos interiores, como las alfombras elaboradas con redes de pesca recicladas, reflejan una visión integral de sostenibilidad.

9. Bosco Verticale — Italia

Ubicado en Milán, el Bosco Verticale es uno de los proyectos más emblemáticos de diseño biofílico en el mundo. Sus dos torres residenciales cubiertas de árboles y vegetación transformaron por completo el horizonte urbano y demostraron que la densidad habitacional no tiene por qué estar peleada con la biodiversidad. El proyecto busca acercar la naturaleza al entorno urbano y reducir los efectos ambientales asociados al crecimiento de las ciudades.

Las torres albergan cientos de árboles y miles de plantas que ayudan a absorber dióxido de carbono, reducir el calor urbano y mejorar la calidad del aire. Además de su impacto ambiental, el Bosco Verticale también genera un microclima más fresco y disminuye la contaminación acústica. Su propuesta arquitectónica redefinió la relación entre ciudad y naturaleza, inspirando proyectos similares alrededor del mundo y consolidándose como uno de los edificios sostenibles más influyentes de la última década.

8. Taipei 101 — Taiwán

El Taipei 101 no sólo es reconocido por haber sido el primer rascacielos del mundo en superar los 500 metros de altura, también se ha convertido en un referente de sostenibilidad aplicada a edificios de gran escala. Aunque fue inaugurado en 2003, el complejo ha evolucionado constantemente para mejorar su desempeño ambiental y reducir su consumo energético.

Gracias a sus estrategias de eficiencia, obtuvo la certificación LEED Platino, una de las más prestigiosas del mundo. El edificio reutiliza agua reciclada para cubrir entre 20% y 30% de sus necesidades hídricas y cuenta con ventanas de doble acristalamiento capaces de bloquear la mitad del calor exterior. Estas medidas permiten reducir considerablemente el uso de aire acondicionado, uno de los principales retos energéticos en edificios de gran altura ubicados en climas cálidos y húmedos.

7. Pixel Building — Australia

El Pixel Building, en Melbourne, es considerado el primer edificio de oficinas neutro en carbono de Australia y uno de los proyectos más innovadores en materia de construcción sustentable. A pesar de su tamaño relativamente pequeño, este inmueble logró posicionarse como un referente global gracias a su capacidad para integrar múltiples tecnologías verdes en un mismo espacio.

El edificio incorpora generación de energía renovable in situ, sistemas de captación de agua de lluvia, un techo verde y materiales de bajo impacto ambiental como el Pixelcrete. Además, su diseño busca maximizar la iluminación natural y reducir el consumo energético sin comprometer la comodidad de los usuarios. Este proyecto demuestra que la innovación sostenible no depende necesariamente de construcciones monumentales, sino de decisiones inteligentes de diseño y operación.

6. One Central Park — Australia

One Central Park, ubicado en Sídney, es una de las obras más reconocidas por fusionar arquitectura, naturaleza y tecnología en un entorno urbano de alta densidad. El complejo, compuesto por dos torres de uso mixto, integra viviendas, comercios y espacios verdes en una propuesta que busca redefinir el concepto de ciudad sostenible.

El proyecto destaca por albergar algunos de los jardines verticales más altos del mundo, con más de 35 mil plantas distribuidas en múltiples muros vegetales. Además, incorpora un helióstato que redirige la luz natural hacia áreas con menor iluminación y una enorme red de agua reciclada que abastece a miles de residentes y trabajadores. Gracias a estas características, obtuvo una prestigiosa calificación de 5 estrellas verdes y se consolidó como uno de los edificios sostenibles más innovadores de Oceanía.

5. Powerhouse Brattørkaia — Noruega

En Trondheim, Noruega, el Powerhouse Brattørkaia se convirtió en un ejemplo sobresaliente de arquitectura con balance energético positivo. Esto significa que, a lo largo de su vida útil, el edificio genera más energía renovable de la que consume, un objetivo que pocas construcciones han logrado alcanzar a gran escala.

Su diseño incorpora una cubierta inclinada revestida de paneles solares estratégicamente orientados para aprovechar al máximo la radiación solar. A esto se suma una envolvente térmica altamente eficiente que reduce la pérdida de energía y optimiza el rendimiento climático del edificio. Además de funcionar como oficinas, el recinto también ofrece espacios públicos, demostrando que la sostenibilidad puede integrarse con el valor social y urbano.

4. Torre de Shanghái — China

La Torre de Shanghái es una de las estructuras más altas del planeta y uno de los proyectos más ambiciosos en materia de eficiencia aplicada a rascacielos. Con 632 metros de altura y 133 pisos, el edificio representa una nueva generación de arquitectura vertical diseñada para reducir su impacto ambiental sin sacrificar funcionalidad.

Su estructura incorpora una fachada de doble capa que disminuye la presión del viento y mejora el aislamiento térmico, permitiendo reducir aproximadamente 25% del acero estructural que normalmente requeriría un edificio de esa magnitud. Además, su diseño segmentado optimiza el rendimiento energético y crea espacios interiores más eficientes. La torre demuestra que incluso las megaestructuras pueden integrar criterios avanzados de sostenibilidad y eficiencia.

3. Bullitt Center — Estados Unidos

Conocido como uno de los edificios comerciales más sostenibles del planeta, el Bullitt Center, en Seattle, fue diseñado bajo estándares extremadamente exigentes de desempeño ambiental. Desde su apertura, el inmueble se planteó como un modelo replicable para demostrar que los edificios de energía neta positiva son técnicamente viables y económicamente funcionales.

Durante sus primeros diez años de operación, sus paneles solares generaron aproximadamente 30% más energía de la que consumió el edificio. Además, utiliza pozos geotérmicos para regular la temperatura interior y eliminó intencionalmente los estacionamientos para automóviles, priorizando el uso de bicicletas y transporte sostenible. Este enfoque integral convierte al Bullitt Center en una referencia obligada para el futuro de la construcción sustentable.

2. Casa Olímpica — Suiza

La Casa Olímpica, sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana, fue concebida como un símbolo arquitectónico alineado con los principios de sostenibilidad, bienestar y eficiencia. Diseñada por el estudio danés 3XN, la estructura incorpora estrictos criterios ambientales enfocados en reducir el consumo energético y optimizar el uso del agua.

Además de sus atributos técnicos, el edificio pone especial atención en la salud y comodidad de sus ocupantes mediante espacios iluminados naturalmente, áreas colaborativas y condiciones interiores que favorecen el bienestar físico y emocional. Para el Comité Olímpico Internacional, el proyecto representa la materialización de los principios establecidos en la Agenda Olímpica 2020, demostrando cómo la sostenibilidad puede integrarse a la identidad institucional.

