7 insights de liderazgo empresarial en IA: Corporativo Kosmos y Singularity

Durante décadas, la responsabilidad empresarial se evaluó principalmente a partir de acciones sociales visibles. Sin embargo, el contexto global ha cambiado profundamente. Hoy, las organizaciones también son observadas por su capacidad de anticipar el futuro, gestionar la disrupción tecnológica y preparar a sus líderes para tomar decisiones responsables en escenarios cada vez más complejos.

En este contexto se desarrolló el Foro de Liderazgo impulsado por Corporativo Kosmos, —líder nacional en servicios de alimentación— y La Cosmopolitana, una de sus empresas, dedicada a proveer servicios integrales de alimentación y servicios generales, en alianza con Singularity México.

Este espacio reunió a especialistas internacionales para reflexionar sobre innovación, inteligencia artificial y liderazgo. Más que un evento corporativo tradicional, el encuentro permitió abrir conversaciones estratégicas sobre cómo deben evolucionar las empresas frente a transformaciones que ya están redefiniendo el trabajo, la economía y la sociedad.

Lejos de centrarse únicamente en la realización del foro, el valor del encuentro radicó en las ideas que dejó sobre la mesa. A partir de las ponencias y reflexiones compartidas por expertos globales, emergen siete ideas clave que ayudan a entender cómo comienza a moldearse el liderazgo empresarial del futuro. Dafna Puszkar, directora de la Fundación Pablo Landsmanas, brazo social de Corporativo Kosmos, comparte:

“En Corporativo Kosmos entendemos que la responsabilidad empresarial también implica anticiparnos al futuro. Impulsar espacios de reflexión sobre inteligencia artificial, innovación y liderazgo no es solo una apuesta por la competitividad, sino por construir organizaciones más conscientes, resilientes y preparadas para generar impacto sostenible”.

7 ideas que moldearán el mañana

1. La IA dejó de ser tecnología: ahora es una decisión estratégica

La inteligencia artificial ya no pertenece únicamente al ámbito de los ingenieros o especialistas digitales. Hoy se ha convertido en un tema central para la alta dirección, porque impacta directamente la forma en que operan las empresas, toman decisiones y se relacionan con sus públicos.

Andrea Iorio planteó que muchas organizaciones aún ven la IA como una herramienta aislada, cuando en realidad representa un cambio estructural en los modelos de negocio. “La inteligencia artificial tiene un impacto comparable al de la electricidad en los negocios: no transforma un área, transforma todas”, explicó durante su conferencia.

Este cambio implica que el liderazgo empresarial debe asumir nuevas responsabilidades. Implementar IA sin una visión clara puede generar eficiencia operativa, pero también riesgos relacionados con ética, uso de datos o confianza del consumidor.

Iorio insistió en que la verdadera ventaja competitiva no radica en adoptar tecnología primero, sino en comprender dónde genera valor humano. “La pregunta correcta no es si debemos usar inteligencia artificial, sino cómo puede mejorar realmente la vida del cliente y de las personas dentro de la organización”, señaló.

2. El futuro tecnológico no debe temerse, debe dirigirse

Uno de los grandes debates actuales gira en torno al avance acelerado de la inteligencia artificial y sus posibles consecuencias. Para Hod Lipson, investigador y referente mundial en robótica e IA, el problema no es el desarrollo tecnológico, sino la falta de comprensión sobre él.

Durante su participación explicó cómo las máquinas ya pueden interpretar lenguaje, analizar imágenes complejas e incluso superar capacidades humanas en tareas específicas. Sin embargo, su mensaje central buscó cambiar la narrativa dominante. “No debemos temerle al futuro; debemos aprender a dirigirlo”, afirmó.

Lipson destacó que la inteligencia artificial tiene el potencial de ayudar a resolver algunos de los mayores desafíos globales, desde diagnósticos médicos más precisos hasta soluciones frente al cambio climático.

Desde la perspectiva empresarial, esto implica formar líderes capaces de entender la tecnología y tomar decisiones informadas. “La tecnología por sí sola no define el futuro; lo hacen las decisiones humanas sobre cómo utilizarla”, enfatizó, colocando la responsabilidad en quienes diseñan estrategias organizacionales.

3. Las organizaciones exponenciales redefinen el liderazgo empresarial

El ritmo de cambio actual está obligando a las empresas a replantear sus estructuras tradicionales. Vivian Lan abordó este desafío desde el concepto de organizaciones exponenciales, modelos diseñados para adaptarse a entornos de transformación constante.

