Cómo la industria alimentaria se reinventa ante los nuevos hábitos de consumo

Nuestra relación con la comida ha cambiado radicalmente en los últimos años, y la industria debe estar preparada, ¡porque esta transformación continuará! Las nuevas preocupaciones en torno a la salud, la curiosidad por el origen de los ingredientes y el interés en la composición química de los productos forman parte del nuevo perfil de consumo actual. Estas demandas, asociadas a tratamientos médicos y estilos de vida más saludables, influyen en el apetito, la saciedad e incluso la percepción de los gustos básicos: dulce, salado, ácido, amargo y umami. El resultado es un cambio significativo en el comportamiento alimenticio y en las expectativas frente a los productos disponibles en el mercado.

Para dimensionar la velocidad de estas transformaciones, el estudio TrendTracker 2025 de Cargill indica que hacia finales de 2025 el uso global de fármacos GLP-1, también conocidos como bolígrafos para adelgazar habrá crecido un 75%. Esta tendencia plantea un reto crucial para la industria alimentaria: desarrollar alimentos que combinen densidad nutricional, sabor agradable y textura adecuada, sin renunciar a la practicidad ni al placer de comer.

Restaurantes, fabricantes y marcas de consumo ya comienzan a revisar sus productos y menús, apostando por formulaciones con mayores beneficios funcionales y experiencias gastronómicas que valoren el sabor y la nutrición por igual. La búsqueda de opciones equilibradas — ricas en proteínas, vitaminas, minerales y fibras prebióticas — debiera ganar protagonismo, junto con porciones más pequeñas y personalizadas, alineadas con el bienestar y la comodidad.

Este movimiento abre un campo fértil para la innovación y la diferenciación estratégica, especialmente en un mercado cada vez más atento a la salud y el estilo de vida de los consumidores. Así como el sector se ha adaptado a la rutina de familias más pequeñas y nuevos perfiles de consumo — solteros, parejas sin hijos y consumidores individuales — ahora surge la oportunidad de replantear tamaños, formatos e información nutricional para públicos con demandas específicas.

industria alimentaria

A pesar de los cambios tecnológicos, científicos y de comportamiento, un principio permanece: comer bien sigue siendo sinónimo de salud, placer y calidad de vida. Aunque los usuarios de “bolígrafos para adelgazar” son conscientes de mantener una dieta equilibrada, también reconocen la importancia de los caprichos ocasionales para el bienestar emocional. De acuerdo con el TrendTracker 2025, el 46% de las personas que usan este tipo de medicamento consideran importante permitirse indulgencias, incluso dentro de un régimen saludable.

La industria alimentaria, históricamente reconocida por su capacidad de innovar y reinventarse, se encuentra hoy en una posición estratégica para liderar esta nueva era. El reto está planteado, y las oportunidades, más que nunca, están sobre la mesa. Depende de todos quienes, formamos parte de la cadena alimentaria, transformar el nuevo contexto en una oportunidad, desarrollando productos y experiencias que integren sabor, nutrición y bienestar en equilibrio.

Aeroméxico hace historia al ser doblemente galardonada

Aeroméxico recibió el reconocimiento de la aerolínea global más puntual de 2025, entregado por la consultora internacional Cirium, convirtiéndose en la primera línea aérea en el mundo en obtener esta distinción por dos años consecutivos.

De acuerdo al On-Time Performance Review de Cirium, durante 2025 Aeroméxico operó cerca de 190 mil vuelos, de los cuales el 90.02% aterrizaron a tiempo y el 91.88% despegaron de acuerdo a itinerario. Durante este periodo, la empresa superó en más de tres puntos porcentuales su desempeño operativo en comparación con 2024, cuando también obtuvo el primer lugar en este indicador.

La entrega se realizó en un evento celebrado en el Hangar Oriente de la aerolínea, en el que estuvieron presentes Andrés Conesa, director general de Aeroméxico y Jeremy Bowen, CEO de la consultora especializada en análisis de datos de aviación.

Estos resultados son muestra del compromiso que Aeroméxico mantiene con la puntualidad, derivado de la excelencia operativa, respaldado por una estrategia integral que incluye:

  • Renovación de flota: Con más de 160 aeronaves de última generación que incrementan la eficiencia operativa.
  • Talento: Impulsando equipos enfocados en la colaboración y entrega de resultados.
  • Tecnología: Implementando las mejores herramientas y sistemas a nivel mundial para elevar la eficiencia en cada vuelo.
  • Procesos: Con protocolos establecidos para atender cualquier contingencia de manera ágil y eficiente.
  • Coordinación: A través de la colaboración con autoridades, proveedores y aeropuertos.

Adicional a los resultados obtenidos en materia de puntualidad, donde la compañía amplió de forma significativa la brecha frente al segundo lugar (3.5 puntos en 2025 vs 0.35 puntos en 2024), Aeroméxico logró liderar el Factor de Finalización (Completion Factor) entre las aerolíneas globales durante 2025, un indicador que mide el porcentaje de vuelos completados, sin cancelaciones o desvíos, manteniéndose durante 7 meses como la aerolínea global más puntual del mundo.