1. The Edge — Países Bajos

Considerado por muchos especialistas como el edificio de oficinas más inteligente y sostenible del mundo, The Edge, en Ámsterdam, redefinió los estándares de eficiencia corporativa desde su inauguración en 2014. El complejo obtuvo la puntuación BREEAM más alta registrada hasta ese momento, consolidándose como un referente global en innovación aplicada a espacios laborales.

El edificio utiliza alrededor de 28 mil sensores conectados para monitorear variables como temperatura, iluminación, movimiento, humedad y niveles de CO₂ en tiempo real. Esta infraestructura tecnológica permite optimizar el consumo energético y adaptar automáticamente las condiciones interiores según las necesidades de los usuarios. Además, emplea un sistema de almacenamiento térmico en acuíferos que regula la temperatura utilizando agua caliente y fría almacenada bajo tierra, reduciendo significativamente el consumo energético convencional.

Arquitectura sostenible: el futuro ya comenzó

Los edificios sostenibles están demostrando que la arquitectura puede convertirse en una aliada estratégica frente a los desafíos climáticos y sociales del siglo XXI. Más allá de reducir emisiones o incorporar tecnologías verdes, estos proyectos están transformando la manera en que entendemos el bienestar, la eficiencia y la relación entre las personas y el entorno construido. Cada uno de estos inmuebles representa una visión distinta de sostenibilidad, pero todos comparten un mismo objetivo: construir ciudades más resilientes y humanas.

A medida que el cambio climático intensifica la presión sobre los recursos y las infraestructuras urbanas, la innovación arquitectónica será cada vez más relevante para alcanzar metas de descarbonización y desarrollo sostenible. Los edificios sostenibles ya no son una tendencia exclusiva de grandes corporativos o proyectos icónicos; se están convirtiendo en una referencia para el diseño urbano del futuro. La gran pregunta ya no es si las ciudades deben transformarse, sino qué tan rápido podrán hacerlo.

Del cansancio a la baja productividad laboral: así afecta el estrés térmico

Las jornadas laborales bajo temperaturas extremas están comenzando a pasar factura en la salud física y mental de millones de personas trabajadoras alrededor del mundo. Lo que para muchos parecía únicamente una sensación de agotamiento provocada por los días más calurosos del año, hoy es identificado por especialistas y organismos internacionales como un riesgo laboral con consecuencias cada vez más severas. Fatiga, irritabilidad, deshidratación y dificultad para concentrarse son apenas algunas señales de alerta asociadas al estrés térmico.

De hecho, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que el estrés térmico puede convertirse en un factor letal cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular adecuadamente su temperatura interna. Además de poner en riesgo la vida y seguridad de las personas, el calor excesivo también está impactando la productividad, elevando las pérdidas económicas y presionando a las empresas a replantear sus estrategias de bienestar laboral. Frente al avance del calentamiento global, atender este fenómeno ya no es opcional, sino parte de la conversación sobre sostenibilidad y responsabilidad social empresarial.

Estrés térmico y productividad: cuando el calor reduce la capacidad de trabajar

De acuerdo con El Economista, el impacto del estrés térmico en el entorno laboral no se limita al malestar físico. Diversos organismos internacionales han documentado cómo el exceso de calor afecta directamente las funciones cognitivas y físicas de las personas trabajadoras, reduciendo su capacidad de concentración, reacción y rendimiento.

Por su parte, el informe Trabajar en un planeta más caliente de la OIT, las funciones físicas y mentales comienzan a deteriorarse cuando la temperatura corporal supera los 38 grados centígrados. Si ésta rebasa los 40°C, existe riesgo de daño orgánico, pérdida del conocimiento e incluso muerte. Esto ocurre porque el cuerpo activa mecanismos fisiológicos para intentar regular la temperatura interna, como el sudor excesivo y el aumento del ritmo cardíaco, lo que genera un desgaste significativo.

estrés térmico

La consecuencia inmediata en el trabajo es una disminución en la productividad. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que el desempeño laboral disminuye aproximadamente 2% por cada grado Celsius por encima de los 25°C. Aunque el dato parece pequeño, sus efectos acumulados representan millones de horas laborales perdidas y una presión creciente sobre las operaciones empresariales.

La propia OIT estima que para 2030 las pérdidas de productividad derivadas del calor extremo equivaldrán a 80 millones de empleos de tiempo completo. En América Latina, México será uno de los países más afectados, sólo detrás de Brasil, con una reducción proyectada equivalente a 544 mil empleos de tiempo completo por causa del estrés térmico.

Más allá de los números, el problema evidencia una realidad cada vez más visible: el cambio climático también compromete la competitividad, la continuidad operativa y la sostenibilidad de los entornos laborales.

Los síntomas del estrés térmico y sus consecuencias para la salud

El estrés térmico puede manifestarse de manera progresiva o repentina. En muchos casos, los primeros síntomas suelen confundirse con agotamiento cotidiano, lo que retrasa la atención y aumenta el riesgo de complicaciones.

La Guía sobre Exposición laboral a estrés térmico por calor y sus efectos en la salud del Ministerio de Trabajo de España explica que, cuando el cuerpo pierde la capacidad de mantener estable su temperatura interna, comienzan a presentarse alteraciones fisiológicas peligrosas. Entre los síntomas más frecuentes destacan:

  • Fatiga intensa y repentina
  • Náuseas y mareos
  • Deshidratación
  • Irritabilidad
  • Somnolencia
  • Baja concentración
  • Calambres musculares
  • Elevación de la frecuencia cardíaca
  • Erupciones cutáneas
  • Desmayos o agotamiento extremo
estrés térmico

Estas afectaciones no sólo comprometen el bienestar individual, también incrementan el riesgo de accidentes laborales, errores operativos y lesiones derivadas de la disminución de reflejos o capacidad de atención.

Las consecuencias pueden ser fatales. La OIT calcula que cada año ocurren 22.8 millones de lesiones profesionales relacionadas con el calor excesivo y cerca de 18 mil 970 muertes vinculadas a altas temperaturas en los espacios laborales.

Además, existen sectores particularmente vulnerables, como la construcción, la manufactura, la agricultura, el transporte y los servicios de alimentos, donde las jornadas prolongadas, la exposición directa al sol o el uso de maquinaria que genera calor aumentan significativamente el riesgo.

¿Cómo prevenir el estrés térmico en el trabajo?