Según explicó, muchas compañías siguen operando bajo lógicas del siglo XX, mientras enfrentan problemas del siglo XXI. “Las organizaciones que prosperarán no serán necesariamente las más grandes, sino las que aprendan más rápido”, señaló.

Lan destacó que la innovación ya no depende únicamente de inversión tecnológica, sino de cultura organizacional, apertura al aprendizaje y colaboración interdisciplinaria.

En este sentido, subrayó que el liderazgo moderno requiere integrar propósito y tecnología. “La tecnología es poderosa, pero solo genera impacto positivo cuando está alineada con el desarrollo humano y social”, comentó, vinculando innovación con responsabilidad empresarial.

4. La automatización amplifica el potencial humano

Uno de los temores más frecuentes frente a la inteligencia artificial es la sustitución del trabajo humano. Adam Pantanowitz ofreció una visión distinta basada en la historia de las revoluciones industriales.

Durante su keynote explicó que cada avance tecnológico ha permitido ampliar las capacidades humanas al delegar tareas repetitivas a las máquinas. “Delegamos trabajo en la tecnología no para reemplazarnos, sino para potenciarnos”, afirmó.

Su planteamiento propone un cambio de mentalidad: el futuro del trabajo no será menos humano, sino más enfocado en creatividad, pensamiento crítico y propósito.

Pantanowitz también compartió cómo la combinación entre sistemas, medición e innovación constante permite generar transformaciones profundas. “Cuando combinamos tecnología con propósito, la innovación deja de ser técnica y se vuelve profundamente humana”, destacó.

5. La experiencia del cliente entra en una nueva era inteligente

La inteligencia artificial también está redefiniendo la relación entre empresas y consumidores. Andrea Iorio explicó que las organizaciones están pasando de modelos reactivos a experiencias anticipativas basadas en datos y aprendizaje automático.

En su intervención presentó un marco práctico para identificar oportunidades reales donde la IA puede generar valor. “La inteligencia artificial permite pasar de responder necesidades a anticiparlas”, señaló. Este cambio transforma la manera en que las empresas diseñan productos, servicios y comunicación con sus clientes, creando interacciones más personalizadas y eficientes.

Sin embargo, también introduce nuevos desafíos éticos. “Cuanto más inteligente se vuelve la tecnología, mayor debe ser la responsabilidad con la que utilizamos la información de las personas”, advirtió, resaltando la importancia de la confianza digital.

6. La resiliencia se construye aprendiendo en medio de la disrupción

Otro de los aprendizajes centrales del foro fue que la innovación no consiste únicamente en crear algo nuevo, sino en desarrollar la capacidad de adaptarse continuamente.

Adam Pantanowitz explicó que los sistemas organizacionales exitosos comparten una característica común: evolucionan mediante medición constante, aprendizaje y mejora continua. “La innovación real ocurre cuando iteramos, aprendemos y volvemos a intentar”, comentó.

Esta lógica resulta especialmente relevante en un entorno donde los cambios tecnológicos, económicos y sociales ocurren simultáneamente.

Preparar líderes capaces de operar en incertidumbre se convierte así en una forma de responsabilidad empresarial. Las organizaciones resilientes no solo sobreviven al cambio, también generan estabilidad para colaboradores, clientes y comunidades.

7. Pensar el futuro también es una forma de responsabilidad social

Más allá de cada conferencia individual, el foro dejó una reflexión transversal: las empresas pueden generar impacto no solo mediante programas sociales, sino impulsando conversaciones que ayuden a interpretar el futuro.

Al facilitar el diálogo entre especialistas globales y líderes empresariales, Corporativo Kosmos y Grupo La Cosmopolitana promovieron un espacio orientado a fortalecer el pensamiento estratégico dentro de la organización.

Vivian Lan resumió esta visión al señalar que el verdadero reto empresarial consiste en anticipar oportunidades antes de que se vuelvan urgencias. “El futuro no pertenece a quienes reaccionan más rápido, sino a quienes se preparan antes”, afirmó.

Impulsar este tipo de encuentros refleja una evolución en la narrativa empresarial: pasar de comunicar únicamente acciones a construir capacidades internas que permitan enfrentar los desafíos del mañana con visión sostenible.

La transformación tecnológica está redefiniendo el papel de las empresas en la sociedad. Hoy, liderar implica comprender la innovación, gestionar sus implicaciones éticas y desarrollar organizaciones capaces de adaptarse sin perder su enfoque humano.

Iniciativas como esta muestran cómo el liderazgo empresarial comienza a evolucionar hacia un modelo donde innovación, propósito y responsabilidad convergen. Porque, en un mundo marcado por la disrupción constante, moldear el mañana no es una aspiración futura: es una decisión que las organizaciones empiezan a tomar desde hoy.