Sobre este logro, Andrés Conesa señaló:

“Convertirnos por segundo año consecutivo en la aerolínea más puntual del mundo es resultado de un trabajo lleno de entrega y compromiso compartido para seguir llevando el nombre de México a lo más alto. Gracias a todos los colaboradores que desde los aeropuertos, hangares, pistas y oficinas hacen despegar de forma segura y puntual las alas del Caballero Águila.”

Aeroméxico hace historia

Por su parte, Jeremy Bowen, CEO de Cirium expresó:

“Para este análisis, procesamos alrededor de 25 millones de actualizaciones por día provenientes de más de 600 fuentes, lo que produce resultados de una precisión incomparable.” 

Y agregó:

“Estos resultados son muy emocionantes. A menudo, las primeras posiciones en el top de puntualidad están separadas por fracciones de un porcentaje. Las aerolíneas quieren superar a sus competidores, decirles a sus pasajeros que son las #1 y compartir el éxito con sus colaboradores.”

Durante este mismo evento, Aeroméxico recibió el premio como la Mejor aerolínea global de Norteamérica, otorgado por la Airline Passenger Experience Association (APEX). Joe Leader, director general de la Asociación entregó esta condecoración, que premia el servicio de excelencia que ofrecen la compañía, comprometida con la experiencia y seguridad de sus pasajeros.

Los premios APEX se basan en las opiniones certi­ficadas de diferentes viajeros y en la información recopilada por TripIt, el plani­ficador de viajes y rastreo de vuelos mejor valorado en el mundo. Para esta edición APEX evaluó más de un millón de vuelos de 600 aerolíneas alrededor del mundo.

Al cierre de 2025, Aeroméxico transportó a más de 24.5 millones de pasajeros, a través de una red de conectividad conformada por 129 rutas domésticas e internacionales en México, Europa, Asia, Norteamérica, el Caribe, Centro y Sudamérica.

¿Tu empresa corre este riesgo? 6 violaciones laborales que se castigan con cárcel

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En los últimos años, el debate sobre derechos humanos en el trabajo ha dejado de ser un tema exclusivo de especialistas para convertirse en una preocupación real en las mesas directivas. Cada vez más empresas descubren que no basta con “cumplir en papel”: la omisión, la simulación o la indiferencia pueden escalar a consecuencias penales. Detrás de cada incumplimiento hay personas, historias y trayectorias que pueden verse truncadas por malas decisiones organizacionales.

De acuerdo con El Economista, el marco jurídico mexicano es claro: cuando una falta afecta la dignidad, la seguridad o la libertad de las personas, deja de ser una simple infracción administrativa. Las violaciones laborales no solo implican multas elevadas, también pueden derivar en procesos judiciales y penas de prisión. Comprender estos riesgos no es un ejercicio teórico, sino una necesidad estratégica para cualquier empresa que aspire a operar con ética, legalidad y legitimidad social.

6 violaciones laborales que se castigan con cárcel

1. Violaciones laborales que cruzan la línea penal: el trabajo infantil

Cuando una organización permite que menores de 15 años trabajen fuera del círculo familiar, no solo incumple un principio ético básico, también comete un delito. La ley ordena el cese inmediato de la actividad y prevé sanciones económicas severas que pueden alcanzar cientos de miles de pesos.

Pero el impacto va más allá de la multa. Este tipo de violaciones laborales contempla penas de uno a cuatro años de prisión. Detrás de cada caso hay infancias expuestas a riesgos físicos y emocionales, y empresas que pierden su licencia social para operar.

2. Pagar menos del salario mínimo: una práctica con consecuencias penales

Simular pagos o entregar montos inferiores al salario mínimo no es una “falta menor”. La ley considera esta conducta como un engaño que vulnera directamente el sustento de las personas trabajadoras.

Cuando la omisión supera ciertos límites, la sanción puede escalar hasta cuatro años de cárcel, además de multas que superan los cientos de miles de pesos. Aquí, la intención, la reincidencia y el daño causado son factores clave para determinar la gravedad de la pena.

3. Entorpecer la justicia laboral

El sistema de justicia depende de la buena fe de quienes participan en él. Faltar sin justificación a audiencias o retrasar intencionalmente un proceso no es una simple negligencia: es una obstrucción legal. Estas conductas se castigan con prisión y multas, recordando que la justicia laboral también es un derecho. Obstaculizarla afecta no solo a la parte contraria, sino a la credibilidad de todo el sistema.

4. Documentación falsa: cuando la simulación se convierte en delito

Presentar pruebas o testigos falsos es una de las faltas más graves en cualquier procedimiento. En materia laboral, esta práctica puede llevar a penas de hasta cuatro años de cárcel. Además de la sanción penal, las empresas enfrentan multas económicas y un daño reputacional difícil de revertir. La confianza, una vez rota, rara vez se recupera en el entorno corporativo.

5. Violaciones laborales en contextos de discriminación

Negar derechos por razones de género, embarazo u otros factores protegidos no solo es una falta ética: es un delito tipificado en el Código Penal. Cuando existe una relación de subordinación, la pena se incrementa. Estas violaciones laborales reflejan estructuras de poder mal gestionadas. Combatirlas implica revisar culturas organizacionales y garantizar entornos inclusivos y seguros para todas las personas.