La prevención del estrés térmico requiere una visión integral que combine acciones organizacionales, adecuaciones en los espacios laborales y medidas individuales de autocuidado. No se trata únicamente de reaccionar ante emergencias climáticas, sino de construir entornos laborales resilientes y seguros frente al aumento sostenido de las temperaturas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores de Cuba, las medidas preventivas deben enfocarse primero en la fuente de calor y en el ambiente laboral. Entre las principales acciones destacan el aislamiento de equipos que generan altas temperaturas, como hornos o estufas industriales, así como el fortalecimiento de sistemas de ventilación y climatización.

Abrir ventanas, garantizar flujos adecuados de aire y utilizar ventiladores, campanas o equipos de refrigeración son estrategias que ayudan a reducir la acumulación de calor en los centros de trabajo. Asimismo, resulta fundamental asegurar la calidad del aire y mantener condiciones higiénicas adecuadas.

estrés térmico

La organización del trabajo también juega un papel decisivo. Implementar pausas periódicas, evitar jornadas dobles, reducir las horas extra y posponer actividades no esenciales durante olas de calor puede disminuir considerablemente los riesgos. Del mismo modo, contar con personal aclimatado y distribuir las tareas físicamente extenuantes entre varios trabajadores son prácticas cada vez más necesarias.

En el plano individual, la capacitación y la educación sanitaria son esenciales para que las personas identifiquen los síntomas del estrés térmico y sepan cómo actuar. Mantener una hidratación constante, evitar el consumo de alcohol durante periodos de calor extremo y realizar exámenes médicos preventivos son medidas básicas de protección.

También es importante considerar el papel del equipo de protección personal. Aunque es indispensable en muchas industrias, ciertos materiales pueden dificultar la disipación del calor corporal, por lo que las empresas deben evaluar opciones que garanticen seguridad sin incrementar los riesgos térmicos.

Salud laboral y sostenibilidad: una agenda cada vez más conectada 

Hablar de estrés térmico ya no es únicamente abordar un problema climático o ambiental; es discutir un desafío que impacta la salud pública, la productividad laboral, la economía y la sostenibilidad empresarial. Las altas temperaturas están transformando la manera en que las personas trabajan y evidencian la necesidad de replantear las condiciones laborales frente a un planeta cada vez más caliente.

La respuesta no puede recaer solamente en los trabajadores. Empresas, gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil tienen la responsabilidad compartida de combatir las causas del calentamiento global y, al mismo tiempo, implementar estrategias de adaptación que protejan la vida y el bienestar de las personas. Incorporar políticas de prevención, fortalecer la cultura del cuidado y reconocer el vínculo entre clima y trabajo será indispensable para construir organizaciones más resilientes y socialmente responsables en los próximos años.

Demandan a Netflix por “espiar” a niños y fomentarles hábitos de consumo adictivos

Durante años, Netflix construyó una imagen corporativa asociada a la innovación, la experiencia personalizada y un entorno aparentemente seguro para las familias. Su crecimiento meteórico transformó la manera en que millones de personas consumen entretenimiento y posicionó a la plataforma como uno de los gigantes tecnológicos más influyentes del mundo. Sin embargo, una reciente demanda presentada en Texas amenaza con cuestionar no sólo sus prácticas comerciales, sino también la ética detrás de su modelo de negocio y el impacto que éste puede tener sobre la privacidad y el bienestar de los menores.

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, acusa a la compañía de espiar a sus usuarios —incluidos niños— mediante la recopilación masiva de datos personales y el uso de mecanismos diseñados para generar hábitos de consumo compulsivos, como la reproducción automática. El caso vuelve a colocar en el centro del debate la responsabilidad social de las plataformas digitales y la necesidad urgente de establecer límites más estrictos para empresas tecnológicas que operan con enormes volúmenes de información sensible y una capacidad sin precedentes para influir en el comportamiento humano.

¿Por qué demandan a Netflix?

La demanda presentada por el estado de Texas sostiene que Netflix habría violado la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas al recopilar y explotar datos de sus usuarios sin un consentimiento claro ni plenamente informado. De acuerdo con las acusaciones, la plataforma rastreaba hábitos de visualización, preferencias de contenido, dispositivos utilizados, redes domésticas, uso de aplicaciones y otros datos conductuales tanto en cuentas de adultos como de menores de edad. De hecho, Ken Paxton señaló en un comunicado que:

“Netflix no es la plataforma sin anuncios y apta para niños que dice ser. En cambio, ha engañado a los consumidores y ha explotado sus datos privados para ganar miles de millones”.

Según la demanda, estas prácticas permitieron a la empresa construir perfiles detallados de consumo para posteriormente lucrar con dicha información. La acusación es particularmente delicada porque involucra datos de niños y adolescentes, un sector especialmente vulnerable frente a mecanismos de manipulación digital y explotación algorítmica.

El caso también pone sobre la mesa una contradicción importante en la narrativa histórica de la compañía. Durante años, Netflix defendió públicamente que su modelo de negocio no dependía de la publicidad ni de la explotación de datos. De hecho, la demanda recupera declaraciones del exdirector ejecutivo Reed Hastings, quien en 2020 aseguró que la empresa no recolectaba información para fines publicitarios y que se mantenía alejada de las controversias relacionadas con la monetización de datos.

No obstante, tras la introducción de publicidad en la plataforma en 2022, las acusaciones apuntan a que Netflix habría comenzado a capitalizar la enorme cantidad de información recopilada silenciosamente durante años, incluyendo datos de familias y menores de edad.

Netflix fomenta hábitos de consumo adictivos

Uno de los aspectos más polémicos del caso es la acusación de que Netflix habría diseñado deliberadamente funciones para maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios en pantalla. Entre ellas destaca la reproducción automática, una herramienta que reproduce contenido de manera continua sin necesidad de intervención del usuario.

Aunque este tipo de funciones suele presentarse como una mejora de experiencia, diversos especialistas en comportamiento digital han advertido desde hace años que están diseñadas para reducir las pausas conscientes y fomentar el consumo compulsivo de contenido. En el caso de menores de edad, el impacto puede ser aún más sensible debido a que niñas, niños y adolescentes tienen una menor capacidad para autorregular sus hábitos digitales.

La demanda presentada en Texas busca que Netflix desactive por defecto la reproducción automática en perfiles infantiles, argumentando que esta herramienta contribuye a mantener a los menores “absortos” frente a las pantallas durante periodos prolongados. La acusación conecta con una preocupación creciente a nivel global: el uso de principios de diseño persuasivo o “dark patterns” por parte de plataformas tecnológicas para aumentar el engagement sin considerar plenamente las consecuencias psicológicas y sociales.