VPH sin estigma: una conversación de salud sexual que nos involucra a todos

En el marco del Día Internacional de Concientización contra el VPH, vale la pena actualizar la narrativa. No es un tema femenino. Es un tema de salud sexual colectiva.

El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud señala que la mayoría de las personas sexualmente activas es posible que lo contraen en algún momento de su vida. 

El IMSS informa que tan solo en México para las mujeres el cáncer cervicouterino ocupa el segundo lugar en incidencia, con aproximadamente 13 casos por cada 100 mil mujeres*. Es importante destacar que a pesar de que las cifras son altas, el estigma es algo igual de necesario de eliminar ya que esto no solo puede afectar la salud mental y física de las personas sino también su vida sexual. 

Nunca ha sido “promiscuidad”:  Uno de los mitos más persistentes es que tener VPH significa haber tenido “demasiadas parejas” o llevar una vida sexual “irresponsable”. La realidad es que el VPH puede transmitirse incluso en la primera relación sexual, puede permanecer latente durante años y muchas personas no saben cuándo lo adquirieron. No es un marcador moral. Es un virus que se transmite con facilidad al no utilizar protección y lo más importante es que es tratable y curable si es detectado a tiempo. 

VPH sin estigma

No significa infidelidad: el VPH puede permanecer inactivo durante mucho tiempo antes de detectarse. Que aparezca en un estudio no significa necesariamente una infidelidad reciente o que tu pareja actual te lo haya transmitido. La realidad es que muy probablemente el virus ya estaba en tu cuerpo de manera “silenciosa”. 

Sí, los hombres también deben vacunarse: El virus afecta de igual manera a los hombres provocando diversos tipos cáncer como anal, de pene y orofaringeo; además de que ellos también lo pueden transmitir. Reducir el estigma implica cambiar el enfoque de “culpa individual” a “prevención colectiva”: vacunación, uso de condón, chequeos médicos y diálogo honesto.

En las comunidades sexopositivas como JOYclub se busca siempre que los usuarios sean responsables de su salud sexual, promoviendo el sexo seguro con uso de condón en todas sus relaciones sexuales, así como promover los chequeos medicos anuales. 

*Instituto Mexicano del Seguro Social. (2025, 29 de marzo). IMSS realizó más de 3.7 millones de pruebas de Papanicolaou como tamizaje en 2024 para detectar oportunamente el cáncer cervicouterino (Comunicado No. 161/2025). https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202503/161

ECOCE fortalece colaboración con Association of Plastic Recyclers para impulsar guías de reciclabilidad en México

En el marco de la Plastics Recycling Conference 2026, celebrada en esta ciudad estadounidense, ECOCE sostuvo una reunión de alto nivel con el presidente y el equipo directivo de la Association of Plastic Recyclers (APR), con el objetivo de fortalecer la colaboración técnica y estratégica para acelerar la correcta divulgación e implementación en México de las Guías de Diseño para la Reciclabilidad.

Este encuentro marca un paso relevante en la consolidación de una agenda común entre ambas organizaciones para promover estándares técnicos que impulsen envases efectivamente reciclables desde su concepción.

“La circularidad no comienza cuando un envase se separa. Comienza desde su diseño”, afirmó Montserrat Ramírez, directora de Operaciones de ECOCE. “Por ello, fortalecer la colaboración con APR nos permite alinear al ecosistema mexicano con criterios internacionales y brindar mayor claridad técnica a las marcas y transformadores en el país”.

Como parte de esta estrategia, ECOCE tradujo y puso a disposición del sector las Guías de Diseño para Reciclabilidad de APR —actualmente disponibles en el sitio oficial de APR a través del portal de ECOCE— con el propósito de acercar lineamientos técnicos claros a marcas, diseñadores de empaque y envase, así como a tomadores de decisión.

La reunión permitió definir líneas de acción concretas para:

  • Fortalecer la divulgación técnica de las guías en territorio nacional.
  • Impulsar su adopción temprana en procesos de rediseño de envases.
  • Compartir aprendizajes entre el ecosistema mexicano y la red internacional de recicladores.
ECOCE

Un elemento clave de esta nueva etapa es la representación oficial de APR en México a través de Marta Ricardi, director of Latin American Strategy, lo que facilitará una coordinación más cercana, contextualizada y permanente con los actores del sistema nacional. 