6. Explotación laboral: el rostro más grave del abuso

La explotación se manifiesta cuando hay jornadas excesivas, salarios por debajo de la ley o condiciones peligrosas sin protección. En estos casos, la sanción puede alcanzar hasta 10 años de prisión. Si existe trabajo forzoso o las víctimas pertenecen a comunidades indígenas o afromexicanas, las penas se agravan. Aquí, la empresa deja de ser un actor económico para convertirse en un agente de daño social.

La responsabilidad social como barrera preventiva

Cuando una empresa adopta la responsabilidad social como eje estratégico, no solo fortalece su reputación, también reduce de forma significativa el riesgo de incurrir en conductas sancionables. Integrar criterios sociales en la toma de decisiones permite identificar focos rojos antes de que se conviertan en crisis legales o humanas.

La responsabilidad social impulsa una cultura organizacional basada en el respeto, la transparencia y la legalidad. A través de políticas claras, capacitación continua y mecanismos de denuncia, las organizaciones crean entornos donde el cumplimiento no es una obligación impuesta, sino un valor compartido.

Además, apostar por modelos de gestión responsables envía un mensaje claro a colaboradores, inversionistas y comunidades: el crecimiento no puede construirse a costa de la dignidad. En este contexto, la prevención se convierte en la mejor estrategia para proteger tanto a las personas como a la empresa.

El respeto a los derechos laborales no es una opción reputacional, es una obligación legal y moral. Las sanciones penales existen porque el Estado reconoce que estas faltas destruyen vidas y comunidades, no solo balances financieros.

Prevenir las violaciones laborales implica invertir en cumplimiento, capacitación y cultura ética. Pero, sobre todo, exige recordar que detrás de cada contrato hay una persona. Y proteger su dignidad es, en última instancia, proteger el futuro de la empresa.

Más contaminación y más costos: la agenda ambiental de Trump desata rechazo en EE. UU.

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La crisis climática ya no es una proyección lejana: hoy se siente en el aire, en la salud y en el bolsillo. En este contexto, las decisiones energéticas de los gobiernos se han convertido en un tema central para la ciudadanía, los mercados y las organizaciones que apuestan por la sostenibilidad. En Estados Unidos, el regreso de políticas que priorizan los combustibles fósiles ha reabierto un debate que parecía superado y ha encendido alertas en múltiples sectores.

Según The Guardian, la llamada agenda ambiental de Trump ha generado una tormenta política, legal y social. Jueces, académicos, expertos en energía y líderes demócratas han cuestionado un modelo que, lejos de reducir costos, está incrementando las tarifas eléctricas y profundizando la crisis climática. Entre órdenes judiciales, subsidios implícitos al carbón y frenos a las renovables, el país enfrenta una contradicción que impacta tanto a su economía como a su reputación ambiental.

La agenda ambiental de Trump y el choque con la transición energética

Las políticas impulsadas desde 2024 buscan fortalecer al carbón, al petróleo y al gas natural, mientras se debilitan proyectos eólicos y solares. Este giro ha sido interpretado como un retroceso frente a los compromisos climáticos y a la evidencia científica que respalda a las energías limpias como las más rentables y eficientes.

Expertos sostienen que detener proyectos renovables ya en construcción es una decisión costosa e ilógica.

La energía eólica y solar representan hoy la vía más rápida y económica para ampliar la capacidad de generación, algo que contrasta con la narrativa oficial de “seguridad energética”.

En este escenario, la agenda ambiental de Trump aparece como un freno a la innovación y como un obstáculo para una transición que ya estaba en marcha, generando incertidumbre en inversionistas y comunidades que apostaron por un modelo energético más limpio.

Tribunales en pie de guerra contra el bloqueo a la energía eólica

Cuatro jueces federales, incluido uno designado por el propio Trump, ordenaron suspender temporalmente el bloqueo a cinco proyectos eólicos marinos en la costa este. Estas obras, valuadas en miles de millones de dólares, estaban cerca de entrar en operación. Las demandas señalaron que el gobierno no presentó pruebas suficientes para justificar las suspensiones, ni siquiera cuando invocó supuestas amenazas a la seguridad nacional.

Los tribunales consideraron que el daño económico y ambiental de detenerlos era mayor.

Este episodio reveló una tensión inédita entre el poder ejecutivo y el judicial, y reforzó la percepción de que la política energética responde más a intereses ideológicos que a criterios técnicos.

Carbón resucitado: una apuesta cara y contaminante

Mientras se frenan las renovables, cinco antiguas plantas de carbón en varios estados fueron obligadas a seguir operando. Estas instalaciones, con más de 50 años de antigüedad, requieren reparaciones costosas y emiten altos niveles de contaminantes. Reguladores estatales habían determinado que podían cerrar por ser antieconómicas. Sin embargo, el gobierno federal intervino, trasladando cientos de millones de dólares en costos a los consumidores.

La paradoja es clara: se reactivan fuentes que agravan el cambio climático y elevan las tarifas, justo cuando el mercado energético avanza hacia soluciones más limpias y baratas.