Más allá del caso específico, el debate revela una realidad incómoda para la industria tecnológica: muchas plataformas digitales han construido modelos altamente rentables basados en la atención constante de los usuarios. En ese contexto, el tiempo de permanencia deja de ser únicamente una métrica de negocio y se convierte en un factor con implicaciones éticas y de salud pública.

La respuesta de Netflix ante las acusaciones

Frente a las acusaciones, Netflix negó haber actuado ilegalmente y aseguró que cumple con las leyes de privacidad y protección de datos en todos los países donde opera. La empresa afirmó que se toma “muy en serio” la privacidad de sus suscriptores y defendió sus controles parentales, los cuales describió como líderes en la industria y adecuados para usuarios infantiles.

La compañía también adelantó que responderá a las acusaciones en los tribunales y buscará demostrar que sus prácticas de privacidad son transparentes. Sin embargo, el caso representa un desafío reputacional importante para una empresa que históricamente había evitado verse involucrada en controversias relacionadas con vigilancia digital o explotación agresiva de datos personales.

El problema para Netflix no radica únicamente en demostrar legalidad, sino en responder a cuestionamientos éticos cada vez más profundos sobre el funcionamiento de las grandes plataformas tecnológicas. En una época donde la confianza corporativa es un activo clave, las compañías digitales enfrentan una presión creciente para transparentar cómo recopilan información, cómo utilizan algoritmos y cuáles son los límites de sus estrategias de retención de usuarios.

demandan a Netflix

Privacidad infantil y responsabilidad social: la deuda pendiente de las plataformas digitales

El hecho de que demandan a Netflix por presuntamente recopilar información de menores y fomentar dinámicas de consumo adictivas expone una discusión mucho más amplia sobre la responsabilidad social empresarial en la economía digital. Las plataformas tecnológicas no sólo distribuyen entretenimiento o servicios; también moldean hábitos, conductas y patrones de interacción social a gran escala.

Cuando una empresa diseña sistemas capaces de influir en el comportamiento de millones de personas, especialmente de niños y adolescentes, la discusión ya no puede limitarse a cumplimiento legal o innovación tecnológica. Existe una responsabilidad ética vinculada al bienestar de los usuarios, la protección de datos sensibles y la prevención de prácticas potencialmente dañinas.

El caso también evidencia la necesidad de regulaciones más robustas para las empresas tecnológicas. Actualmente, muchas plataformas operan bajo marcos regulatorios insuficientes frente a la velocidad con la que evolucionan los algoritmos, la inteligencia artificial y las técnicas de monetización de la atención. Esto deja a consumidores y menores particularmente expuestos frente a modelos de negocio que priorizan crecimiento, permanencia y rentabilidad.

Diversos especialistas han advertido que las plataformas digitales necesitan límites más claros respecto a la recopilación de datos de menores, la transparencia algorítmica y el diseño de funciones que puedan fomentar dependencia tecnológica. Asimismo, resulta indispensable fortalecer mecanismos de supervisión pública y exigir estándares más altos de debida diligencia corporativa en materia de derechos digitales.

demandan a Netflix

Tecnología, ética y protección de la infancia

El caso por el que demandan a Netflix podría convertirse en uno de los precedentes más relevantes en la discusión sobre privacidad digital y protección infantil dentro de la industria del entretenimiento tecnológico. Más allá del desenlace judicial, la demanda pone en evidencia cómo los modelos de negocio basados en datos y atención permanente pueden entrar en conflicto con principios fundamentales de responsabilidad social y derechos de la niñez.

La conversación ya no gira únicamente en torno al contenido que consumen las personas, sino a las dinámicas invisibles que las plataformas utilizan para mantenerlas conectadas, observar su comportamiento y monetizar su atención. En un entorno donde la tecnología avanza más rápido que la regulación, gobiernos, empresas y sociedad civil tendrán que replantear urgentemente qué límites deben existir para proteger la privacidad, la salud mental y el bienestar de las nuevas generaciones.

Cómo una fundación empresarial puede generar impacto real en los ODS

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 y con ella los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una hoja de ruta global diseñada para enfrentar algunos de los mayores desafíos contemporáneos: la pobreza, la desigualdad, el acceso limitado a salud y educación, la crisis climática y la construcción de sociedades más justas y resilientes. Lejos de ser únicamente un marco aspiracional, los ODS representan una herramienta estratégica para articular esfuerzos compartidos entre gobiernos, empresas y sociedad civil en favor del bienestar colectivo.

Los ODS ofrecen un lenguaje universal que permite ordenar prioridades, medir avances y movilizar recursos hacia metas de primera importancia social, económica y ambiental y en este escenario, las fundaciones empresariales se han convertido en actores clave para lograr el cumplimiento de la Agenda 2030, pues, más allá de acompañar la responsabilidad social corporativa, muchas de estas organizaciones han asumido un rol activo como impulsoras de soluciones que fortalecen comunidades y generan valor compartido.

La propia Agenda 2030 reconoce que el cumplimiento de sus 169 metas requiere el compromiso de todos los sectores. La sociedad civil organizada, incluidas las fundaciones empresariales, no solo participa mediante programas sociales, sino también mediante incidencia, construcción de capacidades y articulación entre actores. Por ello, conforme se acerca 2030, su participación se vuelve cada vez más indispensable para el avance sostenible.

fundaciones que impulsan los ODS

5 formas en las que una fundación empresarial puede ayudar a impulsar los ODS

De cara a 2030, la participación de las organizaciones sociales y empresariales cobra una relevancia aún mayor. Diversos análisis sobre la Agenda 2030 coinciden en que el ritmo de cumplimiento de numerosos objetivos continúa siendo desigual y que acelerar resultados dependerá, en buena medida, de la capacidad de colaboración entre sectores.

En este contexto, las fundaciones empresariales que impulsan los ODS poseen capacidades únicas que les permiten contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 y las posicionan como aliados fundamentales en el camino hacia estas metas, entre ellas, su potencial para:

1. Realizar proyectos y programas que ayudan a alcanzar los ODS

La contribución más visible de las fundaciones empresariales ocurre mediante el diseño e implementación de proyectos alineados con necesidades sociales concretas. Programas enfocados en educación, salud, alimentación, empleabilidad o desarrollo comunitario suelen vincularse directamente con objetivos específicos de la Agenda 2030 y permiten traducir metas globales en beneficios medibles para las personas.

La importancia de esta vía radica en que los programas sociales no solo atienden problemáticas inmediatas, sino que también generan capacidades y condiciones de desarrollo a largo plazo. Cuando una fundación impulsa proyectos estructurados y medibles, contribuye simultáneamente al cumplimiento de múltiples ODS, demostrando que la inversión social estratégica puede convertirse en una herramienta de transformación sistémica. Por ello, las fundaciones que impulsan los ODS suelen colocar los proyectos de impacto como eje central de su estrategia.