La participación de ECOCE en la Plastics Recycling Conference 2026 —uno de los foros más relevantes a nivel internacional para la industria del reciclaje de plásticos— brindó el espacio idóneo para consolidar esta alianza. El evento reúne anualmente a líderes globales del sector para analizar tendencias, innovación tecnológica, regulación y mercados de materiales reciclados, fortaleciendo la transición hacia modelos de economía circular.

ECOCE reafirma que el éxito del reciclaje depende de un sistema integral: diseño responsable, separación adecuada, infraestructura eficiente y corresponsabilidad ciudadana.

Porque cada envase bien diseñado representa una oportunidad más para que la economía circular funcione.

¿Bebes agua o plástico? La crisis de nanoplásticos está afectando a los mexicanos

Lo que antes era una mancha de basura en el océano, hoy es una partícula invisible en el torrente sanguíneo de miles de mexicanos. De acuerdo con investigaciones de la Universidad de Columbia, el agua embotellada se ha convertido en uno de los principales puntos de ingesta masiva de nanoplásticos, partículas diminutas que tienen la capacidad de dañar las defensas del organismo. Los datos indican que cada litro de agua envasada puede tener hasta 240 mil de estas nanopartículas. 

Esto impacta particularmente en un país como México, donde el consumo de agua en botella es cinco veces más alto que el promedio mundial, con una compra de 282 litros por persona, según el IMCO. Esta cifra, comparada con los datos sobre nanoplásticos, ha puesto una alerta urgente sobre la mesa: el ser humano podría estar ingiriendo en promedio 5 gramos de plástico a la semana, lo que equivale a comerse una tarjeta de crédito cada siete días (World Wildlife Fund).

A diferencia de los microplásticos, los nanoplásticos pueden generar un daño a la salud aún más difícil de medir. Su tamaño microscópico, mil veces más pequeño que un cabello humano, les permite atravesar tejidos, entrar en el torrente sanguíneo y alojarse en órganos como el corazón, pulmones y el hígado, incrementando el riesgo de sufrir ataques cardíacos. 

La comunidad científica estima que nadie está exento de esta problemática, pues datos de Toxicological Sciences en 2024 afirmaron que la exposición a estas partículas comienza incluso antes de nacer, encontrando microplásticos en el 100% de placentas analizadas durante el estudio.

En México, estos riesgos para la salud se ven acelerados por dos factores adicionales: el clima y las condiciones de transporte. Los millones de garrafones y botellas que recorren las ciudades están expuestos al calor del sol y al desgaste de diversos ciclos de llenado, los cuales actúan como catalizador para incrementar la liberación de químicos y nanoplásticos en el agua que las familias, niños, adultos mayores y mascotas beben día con día. 

crisis de nanoplásticos

Frente a un panorama donde el riesgo de exposición a micro y nanoplásticos continúa creciendo y dañando la salud de los mexicanos, es importante implementar medidas de cuidado para blindar el hogar y la salud de los más queridos, tales como:

  1. Cortar la cadena del plástico: Aunque parece imposible, la solución más efectiva para evitar que el agua toque envases desechables es eliminar los depósitos de plástico para almacenar agua, tales como botellas, garrafones y garrafas, evitando la exposición a microplásticos y químicos antes de que el agua llegue al vaso. 
  2. Tecnología de barrera: Otra opción es utilizar sistemas de purificación de alta eficiencia en casa que actúen como escudo final previo al consumo, reteniendo partículas y sustancias que no son visibles al ojo humano. 
  3. Adiós al calor: Nunca, por nada del mundo, consumas botellas de agua que han estado expuestas directamente al sol, que hayan sido olvidadas en el auto por un par de días o que han estado en entornos con temperaturas altas, pues, en lugar de quitarte la sed, esto solo representará un riesgo más alto para tu salud a largo plazo. 

La crisis de los micro y nanoplásticos no es una preocupación para el futuro, es una realidad y un riesgo de salud actual. En un país que lidera el consumo de agua embotellada, la pregunta ya no es si tenemos plástico en el cuerpo, sino qué estamos haciendo para dejar de acumularlo. 

¿Está en riesgo el Mundial? A 100 días crecen tensiones por Irán, inseguridad en México y política migratoria

A cien días del silbatazo inicial, la conversación sobre el fútbol ha quedado en segundo plano. Lo que debería ser una fiesta global enfrenta hoy un entorno geopolítico complejo, marcado por conflictos armados, decisiones migratorias controvertidas y desafíos de seguridad en los países anfitriones. El balón aún no rueda, pero la narrativa ya está cargada de tensión. El torneo que prometía unión continental vive horas de escrutinio internacional.