El impulso a las exportaciones de gas natural licuado (GNL) ha sido otro pilar de esta estrategia. En solo nueve meses, los hogares estadounidenses pagaron 12 mil millones de dólares adicionales en gas, mientras las exportaciones crecieron 22%. Expertos y organizaciones civiles advierten que esta política encarece el mercado interno, priorizando ganancias externas sobre la asequibilidad local. Incluso se ha presentado legislación para frenar estas exportaciones y aliviar las facturas.

Para muchos analistas, este enfoque contradice la promesa de reducir los costos energéticos y refuerza la idea de que la agenda ambiental de Trump favorece a grandes donantes del sector fósil.

Costos eléctricos al alza y una promesa incumplida

Entre 2024 y 2025, los precios de la electricidad subieron 5.1%, superando ampliamente la inflación general. Este aumento se ha convertido en una carga para millones de familias. Las autoridades argumentan que la demanda de energía, impulsada por centros de datos y nuevas tecnologías, exige más generación. Sin embargo, bloquear renovables y sostener plantas obsoletas no parece una solución sostenible.

La desconexión entre discurso y resultados ha generado un creciente descontento social y político, incluso dentro de sectores tradicionalmente favorables a la industria energética.

Reuniones privadas, donaciones millonarias y promesas a ejecutivos del sector han reforzado la percepción de favoritismo. La cercanía entre líderes políticos y magnates de los combustibles fósiles ha alimentado las críticas. Académicos señalan que este enfoque daña la credibilidad de Estados Unidos como actor climático global. Además, presionar a Europa para relajar normas ambientales en favor del GNL profundiza el conflicto.

La narrativa de “carbón limpio” y la descalificación de la energía eólica contrastan con la realidad: en 2025, el 93% de la nueva capacidad energética provendrá de renovables, simplemente porque son más baratas.

La agenda ambiental de Trump no solo redefine el mapa energético de Estados Unidos, también reabre un debate sobre el costo real de ignorar la ciencia y la economía. Más contaminación, tarifas más altas y conflictos legales muestran que el precio de este giro lo pagan los ciudadanos.

En un mundo que avanza hacia modelos sostenibles, persistir en una lógica fósil parece una apuesta de corto plazo. La historia energética de esta década podría recordarse como el momento en que se eligió entre el pasado y el futuro, y las consecuencias ya están a la vista.

ESG en alerta: los riesgos de cumplimiento que se dispararon desde 2024

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En los últimos dos años, el entorno corporativo ha cambiado con una rapidez que pocos anticiparon. Las empresas que creían tener bajo control su desempeño ambiental, social y de gobernanza hoy se enfrentan a un escenario más complejo, donde los ciclos regulatorios, la presión de los inversionistas y la fragilidad de las cadenas de suministro se combinan para elevar la exposición. El resultado es un mapa de riesgos más denso, más dinámico y con consecuencias directas en la operación y la reputación.

Los datos recientes confirman esta sensación de alerta. De acuerdo con un informe de Sphera, los riesgos ESG y de cumplimiento aumentaron casi un 10% interanual en 2025, mientras que en 2024 ya se había registrado un crecimiento del 2.4% en incidentes. La tendencia no solo se mantiene, sino que se acelera: entre el primer y el tercer trimestre de 2025, el incremento fue de 9.3% frente al mismo periodo del año anterior. La pregunta ya no es si habrá impactos, sino cuándo y desde dónde llegarán.

La nueva curva de los riesgos ESG

De acuerdo con edie, el aumento constante de incidentes ha convertido a los riesgos ESG en un termómetro de la vulnerabilidad corporativa. Ya no se trata de eventos aislados, sino de patrones que se repiten y se concentran en momentos críticos del año. Los picos se alinean con los periodos de reporte y con los plazos regulatorios, generando una presión adicional sobre los equipos de cumplimiento.

Este fenómeno revela una madurez incompleta en los sistemas de monitoreo. A medida que crecen las exigencias de transparencia, también lo hace la probabilidad de detectar fallas que antes permanecían ocultas. La visibilidad, paradójicamente, expone más riesgos, pero también abre la puerta a gestionarlos con mayor anticipación.

La principal preocupación identificada por Sphera es la viabilidad, con más de 2.7 incidentes por cada 100 proveedores monitoreados. Este indicador refleja una tensión estructural: proveedores que operan al límite, con márgenes estrechos y alta dependencia de pocos clientes, son más propensos a fallar.

De cara a 2026, la viabilidad se perfila como un riesgo compuesto. La combinación de volúmenes base elevados y crecimiento acelerado incrementa la probabilidad de que un problema financiero o operativo detone interrupciones en cascada. Tratar la viabilidad como un riesgo fundamental permite vincular patrones y anticipar impactos antes de que se materialicen.

Entrega, reputación y cumplimiento: un triángulo sensible

Aunque el riesgo de entrega ya no tiene el peso crítico que tuvo entre 2020 y 2022, cada evento individual es ahora más costoso. Un solo retraso puede amplificarse en redes sociales, afectar contratos y detonar auditorías internas. La rapidez en la detección y la respuesta se vuelve tan importante como la prevención.

En paralelo, la imagen y el cumplimiento normativo se consolidan como ejes de riesgo con picos estacionales claros, especialmente en el tercer trimestre. Esto obliga a las organizaciones a planificar no solo con base en el calendario fiscal, sino también en los momentos de mayor exposición reputacional.