2. Sensibilizar e informar a la sociedad sobre la importancia de los ODS

Uno de los grandes desafíos de la Agenda 2030 es convertir objetivos globales en temas cercanos para la ciudadanía. Muchas personas desconocen qué son los ODS o cómo sus decisiones cotidianas influyen en ellos. En este punto, las fundaciones empresariales desempeñan una función educativa y comunicativa fundamental.

A través de campañas, programas formativos, iniciativas comunitarias y contenidos especializados, estas organizaciones ayudan a que la sociedad comprenda la relevancia del desarrollo sostenible y se involucre activamente en él. La sensibilización es importante porque ninguna transformación social puede sostenerse sin conciencia colectiva. Cuando la ciudadanía entiende por qué importa la igualdad, la educación o el consumo responsable, aumenta la probabilidad de generar cambios culturales duraderos.

fundaciones que impulsan los ODS

3. Incidir en la política nacional

Aunque con frecuencia se asocia la incidencia política exclusivamente al sector público o a organizaciones de activismo, las fundaciones empresariales también pueden desempeñar un papel relevante en la construcción de políticas públicas alineadas con los ODS. Su experiencia en territorio y conocimiento de problemáticas sociales las convierte en fuentes valiosas de evidencia y aprendizaje.

Incidir no significa sustituir al Estado, sino aportar conocimiento, promover diálogo y contribuir a que las decisiones públicas incorporen perspectivas sostenibles e inclusivas. Esta labor resulta especialmente importante cuando se trata de educación, salud, inclusión o desarrollo regional, temas donde la experiencia acumulada por la sociedad civil puede fortalecer significativamente la toma de decisiones gubernamentales.

4. Generar alianzas que ayudan a lograr estos objetivos

El ODS 17 recuerda que el desarrollo sostenible solo es posible mediante alianzas eficaces entre sectores. Ninguna organización, por sólida que sea, puede resolver por sí sola desafíos estructurales como la pobreza, el acceso a servicios o la desigualdad territorial.

Las fundaciones empresariales suelen actuar como articuladoras entre empresas, gobiernos, academia y organizaciones sociales, creando sinergias que amplifican recursos y capacidades. Esta capacidad colaborativa explica por qué muchas fundaciones que impulsan los ODS privilegian los modelos de trabajo compartido. Las alianzas permiten escalar soluciones, reducir duplicidades y aumentar el impacto de las intervenciones sociales.

5. Medir impacto y generar modelos replicables

Una quinta vía, frecuentemente menos visible pero igual de relevante, consiste en medir resultados y convertir experiencias exitosas en modelos replicables. Las fundaciones empresariales tienen la posibilidad de innovar, pilotear soluciones y evaluar rigurosamente sus efectos.

Esto es fundamental porque los ODS requieren evidencia y mecanismos de mejora continua. Un programa exitoso que documenta aprendizajes y demuestra resultados puede convertirse en referencia para otras organizaciones, empresas o gobiernos. De esta manera, el impacto deja de estar limitado a una comunidad específica y adquiere potencial de escalamiento. Por esa razón, muchas fundaciones que impulsan los ODS integran metodologías de evaluación como parte esencial de su trabajo.

Fundación Gigante: un ejemplo de fundaciones que impulsan los ODS

Entre los casos de organizaciones empresariales mexicanas que ilustran esta visión estratégica destaca Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, una organización que entiende la responsabilidad social como un compromiso permanente con el bienestar comunitario y con la generación de valor social más allá de la actividad económica.

Por ello, su trabajo no se limita a adoptar el lenguaje de la Agenda 2030, sino que ha identificado aquellos objetivos donde puede generar una contribución más significativa para enfocar sus esfuerzos en fortalecerlos. Bajo esta lógica, Fundación Gigante impulsa principalmente acciones vinculadas con los ODS 2 (Hambre Cero), 3 (Salud y Bienestar), 4 (Educación de Calidad), 10 (Reducción de las Desigualdades), 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) y 12 (Producción y Consumo Responsables). Asimismo, ha hecho de las alianzas estratégicas su modelo de acción fundamental para amplificar el impacto de sus programas, en línea con el ODS 17.

fundaciones que impulsan los ODS

Por ejemplo, durante 2025, la organización continuó impulsando de la mano de organizaciones como Fundación Botín, PROED, Fundación CAAAREM, Fundación Familia Bocar, Fundación Ara, Fundación INTERprotección y ARPAPEL el programa Educación Responsable, alineado al ODS 4, el cual busca fortalecer el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes mediante un modelo que combina aprendizaje académico con desarrollo emocional y convivencia escolar positiva. Tan solo este año, la iniciativa logró implementarse en 174 escuelas de 12 estados del país,  beneficiar a 22,480 estudiantes y capacitar a 1,485 docentes. 

En el marco del ODS 3, Fundación Gigante mantuvo su alianza con Operation Smile México, mediante la cual fue posible brindar 480 cirugías reconstructivas a menores con labio y paladar hendido provenientes de familias de bajos recursos, así como realizar 914 valoraciones médicas a pacientes con este diagnóstico, los cuales también accedieron a otros servicios médicos.

Otro ejemplo relevante de sus esfuerzos en materia es su alianza con Fundación Obras Educativas, mediante la cual se llevaron a cabo diversas acciones en Huamelula, Oaxaca, que permitieron impulsar el ODS 11 y el fortalecimiento comunitario. Gracias a esta iniciativa se beneficiaron a 632 personas mediante la implementación de proyectos productivos, invernaderos, huertos, iniciativas de reforestación y sistemas sustentables de agua, además de brindar formación para mujeres y becas educativas, todo lo cual contribuyó al desarrollo social y productivo de esta comunidad.

fundaciones que impulsan los ODS

Dado el impacto de los programas de Fundación Gigante, la organización se ha posicionado como un referente entre las fundaciones empresariales que impulsan los ODS y que con sus labores están ayudando a construir un futuro más equitativo y sostenible.

El impacto colectivo como camino hacia 2030

La capacidad de Fundación Gigante para focalizar esfuerzos, generar alianzas y traducir metas globales en programas de alto impacto confirma que el desarrollo sostenible no depende únicamente de grandes declaraciones, sino de organizaciones comprometidas que actúan con propósito y constancia. 