El Mundial del 2026 no solo es un evento deportivo: es un escaparate reputacional para gobiernos, instituciones y marcas. En un contexto donde la responsabilidad social y la coherencia política son observadas con lupa, cada decisión trasciende lo deportivo. La pregunta ya no es si habrá espectáculo en la cancha, sino si el entorno permitirá que la competencia conserve su espíritu integrador.

Mundial del 2026 bajo la sombra del conflicto con Irán

De acuerdo con Forbes, el reciente bombardeo de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, seguido de represalias de Teherán, añadió un nuevo factor de incertidumbre al torneo. La tensión escaló al punto de provocar la suspensión temporal de la Finalissima que disputarían España y Argentina en Doha, en medio de ataques dirigidos hacia Catar. El fútbol volvió a quedar atrapado en una lógica que lo supera.

Irán, ya clasificado, tiene programados sus tres partidos de fase de grupos en suelo estadounidense. Aunque el gobierno de Estados Unidos aseguró que las restricciones de visado no aplicarán a jugadores ni cuerpo técnico, el contexto diplomático introduce interrogantes logísticos y simbólicos. ¿Puede garantizarse un ambiente de neutralidad cuando hay hostilidades abiertas?

El desafío no es solo operativo, sino ético. Para un torneo que se promueve como espacio de encuentro, la participación de un país en conflicto directo con uno de los anfitriones tensiona el discurso de unidad. En términos de gobernanza deportiva, el Mundial del 2026 enfrenta uno de los dilemas más delicados de su historia reciente.

Restricciones migratorias: el impacto social del Mundial del 2026

Más allá del caso iraní, aficionados de más de una decena de países enfrentan restricciones de entrada a Estados Unidos. Ciudadanos de Costa de Marfil, Haití y Senegal tienen vetado el acceso, mientras que otras nacionalidades deben sortear congelaciones o retrasos en la emisión de visados.

El gobierno estadounidense implementó el sistema “FIFA PASS”, que prioriza citas de visado para quienes ya cuentan con boletos. Sin embargo, la medida no elimina la percepción de exclusión. Cuando el país albergará 78 de los 104 partidos —incluida la final en el MetLife Stadium—, la restricción a comunidades específicas erosiona la narrativa de apertura.

Para especialistas en responsabilidad social, el punto crítico es claro: la accesibilidad es parte del legado. Un evento que limita la presencia de aficionados por decisiones políticas corre el riesgo de profundizar desigualdades y generar impactos reputacionales que trasciendan el torneo.

riesgo el Mundial

De la euforia de 1994 a la polarización actual

Estados Unidos ya fue anfitrión en 1994, en un campeonato que marcó un antes y un después. Aquel torneo —recordado por el penal fallado de Roberto Baggio en la final ante Brasil— consolidó cifras récord de asistencia y proyectó una imagen de modernidad y apertura. Fue una celebración del deporte como lenguaje común.

Treinta y dos años después, el escenario es distinto. El país enfrenta una profunda polarización política y social. La retórica unilateralista contrasta con la naturaleza global del torneo. Legisladores como el senador Chris Van Hollen han subrayado la contradicción entre promover un evento de unión mientras se adoptan políticas excluyentes.

El contraste histórico es inevitable. Donde antes hubo consenso y entusiasmo, hoy predominan tensiones que cuestionan la coherencia entre discurso y acción. El deporte, una vez más, refleja el momento político de su sede.

Política migratoria y percepción de seguridad

Las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para arrestar y deportar migrantes han generado protestas y un debate nacional. Encuestas recientes indican que una mayoría de estadounidenses considera que estas acciones han “ido demasiado lejos” y que podrían hacer al país menos seguro.

En este contexto, la llegada masiva de aficionados internacionales plantea preguntas logísticas y de derechos humanos. La percepción de riesgo no solo afecta la asistencia, sino también la experiencia de quienes planean viajar.

Para el Mundial del 2026, la gestión migratoria no es un tema secundario: es parte del entorno que definirá su legado. La coherencia entre hospitalidad y política pública será observada por patrocinadores, organizaciones civiles y la opinión pública global.

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México: violencia y narrativa de confianza

México, coanfitrión del torneo junto con Estados Unidos y Canadá, enfrenta sus propios desafíos. La reciente ola de violencia tras la muerte en un operativo militar de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), generó inquietud internacional.

Montserrat Hidalgo, oficial de la sede de Guadalajara, aseguró que existe un protocolo de coordinación con fuerzas de seguridad en todos los niveles de gobierno y que la seguridad está garantizada. No obstante, la percepción externa suele construirse a partir de titulares, no de protocolos.