El 99% de los líderes afirma confiar en la integridad de los datos de sus proveedores. Sin embargo, el 44.5% reconoce que la falta de información precisa o actualizada es una barrera para avanzar. Esta contradicción revela una brecha entre la percepción y la realidad operativa.

Además, un tercio de las organizaciones enfrenta problemas de calidad e integridad de datos más allá de sus proveedores de primer nivel. La trazabilidad se diluye en los niveles inferiores de la cadena, donde los controles son más débiles y los riesgos más difíciles de mapear.

Sistemas fragmentados, respuestas incompletas

La misma proporción de líderes admite que sus herramientas y marcos de monitoreo están fragmentados. Esta dispersión genera silos, duplicación de esfuerzos y una visión parcial del riesgo. En lugar de un sistema integrado, muchas empresas operan con piezas que no se comunican entre sí.

Sophia, portavoz de Sphera, advierte que esta fragmentación amplía la brecha entre la confianza empresarial y la realidad. La cooperación y el intercambio de datos se vuelven esenciales para reforzar la integridad de los informes, mejorar el mapeo de proveedores y fortalecer las capacidades de alerta temprana.

El informe identifica al tercer trimestre como un punto de inflexión. Es el momento en el que muchas organizaciones dependen de revisiones anuales o de procesos de gobernanza lentos, perdiendo la oportunidad de actuar cuando los proveedores empiezan a mostrar señales de riesgo.

Ignorar esta ventana implica reaccionar tarde. En un contexto donde los riesgos ESG presentan picos estacionales, la capacidad de escalar y responder con rapidez define la diferencia entre una corrección a tiempo y una crisis de gran escala.

El crecimiento sostenido de los incidentes demuestra que los riesgos ESG ya no pueden tratarse como una categoría aislada. Son parte de un sistema interconectado donde la viabilidad, la entrega, la reputación y el cumplimiento se influyen mutuamente. Fragmentar su gestión solo multiplica los puntos ciegos.

Mirar hacia 2026 exige un cambio de enfoque: integrar datos, colaborar con proveedores y adoptar una visión preventiva. En un entorno donde los ciclos se aceleran y los márgenes de error se reducen, la verdadera ventaja competitiva estará en anticipar, no en reaccionar.

Empleo vulnerable en México: la realidad que enfrentan 3 de cada 10 mujeres

En México, el trabajo femenino sostiene hogares, comunidades y economías enteras, pero no siempre se traduce en estabilidad ni en derechos. Detrás de cada cifra hay historias de mujeres que, aun con empleo, viven al día, sin certeza de ingresos ni acceso a seguridad social. El fenómeno del empleo vulnerable en México no es marginal: atraviesa sectores completos y condiciona el presente y futuro de millones de familias.

De acuerdo con El Economista, aunque el país se ubica entre los de menor proporción de empleo vulnerable femenino en América Latina, casi tres de cada diez mujeres ocupadas se encuentran en condiciones precarias. Este contraste revela una realidad compleja: el crecimiento económico no siempre va de la mano con la inclusión laboral. Comprender estas cifras no es solo un ejercicio estadístico, sino una invitación a cuestionar cómo se construye el bienestar y quiénes quedan fuera de él.

Empleo vulnerable en México: una radiografía de la precariedad

De acuerdo con el Banco Mundial, 28.49 % de la ocupación femenina en el país se clasifica como vulnerable, lo que coloca a México en el cuarto lugar entre los países analizados, por debajo de Perú, Guatemala y Colombia. Este indicador mide a quienes trabajan por cuenta propia o como familiares no remuneradas, dos categorías asociadas a la informalidad y a la falta de protección.

El dato significa que casi tres de cada diez mujeres podrían carecer de ingresos estables, contratos formales o acceso a seguridad social. No se trata solo de números: es una alerta sobre la fragilidad de millones de trayectorias laborales que dependen de mercados informales o de economías familiares invisibilizadas. El empleo vulnerable no solo afecta el bolsillo, también condiciona decisiones esenciales: desde posponer estudios hasta renunciar a atención médica.

La ausencia de estabilidad obliga a priorizar la supervivencia inmediata sobre cualquier proyecto de largo plazo.

Para muchas mujeres, esta realidad se traduce en jornadas extensas, ingresos irregulares y una constante incertidumbre. La precariedad se vuelve un círculo difícil de romper, donde cada crisis económica o personal tiene consecuencias desproporcionadas.

Sectores donde la vulnerabilidad se concentra

Las mayores tasas de empleo vulnerable se observan en actividades informales, comercio ambulante, servicios domésticos y pequeños emprendimientos sin registro. También es común en trabajos familiares no remunerados, donde el esfuerzo no se refleja en ingresos propios ni en derechos laborales. Estos espacios, aunque sostienen buena parte de la economía local, suelen quedar fuera de los marcos de protección social. La falta de regulación perpetúa condiciones desiguales y limita el acceso a oportunidades de desarrollo

México se encuentra por debajo de otros países de la región en proporción de empleo vulnerable femenino, lo que podría interpretarse como un avance. Sin embargo, la cifra sigue siendo alta para un país con aspiraciones de desarrollo inclusivo. La comparación regional no debe ser un consuelo, sino un punto de partida para fortalecer políticas que reduzcan la informalidad y amplíen la protección social. El reto no es solo mejorar el lugar en un ranking, sino transformar las condiciones reales de trabajo.