A medida que se aproxima 2030, resulta evidente que la Agenda de Desarrollo Sostenible no podrá cumplirse únicamente mediante esfuerzos gubernamentales, pues la magnitud de los retos sociales y ambientales exige actores capaces de movilizar recursos, construir alianzas y acercar soluciones a las comunidades y, en este contexto, las fundaciones empresariales se han convertido en piezas estratégicas de un ecosistema de transformación que necesita visión compartida y acción coordinada.

Voluntarios de Volkswagen de México suman esfuerzos para renovar espacios escolares en comunidad de Silao

Volkswagen de México llevó a cabo una jornada de voluntariado en el Jardín de Niños Santa Fe de Guadalupe, en el municipio de Silao, Guanajuato, como parte de sus acciones para fortalecer el desarrollo social y educativo en las comunidades donde tiene presencia.

En esta actividad participaron 11 voluntarios, quienes dedicaron su tiempo y esfuerzo a la mejora de las instalaciones del plantel, beneficiando directamente a 25 niñas y niños. La intervención se centró en el mantenimiento básico de la infraestructura escolar, incluyendo resanes, atención de humedad, pintura general y la rehabilitación del módulo sanitario, lo que contribuye a generar espacios más seguros, funcionales y adecuados para el aprendizaje.

Este tipo de iniciativas refleja el compromiso de Volkswagen de México con el desarrollo integral de las comunidades, a través de acciones que van más allá de su operación industrial y que impactan directamente en la calidad de vida de las personas. La colaboración con aliados estratégicos como Fondo Unido permite ampliar el alcance de estos esfuerzos y responder de manera efectiva a necesidades locales.

Voluntarios de Volkswagen de México

“En Volkswagen de México entendemos que el desarrollo sostenible también implica generar condiciones adecuadas para la educación desde las primeras etapas. A través de este voluntariado, contribuimos a crear espacios dignos que favorecen el aprendizaje y el bienestar de niñas y niños”, señaló Alea Lozada Canudas, directora de Comunicación Corporativa y Estrategia de Volkswagen de México.

La jornada forma parte del programa Por Amor a México de la armadora, que promueve la participación activa de sus colaboradores en proyectos comunitarios enfocados en educación, bienestar social y fortalecimiento del entorno. Estas acciones se integran a una estrategia más amplia que busca generar valor compartido y contribuir al desarrollo de comunidades más resilientes.

“Lo que realmente transforma estos espacios es el compromiso de las personas. La participación de nuestros colaboradores demuestra que, cuando sumamos esfuerzos, es posible generar cambios tangibles que impactan de forma positiva en las comunidades”, agregó Lozada.

Voluntarios de Volkswagen de México

A través de este tipo de intervenciones, Volkswagen de México continúa impulsando iniciativas que promueven el acceso a entornos educativos adecuados, fortaleciendo el vínculo con la comunidad y apoyando a la formación de nuevas generaciones en condiciones que favorezcan su desarrollo.

Danone México, Kinomé y Naturalia A.C. unen esfuerzos para restaurar el parque Sierra de Patlachique en el Estado de México

Grupo Danone México, Kinomé y Naturalia A.C. han unido esfuerzos para lanzar un proyecto integral de restauración y desarrollo sustentable en el Parque Estatal Sierra de Patlachique. Esta iniciativa, respaldada por las comunidades y autoridades ambientales, busca no solo recuperar los ecosistemas, sino también fortalecer la economía y el tejido social de la zona.

El proyecto contempla la reforestación de 200 hectáreas con especies nativas, la restauración ecológica de más de 40 hectáreas y la implementación de prácticas de silvopastoreo en 60 hectáreas. Todo ello, bajo una metodología participativa que involucra a los habitantes de Santiago Tepetitlán, Concepción Jolalpan y San Pedro Tepetitlán, quienes aportan su conocimiento y compromiso en cada etapa. Más de 300 personas participarán del proyecto y los tres ejidos serán fortalecidos en aspectos técnicos y de gobernanza para mejorar el manejo de sus tierras.

Además de la restauración ambiental, el proyecto busca generar un impacto positivo y duradero en varios niveles:

· Mejorar la calidad de vida de las familias locales mediante la creación de empleos y actividades económicas sostenibles vinculadas a la agroecología y el manejo forestal.

· Ofrecer alternativas para los jóvenes, brindando nuevas oportunidades de desarrollo profesional y evitando el éxodo rural.

· Fortalecer la resiliencia de los paisajes frente al cambio climático, a través de la gestión responsable del agua y el suelo, y la recuperación de áreas degradadas.

parque Sierra de Patlachique

· Promover la educación ambiental y la participación social, empoderando a las comunidades para que sean agentes activos en la conservación de su entorno.

· Inspirar iniciativas similares en otras regiones de México y el mundo, demostrando que la colaboración entre empresas, organizaciones civiles y comunidades puede generar soluciones innovadoras y sostenibles.

El acompañamiento de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Estado de México garantiza que cada acción se realice conforme a la normatividad vigente y con una visión de largo plazo.

Con este esfuerzo conjunto, Danone México, Kinomé y Naturalia reafirman su compromiso con la salud del planeta y de las personas, convencidos de que la restauración de la Sierra de Patlachique puede ser un modelo replicable para la conservación y el desarrollo sostenible en todo el país.

Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026: consensos para la acción social organizada antes los desafíos nacionales

La participación ciudadana y el voluntariado están teniendo un relevante protagonismo en el contexto actual. Tan solo en 2024, el número de voluntarios en las instituciones sin fines de lucro privadas superó los 3 millones, y el valor económico que produjo cada persona voluntaria fue de $102,447 pesos,  conforme a la Cuenta Satélite de Instituciones sin Fines de Lucro del INEGI*.

Distintas formas de acción social se están despertando, activismos y expresiones ciudadanas surgen en torno a una diversidad creciente de causas. La creación de una agenda común en México es necesaria para organizar esfuerzos y sumar a más actores en la construcción de lo público. En un esfuerzo por lograr consensos, Cemefi realiza el Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026, el 12 y 13 de mayo en la IBERO ciudad de México.

El diálogo en torno a temas que afectan a la sociedad es más urgente que nunca. En este Encuentro se abordarán los desafíos para la acción social organizada, la violencia, el crimen organizado y la extorsión que están afectando la operación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC), disminuyendo su capacidad de acción y orillando, en algunos casos, al cierre de operaciones.

“De la inspiración a la acción” es el tema del Encuentro que le dan marco a la participación de jóvenes activistas que trabajan por visibilizar su derecho a vivir en entornos libres de violencia escolar, violencia de género, y que están defendiendo los derechos de las personas de la comunidad LGBTIQ+, quienes presentarán sus iniciativas sociales en sesiones plenarias.