En clave de responsabilidad social, el reto es doble: proteger a visitantes y comunidades locales sin militarizar el entorno ni vulnerar derechos. El equilibrio entre seguridad y normalidad será determinante para el éxito del torneo en territorio mexicano.

La FIFA, entre diplomacia y reputación

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó confianza en México como organizador y evitó pronunciarse con firmeza sobre los ataques internacionales. Su cercanía con el presidente estadounidense, a quien otorgó el primer Premio de la Paz de la FIFA, ha sido interpretada por algunos sectores como un gesto político.

La gobernanza deportiva enfrenta aquí una prueba de independencia. La credibilidad institucional depende de su capacidad para mantener distancia de agendas nacionales y priorizar principios universales.

El Mundial del 2026 no solo pondrá a prueba infraestructuras y selecciones; también examinará la solidez ética de sus organizadores. En un entorno hiperconectado, cada gesto será amplificado y evaluado.

Un torneo que redefine el concepto de legado

El fútbol ha sobrevivido a guerras, crisis económicas y tensiones diplomáticas. Sin embargo, el contexto actual obliga a replantear el significado de “éxito”. No bastará con estadios llenos y audiencias récord. El verdadero indicador será la capacidad de garantizar inclusión, seguridad y coherencia entre discurso y práctica.

A cien días del inicio, el Mundial del 2026 se convierte en un espejo de su tiempo. Si logra transformar la tensión en diálogo y el conflicto en oportunidad de encuentro, su legado será histórico. Si no, quedará como ejemplo de cómo la geopolítica puede desbordar incluso la fiesta deportiva más grande del planeta.

¿Qué pasó con el cero neto y por qué urge recuperar su narrativa?

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En los últimos años, el cero neto pasó de ser un compromiso corporativo casi obligatorio en las agendas ESG a convertirse en blanco de cuestionamientos políticos y económicos. Lo que antes se comunicaba como una meta colectiva y estratégica hoy se presenta, en ciertos discursos, como una carga excesiva: costosa, lenta e incluso prescindible ante la presión inflacionaria y la crisis del costo de vida. Sin embargo, aunque el tono del debate haya cambiado, la evidencia científica no lo ha hecho.

El riesgo de esta narrativa regresiva no es reputacional; es estructural. Postergar el cero neto implica comprometer la seguridad alimentaria, la competitividad sectorial y la estabilidad económica de largo plazo. En sectores clave —como el de alimentos y bebidas en Escocia, valorado en 5,200 millones de libras— el retraso en la transición climática no solo vulnera metas gubernamentales, sino que expone a las empresas a un escrutinio creciente por parte de compradores internacionales, inversionistas y consumidores cada vez más exigentes.

Cero neto: del compromiso estratégico a la narrativa de carga

Existe un cambio inquietante en el discurso público sobre sostenibilidad pues, tal como señala edie, hoy el cero neto, que surgió como una respuesta técnica a la urgencia climática, enfrenta una “fatiga política” alimentada por soluciones de corto plazo y mensajes simplificadores. Algunos sectores incluso han sugerido “pausas” o “reinicios” en los objetivos ambientales, como si el calentamiento global respondiera a calendarios electorales.

cero neto

Este giro discursivo tiene consecuencias profundas. Cuando el cero neto se percibe como un obstáculo para la rentabilidad o la productividad, las decisiones empresariales tienden a ralentizar inversiones en transición energética, innovación tecnológica y descarbonización de cadenas de suministro. La percepción condiciona el progreso, particularmente en una era digital donde la opinión pública y el escrutinio social influyen directamente en la reputación corporativa.

Sin embargo, es clave recordar que el cero neto no es un eslogan ni un destino único; es un proceso de transformación productiva. Requiere innovación, colaboración sectorial y resiliencia organizacional. Presentarlo como una carga invisibiliza sus beneficios sistémicos: reducción de riesgos físicos y regulatorios, acceso a nuevos mercados, eficiencia operativa y fortalecimiento de la licencia social para operar.

Competitividad, resiliencia y el caso del sector alimentario

El caso de la industria escocesa de alimentos y bebidas resulta ilustrativo. Con un valor estimado en 5,200 millones de libras, este sector enfrenta riesgos directos derivados del colapso climático: alteraciones en patrones de cultivo, escasez hídrica, afectaciones a la pesca y volatilidad en cadenas de suministro. Menos de una de cada 20 empresas del sector se considera plenamente preparada para el cero neto, una cifra que revela la brecha entre ambición y ejecución.