La precariedad laboral impacta directamente en la autonomía económica de las mujeres, limitando su capacidad de ahorro, inversión y movilidad social. A nivel colectivo, esto se traduce en menor recaudación fiscal y mayor presión sobre los sistemas de apoyo social.Además, la vulnerabilidad laboral refuerza brechas de género y perpetúa ciclos de pobreza. Sin seguridad social ni ingresos estables, cualquier imprevisto puede convertirse en una crisis.

El papel de empresas, gobierno y sociedad

Reducir el empleo vulnerable requiere acciones coordinadas. Desde políticas públicas que incentiven la formalización, hasta modelos empresariales que integren cadenas de valor más justas e inclusivas. La sociedad civil y el sector privado también pueden impulsar programas de capacitación, acceso a financiamiento y reconocimiento del trabajo no remunerado.

La corresponsabilidad es clave para generar cambios sostenibles.

El empleo vulnerable en México no es una estadística aislada, sino el reflejo de una estructura laboral que aún deja a muchas mujeres en la incertidumbre. Reconocer esta realidad es el primer paso para construir soluciones que pongan en el centro la dignidad y la seguridad económica.

Avanzar hacia condiciones laborales más justas implica repensar modelos de desarrollo, fortalecer la protección social y generar oportunidades reales de inclusión. Solo así será posible que el trabajo femenino deje de ser sinónimo de precariedad y se convierta en una vía auténtica de bienestar.

Al borde del colapso: los residuos globales crecerán más de 80 % para 2050

El más reciente análisis de WRAP sobre políticas de residuos residuales y economía circular lanza una advertencia contundente: el planeta se acerca a un punto crítico en materia de desechos. De mantenerse el modelo económico actual, la generación de basura seguirá creciendo a un ritmo que desborda la capacidad de gestión de los sistemas existentes. Este escenario coloca a gobiernos y empresas frente a un desafío estructural que rebasa la agenda ambiental tradicional.

Las proyecciones son especialmente alarmantes. De acuerdo con el estudio, los residuos globales en 2050 podrían incrementarse en más de 80 % respecto a los niveles actuales, impulsados por patrones de consumo intensivos y sistemas productivos lineales. Este aumento no solo presiona la infraestructura de gestión, también amplifica impactos climáticos, ya que el manejo de residuos genera hasta 5 % de las emisiones globales de GEI.

La investigación subraya que la transición hacia modelos circulares ya no puede ser una aspiración, sino  que es una condición para la resiliencia económica y ambiental de largo plazo.

Del diagnóstico a la urgencia sistémica: lo que revela el estudio sobre los residuos globales en 2050

El informe parte de un reconocimiento estructural: el modelo lineal de producción —extraer, fabricar y desechar— ha sido funcional para el crecimiento económico, pero profundamente ineficiente en términos de recursos. Este sistema no solo agota materias primas, también multiplica los volúmenes de desecho y la presión ambiental asociada.

La evidencia es contundente. Desde inicios de siglo, los países de la OCDE han incrementado su generación de residuos en más de 100 millones de toneladas, tendencia que se replica a escala global. Este crecimiento proyectado explica por qué los residuos globales en 2050 representan uno de los mayores riesgos materiales para la sostenibilidad corporativa.

Frente a este escenario, la economía circular emerge como una respuesta sistémica. El modelo “diseñar-producir-reutilizar” busca mantener los materiales en uso el mayor tiempo posible, reduciendo la generación de desechos desde el origen. No obstante, el propio estudio advierte que ningún país es hoy plenamente circular, lo que evidencia la magnitud del reto de transformación.

residuos globales en 2050

Economía circular en la práctica: avances, métricas y tensiones operativas

Llevar la circularidad del discurso a la operación implica desafíos técnicos, regulatorios y culturales. De acuerdo con el estudio, uno de los principales obstáculos es la falta de definiciones homogéneas y métricas comparables para medir desempeño circular, lo que dificulta la evaluación de avances entre industrias y países.

Además, el análisis señala que, en la práctica, la economía circular exige rediseñar cadenas de valor completas. Esto incluye desde ecodiseño de productos hasta nuevos esquemas de recolección, separación y valorización. Cuando se implementa correctamente, puede detonar crecimiento económico sostenible, empleos verdes y mayor productividad de recursos.

Sin embargo, la proyección del incremento de los residuos globales en 2050 evidencia que los esfuerzos actuales siguen siendo insuficientes. La circularidad requiere inversiones en infraestructura, innovación tecnológica y cambios conductuales profundos tanto en consumidores como en organizaciones.

El talón de Aquiles circular: la materia residual y el rol del Reino Unido

Un hallazgo clave del estudio es que incluso los sistemas circulares más avanzados generan residuos residuales inevitables. Limitaciones técnicas, errores de separación, materiales no reciclables —como algunos sanitarios o médicos— y eficiencias imperfectas de reciclaje garantizan la existencia de desechos finales.

La gestión de esta fracción es crítica, por lo que, para lograr la circularidad resulta indispensable que se priorice la recuperación de estos residuos mediante energía, calor o combustibles derivados de residuos, antes que su envío a vertederos. Este enfoque permite reducir emisiones y aprovechar recursos remanentes.