La cuarta edición del Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026 se celebra en el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible. Directivos de la Asociación Internacional para el Esfuerzo Voluntario (IAVE) compartirán datos sobre el estado actual del voluntariado en el mundo; mientras que en los paneles principales se reflexionará sobre la participación ciudadana como un ejercicio de corresponsabilidad que fortalece la democracia; así como los entornos que posibilitan o imposibilitan la acción social organizada.

Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026

Consulta el programa aquí.

¿Ya sabías estos datos sobre voluntariado?

  • El número de trabajadores voluntarios en las instituciones sin fines de lucro privadas en 2024, superó los 3 millones. Fueron 3, 227, 335 voluntarios; de los cuales, 57% son hombres y 43% son mujeres.
  • El peso económico del sector de las instituciones sin fines de lucro en 2024, equivalió al  1.82 del PIB, es decir, $571, 276 millones de pesos. De esta cifra, 57.88%, o sea, $330, 631 millones de pesos, es el valor generado por el trabajo voluntario.
  • En promedio, significa que en 2024 el valor económico que produjo cada voluntario fue de $102,447 pesos.

Fuente: Cemefi con información de Sistema de Cuentas Nacionales de México. Cuenta Satélite de las Instituciones Sin Fines de Lucro de México, 2023 preliminar. INEGI.

Fundación Aleatica lanza la 4a Convocatoria Somos Seguridad Vial para prevenir siniestros viales

Cada año, más de 16 mil personas pierden la vida en hechos de tránsito en México y decenas de miles resultan con lesiones graves. Frente a esta realidad, Fundación Aleatica para la Seguridad Vial abrió la Convocatoria Somos Seguridad Vial, un programa que financia y acompaña proyectos diseñados para reducir riesgos viales.

En su cuarta edición, la iniciativa busca identificar y acelerar soluciones desarrolladas por donatarias autorizadas, así como organizaciones de la sociedad civil y startups, con capacidad de implementarse en zonas donde se concentra la siniestralidad con el fin de generar resultados medibles en la protección de los usuarios más vulnerables. Entre 2023 y 2025, se impartieron talleres informativos y de sensibilización a cerca de 27 mil jóvenes y se capacitaron a cerca de 70 formadores en seguridad vial.

Desde sus primeras ediciones, la iniciativa ha evolucionado hacia un modelo que articula a actores del ecosistema para desarrollar soluciones escalables y replicables. Este enfoque permite atender problemáticas inmediatas e incidir en las condiciones que originan los riesgos viales.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Este año el programa incorpora ajustes para fortalecer la calidad de las propuestas y ampliar su alcance. Entre ellos destacan mentorías especializadas para los finalistas, así como la incorporación de criterios que valoran la capacidad de mejora de los proyectos a lo largo del proceso.

Asimismo, la convocatoria refuerza la integración de la perspectiva de género como un elemento relevante en la evaluación para impulsar soluciones más inclusivas y alineadas a los distintos patrones de movilidad.

Las iniciativas deberán implementarse en las zonas de influencia de Aleatica en México, lo que permite enfocar los esfuerzos en contextos donde existen condiciones de riesgo identificadas y oportunidades de intervención.

El programa se enmarca en el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030 y se alinea al Decenio de Naciones Unidas de Transporte Sostenible 2026–2035, al integrar una visión que vincula la seguridad vial con sistemas de movilidad más seguros, accesibles e incluyentes.

“Buscamos soluciones que no se queden en el papel. Este programa apuesta por proyectos que puedan implementarse, medirse y escalarse para reducir riesgos viales en contextos reales”, señaló Bosco Martí, Presidente de la Fundación Aleatica.

Qué proyectos busca impulsar la Convocatoria Somos Seguridad Vial

La edición 2026 se estructura en tres líneas de acción:

● Seguridad sobre dos ruedas: enfocada en la protección de motociclistas.

● Transformando puntos de riesgo: orientada a proyectos integrales de seguridad vial, alineados al enfoque de Sistema Seguro, en entornos escolares y zonas de alta siniestralidad, para prevenir hechos de tránsito y promover conductas seguras.

● Cultura vial en movimiento: dirigida a modificar conductas de riesgo.

Las propuestas deberán atender factores de riesgo clave como exceso de velocidad, no uso de equipamiento y conducción de riesgo de motociclistas, no uso de cinturón de seguridad en todos los ocupantes, consumo de alcohol o estupefacientes al conducir, uso de celular y otros distractores, rebases inseguros, atropellamientos.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Cómo participar:

El registro estará abierto del 12 de mayo al 25 de junio de 2026.

Se financiarán tres proyectos por un monto total de $1,050,000 MXN junto con un acompañamiento de ocho meses para llevar a buen puerto las iniciativas.

Postula tu proyecto y gana hasta $400,000 pesos para hacerlo realidad.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Consulta las bases y el cronograma en: Convocatoria Somos Seguridad Vial

El registro de proyectos se realiza en: Registro de proyectos

Para Fundación Aleatica, el éxito no se mide en proyectos, sino en vidas salvadas y familias unidas. Nuestro compromiso es absoluto con la vida.

¡Somos Seguridad Vial!

Casa de las Sirenas. ¿Por qué se llama así la tienda Insignia de Starbucks?

Por Luis Maram

Fue mi abuela quien me dio mi primera taza de café negro; probablemente tendría unos 14 años. Desde ese momento comenzó mi relación con la bebida. Sobra decir que cuando Starbucks llegó a México, yo ya disfrutaba de mi adicción y, como mercadólogo, poder hacerlo dentro del universo de una marca con tanta historia en el marketing simplemente me atrapó.

Desde entonces jamás he ocultado mi gusto por la marca. Lo sé, habrá quien diga que hay mejor café en México y concederé incluso que probablemente tengan razón. Pero la marca de la sirena tiene dos cosas que me atraen más allá del oscuro elixir.

La primera es su filosofía sobre el tercer espacio. Las personas tenemos nuestro hogar, definido como el primer espacio; el trabajo es el segundo, pero la marca siempre ha pugnado —sin ocultarlo jamás— por convertirse en el tercero: ese sitio donde uno puede disfrutar su bebida, trabajar, aprender, convivir o simplemente existir un rato. El concepto, desde que lo conocí, me pareció cautivador.

El segundo aspecto es su relación con la sostenibilidad. El hecho de que el 99% del café de la marca provenga de abastecimiento ético me parece sensacional. Y sí, lo sé bien: hay cosas que podría mejorar, como el uso de plásticos y otros temas pendientes. Pero, en esencia, veo en Starbucks a una organización que quiere mejorar y trabaja para hacerlo. ¿Perfectible? Sin duda… pero créanme, salir al mundo y decir “quiero hacer algo que deje impacto y estoy trabajando en ello”, no es algo que cualquier marca haga.