Desde mariscos hasta galletas de mantequilla o whisky, la transición hacia el cero neto no se limita al cumplimiento normativo o al conteo de carbono. Se trata de proteger la competitividad global de un sector emblemático. En mercados internacionales, los grandes compradores ya incorporan criterios ambientales estrictos en sus procesos de adquisición. No adaptarse implica perder contratos, reputación y posicionamiento estratégico.

Además, la sostenibilidad es un vector de diferenciación. La agricultura regenerativa, la gestión avanzada del desperdicio de alimentos y la innovación en empaques de bajo impacto no solo reducen emisiones; generan eficiencias, fortalecen marcas y responden a una demanda creciente por productos responsables. El cero neto, entendido como hoja de ruta sectorial, se convierte así en una ventaja competitiva y no en un sacrificio financiero.

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Recuperar la narrativa: de tecnicismos a historias de valor

Uno de los desafíos centrales del cero neto es cultural. Durante años, la conversación se enmarcó en términos técnicos —factores de emisión, líneas base, alcances 1, 2 y 3— que, aunque fundamentales para la gestión, no necesariamente movilizan voluntades. La sostenibilidad comunicada exclusivamente en lenguaje técnico pierde capacidad de inspirar acción colectiva.

Recuperar la narrativa implica traducir métricas en historias humanas: productores que protegen recursos naturales, comunidades que fortalecen su resiliencia climática, empresas que innovan para reducir impactos sin sacrificar calidad. Ejemplos como pequeños productores artesanales que reducen emisiones o grandes compañías que transforman prácticas “de la granja a la mesa” demuestran que la acción es posible en cualquier escala.

El liderazgo sectorial también desempeña un papel crucial. Iniciativas como programas de compromiso de emisiones netas en industrias específicas muestran que la sostenibilidad puede ser práctica, rentable e inspiradora. Compartir casos de éxito no es marketing verde; es una estrategia para modificar percepciones y demostrar que el cero neto es alcanzable y económicamente racional.

En un contexto político complejo, el liderazgo empresarial implica avanzar incluso cuando el viento sopla en contra. La transición no será lineal, pero detenerla enviaría una señal de vulnerabilidad estratégica frente a mercados que avanzan con mayor decisión.

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El cero neto como imperativo estratégico

La pregunta no es si el cero neto sigue siendo viable; es si podemos permitirnos abandonarlo. En un entorno de crisis climática creciente, presiones regulatorias y consumidores más informados, la inacción representa un riesgo mayor que la transición. Recuperar la narrativa significa volver a posicionar la sostenibilidad como motor de resiliencia, crecimiento y liderazgo global.

Para las empresas comprometidas con la responsabilidad social, el desafío es claro: sostener el rumbo incluso cuando el discurso público fluctúa. El cero neto no es una concesión política ni una moda corporativa; es el siguiente capítulo en la construcción de economías competitivas, seguras y preparadas para el futuro. La reputación y prosperidad de los sectores estratégicos dependerán de que esta historia no quede inconclusa.

¿Crecimiento para quién? ONU critica modelo económico que beneficia a los ultra ricos

El debate sobre el crecimiento económico ha cambiado de tono. Lo que durante décadas se presentó como una fórmula incuestionable de progreso hoy enfrenta críticas cada vez más contundentes desde organismos internacionales, académicos y sociedad civil. La pregunta ya no es cuánto crece una economía, sino a quién beneficia realmente ese crecimiento y qué costos sociales y ambientales implica.

En ese contexto, la ONU ha encendido una alerta sobre el modelo económico que beneficia a los ultra ricos, señalando que la estructura actual prioriza ganancias y consumo de élites globales mientras millones de personas siguen atrapadas en la pobreza. La discusión no es ideológica, sino estructural: ¿puede sostenerse un sistema que genera riqueza récord y, al mismo tiempo, profundiza desigualdades y crisis ecológicas?

El modelo económico que beneficia a los ultra ricos bajo la lupa de la ONU

Según un artículo de The Guardian, el señalamiento proviene de Olivier De Schutter, relator especial de la ONU sobre pobreza extrema y derechos humanos, quien ha sido enfático: la economía global debe reorganizarse para servir a la mayoría y no a las “demandas frívolas y destructivas” de las élites más acaudaladas.

De Schutter advierte que los gobiernos han priorizado un crecimiento “social y ecológicamente destructivo”, orientado a maximizar utilidades corporativas y satisfacer patrones de consumo de alto impacto ambiental. El problema, explica, no es el crecimiento en sí mismo, sino su diseño y sus incentivos.