Experiencias internacionales ofrecen aprendizajes relevantes. Reino Unido ha desarrollado un marco político robusto para gestionar residuos residuales dentro de la economía circular, aunque aún enfrenta oportunidades de mejora, especialmente en la reducción del envío a rellenos sanitarios. Por su parte, países como Noruega y Japón han avanzado en valorización energética, mientras que Países Bajos destaca en esquemas de devolución de envases. 

residuos globales en 2050

De la gestión a la transformación

El estudio de WRAP deja tres conclusiones estratégicas. Primero, el crecimiento proyectado de los residuos globales en 2050 confirma que el problema no puede resolverse únicamente con mejores sistemas de recolección o reciclaje; requiere rediseñar la economía desde su raíz.

Segundo, la economía circular es una condición habilitadora, pero no perfecta. Siempre existirá materia residual, por lo que las políticas públicas y las estrategias corporativas deben integrar soluciones de valorización energética, captura de carbono y gestión avanzada de desechos.

Tercero, la ventana de acción es limitada. La evidencia muestra que los países con mejores resultados combinan marcos regulatorios sólidos, infraestructura, incentivos económicos y participación ciudadana. Para el sector empresarial, esto implica pasar de la mitigación a la innovación sistémica.

En síntesis, los residuos globales en 2050 no son solo una proyección ambiental: son un termómetro de competitividad, resiliencia y liderazgo ESG. Actuar hoy definirá qué organizaciones serán viables en la economía circular del mañana.

Fundación AlEn lanza su Convocatoria 2026 para ampliar su impacto comunitario

Fundación AlEn anunció su Convocatoria Anual de Donativos 2026, con la que busca seguir impulsando proyectos de organizaciones de la sociedad civil que contribuyan a mejorar las condiciones de higiene, acceso al agua, educación y desarrollo comunitario en México.

Fundación AlEn es el brazo social de Grupo AlEn y representa su compromiso con el bienestar de las comunidades y el cuidado del entorno. En los últimos cinco años, a través de más de 500 alianzas con organizaciones sociales en todo el país, la Fundación ha impactado positivamente a más de 5 millones de personas y donado más de 3 millones de productos de limpieza.

Como parte de su evolución estratégica, Fundación AlEn concentrará su apoyo en cuatro ejes prioritarios que responden a necesidades clave del país:

  • Espacios Limpios, para promover la higiene y el bienestar en entornos comunitarios.
  • Agua Segura, mediante iniciativas que faciliten el acceso al agua, fomenten su cuidado y apoyen su conservación.
  • Educación, a través de becas académicas dirigidas a niñas, niños, jóvenes y mujeres en situación de vulnerabilidad.
  • Desarrollo Comunitario, impulsando proyectos de fortalecimiento de capacidades, empoderamiento de la mujer, inclusión laboral y atención a poblaciones vulnerables.
Fundación AlEn

La Convocatoria 2026 está dirigida a Organizaciones de la Sociedad Civil, y permanecerá abierta hasta el 13 de febrero de 2026, con cierre a las 16:00 horas (tiempo del Centro de México). Los resultados del proceso de dictaminación se darán a conocer en abril de 2026. Las organizaciones interesadas pueden consultar las bases en la liga.

Con esta convocatoria, Fundación AlEn refrenda su compromiso de trabajar mano a mano con la sociedad civil para generar soluciones que contribuyan a un México más limpio, saludable y con mayores oportunidades para todas las personas.

HEINEKEN México y Universidad Tecmilenio abren convocatoria de “Becas con Propósito”: un impulso a la educación y el liderazgo social

HEINEKEN México y la Universidad Tecmilenio anuncian el inicio de la convocatoria 2026 de Becas con Propósito, una alianza estratégica que  reafirma la responsabilidad de ambas instituciones con la inversión en el futuro de México a través  de la educación de alto impacto social. El programa, que ha otorgado más de 440 becas al cierre  de 2024, es una iniciativa fundamental para la acción social, fortaleciendo el objetivo de HEINEKEN México por impulsar el progreso del país para Brindar un Mundo Mejor.

Con una comunidad becada integrada por 58% de mujeres y 42% de hombres, se impulsa un  acceso equitativo que ya rinde frutos: a través del programa el 60% de los graduados reporta un  incremento en sus ingresos y el 55% ha accedido a nuevas y mejores posiciones laborales.

A partir del próximo 19 de enero de 2026, jóvenes con talento y un firme compromiso social,  podrán postularse para obtener una beca del 100% con la finalidad de fortalecer sus  competencias a través de la oferta educativa de Tecmilenio. 

“La inversión en educación es el motor que impulsa el desarrollo y el futuro de México. El programa  “Becas con Propósito” es una manifestación de nuestra estrategia social, donde en alianza con  Tecmilenio, abrimos las puertas a educación de calidad a estudiantes que demuestren un propósito de  vida claro y un sentido de gratitud por su comunidad,” comentó Inti Pérez, Directora de Sustentabilidad en HEINEKEN México.