Para muestra, su última acción.

Tienda Insignia Starbucks, Casa de las Sirenas

Me encantan las tiendas temáticas y las insignia. De hecho, cuando una gran marca abre una nueva, procuro visitarla. Creo que son de los mejores espacios para entender su cultura, su visión y hasta sus contradicciones. En ese tenor recibí con entusiasmo el comunicado donde Starbucks anunció la apertura de su nueva cafetería insignia en Guadalajara. Y por si eso no bastara… está dedicada a las mujeres. las mujeres.

Tienda Insignia Starbucks
Tienda Insignia Starbucks, Casa de las Sirenas, Guadalajara. Imagen, cortesía de Starbucks.

La sirena no llegó al logo de Starbucks por casualidad. Fue elegida como signo de seducción irresistible, la criatura mítica que atraía a los marineros hacia algo que no podían evitar. Hoy, la nueva tienda retoma el simbolismo y se bautiza como Casa de las Sirenas, pero la marca da un giro interesante al simbolismo: si durante décadas la sirena representó la atracción del café, ahora también representa a las mujeres que están detrás de él, las que lo cultivan, las que lo sirven, las que construyen comunidad alrededor de él. El significado se amplía.

Casa de las Sirenas, no es solamente una tienda más de Starbucks. La marca la plantea como un espacio diseñado para impulsar oportunidades económicas, capacitación y desarrollo para mujeres en Jalisco.

Y aquí es donde el concepto del “tercer espacio” adquiere una dimensión mucho más interesante.

Porque durante años muchas marcas han hablado de comunidad, inclusión o empoderamiento femenino desde campañas publicitarias perfectamente iluminadas y cuidadosamente producidas… pero otra cosa muy distinta es convertir esos conceptos en infraestructura real. En espacios físicos. En programas permanentes. En acciones que vivan más allá de los copys de Instagram o los comunicados de prensa.

Casa de las Sirenas busca precisamente eso.

Ubicada en Guadalajara, la cafetería fue concebida como un punto de encuentro comunitario donde no solo se sirve café; también se desarrollarán talleres, encuentros y programas de capacitación para mujeres.

Tienda Insignia Starbucks

¿Cómo trabajará Casa de las Sirenas?

Starbucks explica que el espacio operará bajo dos pilares: Sirena Autónoma, enfocado en empleabilidad y emprendimiento, y Comunidad Sirena, orientado a actividades comunitarias y conversaciones colectivas.

Y honestamente… eso me parece brillante desde la óptica de marca.

¿Por qué? Porque cuando una organización logra que su propósito salga de la letra en los muros y se convierta en una experiencia tangible, la percepción cambia por completo. El branding deja de ser discurso y comienza a convertirse en cultura.

Por si esto no bastara, Starbucks decidió ligar parte de las ventas de la tienda a programas de autonomía económica para mujeres en Jalisco. A través de la iniciativa La Autonomía También es Dulce, desarrollada junto con Fundación Marisa, se apoyará a más de mil mujeres mediante programas de capacitación, liderazgo y emprendimiento.

Y aquí vale la pena detenernos un momento.

En marketing solemos obsesionarnos con métricas que francamente podríamos calificar como superficiales: views, engagement, alcance, viralidad (de hecho varias de ellas se pueden llegar a truquear)… pero las marcas más memorables suelen ser aquellas que logran conectar su operación con algo más profundo que la simple transacción comercial. Las Lovemarks, como solía llamarles Kevin Roberts, se quedan en el imaginario de las personas, construyendo una lealtad que viaja siempre más allá de lo razonable.

No se trata de romantizar a las empresas —eso sería ingenuo—, pero sí de entender que hoy las audiencias esperan mucho más que productos. Esperan postura. Esperan coherencia. Esperan señales de humanidad… y si lo llevamos a negocio, eso también se transforma en engagement e innovaciones que dan dividendos.

Starbucks parece entender bastante bien todo esto.

Incluso el diseño de la tienda fue construido bajo esa lógica. La cafetería reutilizó un antiguo edificio bancario y sumó obras creadas por artistas y diseñadoras del estado. Branding global convertido a local. Los murales de Alejandra Poiré fueron construidos a partir de conversaciones con mujeres, y los azulejos artesanales son obra de LOFA, estudio tapatío liderado por mujeres.

Las grandes marcas no solo compiten por vender productos; compiten por significado. Quieren convertirse en símbolos de algo más grande que ellas mismas. Nike no vende tenis. Apple no vende teléfonos. Starbucks jamás ha vendido únicamente café.

Y aunque habrá quien piense que esto es simplemente marketing de reputación —que sí lo es—, reducirlo únicamente a eso sería simplificar demasiado la conversación.

El contexto actual de las marcas y las regulaciones ESG les exigen hablar de inclusión, sostenibilidad, impacto económico y comunidad… pero no solo hablarlo: demostrarlo.

Casa de las Sirenas no resolverá los problemas de las mujeres en México, pero en Jalisco y en México, sin duda puede ser una bandera, porque la verdad es que en un entorno donde muchas marcas siguen atrapadas en campañas vacías cada 8 de marzo, resulta refrescante ver una iniciativa que al menos intenta construir algo permanente.

Tal vez ahí radica la verdadera fuerza de las marcas contemporáneas: no en parecer perfectas, sino en demostrar voluntad genuina de evolucionar.

Y sí… probablemente siga existiendo mejor café allá afuera.

Pero pocas marcas entienden tan bien como Starbucks que, al final, las personas no solo consumimos productos… consumimos historias, espacios y símbolos con los que queremos relacionarnos.

Este artículo se publicó inicialmente en el sitio del autor.


Luis Maram, Marketing y sostenibilidad
Marketer, Speaker, Experto en Marketing y Reputación

Linkedin | Creo en el poder transformador de las marcas

Luis Maram es estratega digital especializado en desarrollo de contenidos orientados a visibilidad de marca, reputación y responsabilidad corporativa. Durante años ha acompañado a marcas en el diseño de acciones digitales que inspiran a sus audiencias, generan conexión y producen resultados concretos —desde el content marketing y el social media hasta la inteligencia artificial.

Es Director de Marketing y Media en Expok, donde lidera la estrategia digital de la empresa. Asimismo, edita uno de los blogs de estrategia de contenido y marketing digital más reconocidos de México, LuisMaram.com, y ha impartido más de un centenar de conferencias en México y el extranjero.