La convocatoria y el proceso de evaluación buscan identificar a líderes en potencia bajo el  siguiente perfil:

● Personas con talento y ganas de estudiar: Mexicanos residentes en el territorio nacional  con un alto desempeño académico (promedio igual o superior a 87/100 en bachillerato).

● Agentes de Cambio: Candidatos que demuestren una responsabilidad social y/o  ambiental comprobable con su comunidad mediante una idea o proyecto de impacto  positivo.

● Perfil Socioeconómico: Aspirantes que requieran de una beca del 100% para continuar  sus estudios, lo cual será validado mediante un estudio socioeconómico.

Becas con Propósito

El proceso de evaluación es integral e incluye un examen de postulación de habilidades, la entrega  de videos de postulación y una entrevista final. El calendario clave para los aspirantes es:

● Inicio de Convocatoria: 19 de enero de 2026

● Fecha Límite para Terminar Proceso: 15 de mayo de 2026

● Evaluación del Comité: 31 de mayo de 2026

● Anuncio de Resultados: del 1 al 15 de junio de 2026

● Inicio de Clases: 10 de agosto de 2026 

El programa es un llamado a la acción para aquellos que buscan transformar su potencial en  impacto social. Los interesados pueden conocer todos los detalles de la convocatoria y el proceso de postulación a través del siguiente sitio.

“Un legado de esperanza”

Por Aldo Farrugia

Cristina Mittermeier y una vida dedicada a la humanidad y al planeta

Hay personas cuya vida se convierte en un puente entre la belleza del mundo y la urgencia de protegerlo. Cristina Mittermeier es una de ellas. Activista ambiental, fotógrafa, conservacionista y narradora visual, su trabajo ha trascendido la imagen para convertirse en un llamado global a la empatía, la acción y la esperanza.

Mitty ha dedicado su carrera a recordarnos una verdad simple pero poderosa: no podemos proteger aquello que no amamos, y no podemos amar aquello que no conocemos. A través de su lente, ha documentado algunos de los ecosistemas más frágiles del planeta y a las comunidades que dependen directamente de ellos para sobrevivir.

A través de su historia donde el arte se encuentra con la ciencia, la conservación con la justicia social, y la esperanza con la responsabilidad colectiva.

Su fotografía no busca solo admiración estética; busca generar conciencia. Cada imagen es una invitación a detenernos, a observar con atención y a reconocer nuestra conexión profunda con la naturaleza.

Esta semana tuve el honor de poder entrevistarla para mi espidodio #100 de COMUNAL Podcast en donde abordamos distintos temas; desde sus inicios a la fotógrafía, su experiencia viajando a más de 130 países, recorriendo comunidades originarias y su legado con SeaLegacy de la mano de Paul Nicklen su esposo y uno de los fotógrafos más reconocidos en el mundo.

Cristina Mittermeier

Hablar con Cristina Mittermeier fue una de esas conversaciones que fluyen con naturalidad, como si la vida ya nos hubiera cruzado antes. No hubo rigidez ni distancias: la plática se dio desde un lugar profundamente humano, honesto y generoso. Su capacidad de escuchar, de empatizar y de conectar con el otro no es una habilidad aprendida, sino el reflejo de una vida vivida con coherencia. En cada palabra se percibe la grandeza de alguien que ha entendido que el verdadero liderazgo nace de la sensibilidad, y que cuidar al planeta comienza siempre por cuidar a las personas.

Hope: la esperanza como motor de cambio

Platicamos también sobre su proyecto “HOPE”, en un contexto global marcado por la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad social, Cristina ha insistido en algo fundamental: la esperanza no es ingenua, es estratégica.

El concepto de Hope atraviesa su trabajo como una fuerza movilizadora. No se trata de negar la gravedad de los problemas, sino de mostrar que aún estamos a tiempo. La esperanza, en su visión, nace cuando entendemos que nuestras decisiones como individuos, empresas y sociedades tienen un impacto real en el futuro del planeta.

También tuve la oportunidad de visitar la inauguración del evento “Levedad” en la Semana del Arte en alianza con Fomares una organización dedicada a proteger y restaurar los océanos y cosas en nuestro país, liderada por Gabriela Gomez ambientalista incansable por la conservación.

Cristina Mittermeier

El trabajo de Mitty no se limita a la conservación ambiental. En el centro de su narrativa están las personas, especialmente las comunidades indígenas y locales que han protegido la naturaleza durante generaciones.

Su enfoque reconoce que no puede haber conservación sin justicia social. Defender los ecosistemas implica también defender los derechos humanos, los saberes ancestrales y las formas de vida que han demostrado ser sostenibles mucho antes de que existiera la palabra “sustentabilidad”.

Su legado no se mide solo en premios, exposiciones o publicaciones. Se mide en las personas que, al ver su trabajo, deciden actuar: cambiar hábitos, apoyar causas, exigir mejores políticas, o simplemente volver a mirar el mundo con más respeto.

Mitty nos enseña que la esperanza se cultiva con acción, con historias honestas y con la valentía de enfrentar la realidad sin dejar de creer que podemos transformarla.

Porque cuidar el planeta, al final, es una de las formas más profundas de cuidar a la humanidad.

Gracias Mitty por tu activismo, tu trabajo y por ser la esperanza de tantas personas.


Aldo-Farrugia

El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.