Cuando los recursos limitados se destinan a mansiones en lugar de vivienda social, o a vehículos de lujo en vez de transporte público masivo, el sistema se vuelve ineficiente e incapaz de garantizar derechos básicos. Esa lógica, sostiene, es la que sostiene el actual modelo económico que beneficia a los ultra ricos.

 económico que beneficia a los ultra ricos

Más allá del PIB: repensar el éxito económico

Una de las iniciativas más relevantes en curso es el impulso para reemplazar el PIB como principal indicador de éxito económico. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha promovido la necesidad de métricas que integren bienestar, sostenibilidad y reducción de desigualdad.

En paralelo, un panel del G20 sobre desigualdad global es encabezado por el economista Joseph Stiglitz, quien desde hace años cuestiona la obsesión por el crecimiento indiscriminado. Ambos esfuerzos coinciden en que medir solo producción ignora impactos sociales y ambientales.

Romper el “tabú” de cuestionar el crecimiento como fin en sí mismo podría redefinir la agenda post-2030. Para quienes trabajan en responsabilidad social y sostenibilidad, esta conversación no es nueva, pero sí adquiere un nuevo peso político.

Hoja de ruta contra la pobreza: alternativas concretas

En abril, De Schutter presentará su hoja de ruta para erradicar la pobreza “más allá del crecimiento”. El documento surge de una coalición informal integrada por agencias de la ONU, academia, sindicatos y sociedad civil.

Entre las propuestas destacan una renta básica universal, garantías de empleo, condonación de deuda y un impuesto a la riqueza extrema. La lógica es clara: priorizar necesidades básicas y creación de valor social por encima del consumo suntuario.

Para países desarrollados, el financiamiento de servicios públicos podría provenir de gravar riqueza, activos financieros, bienes inmuebles y actividades altamente contaminantes, en lugar de depender de una expansión económica permanente.

Países en desarrollo: atrapados en el modelo económico que beneficia a los ultra ricos

Desde 2020, De Schutter ha visitado decenas de países de ingresos bajos y medios. Su diagnóstico es contundente: muchos están atrapados en un esquema que los obliga a crecer para pagar deuda externa, exportando materias primas o productos de bajo valor agregado. Esto implica producir para grandes compradores en cadenas globales de suministro, no para satisfacer necesidades locales ni respetar límites ecológicos. El resultado suele ser degradación ambiental, salarios bajos y escasa prosperidad compartida.

En otras palabras, el modelo económico que beneficia a los ultra ricos también condiciona a economías enteras a priorizar mercados del norte global sobre el bienestar interno, profundizando dependencias estructurales.

económico que beneficia a los ultra ricos

Un organismo permanente contra la desigualdad

Como parte de su propuesta, De Schutter plantea crear un organismo permanente de la ONU dedicado a supervisar la lucha contra la desigualdad, con un funcionamiento similar al del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.

La idea es no solo recopilar evidencia, sino evaluar herramientas de política pública que permitan reducir la dependencia del crecimiento y avanzar hacia economías redistributivas y sostenibles “por diseño”.

Este enfoque busca evitar el patrón actual: crecer de manera destructiva y luego intentar compensar los daños con programas sociales o políticas ambientales correctivas.

 económico que beneficia a los ultra ricos

Transición planificada, no recesión improvisada

Un punto clave del debate es distinguir entre una recesión no planificada y una transición deliberada. De Schutter subraya que no se trata de promover estancamiento, sino de redirigir prioridades con control democrático y planificación estratégica.

La diferencia es fundamental para el sector empresarial y para quienes lideran estrategias ESG. No es una invitación al colapso económico, sino a rediseñar incentivos, impuestos y métricas de éxito.

El desafío radica en construir consensos políticos amplios antes de que el descontento social sea capitalizado por movimientos populistas que ofrecen respuestas simplistas a problemas complejos.

Redefinir prosperidad en tiempos de límites planetarios

La crítica al modelo económico que beneficia a los ultra ricos no es un ataque al mercado, sino una invitación a repensar su propósito. En un mundo con límites planetarios evidentes y desigualdades crecientes, insistir en un crecimiento ciego puede resultar no solo injusto, sino inviable.

La oportunidad está en construir una agenda post-2030 que concilie justicia social, sostenibilidad ambiental y viabilidad económica. Si esa transición no se logra con liderazgo y visión de largo plazo, el vacío será ocupado por discursos que prometen soluciones rápidas, pero profundizan fracturas. La pregunta sigue abierta: ¿crecimiento para quién?

Retrocede el acceso a la salud en México mientras la seguridad social avanza de forma desigual

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En los últimos ocho años, el país ha vivido una paradoja silenciosa. Mientras algunos indicadores sociales muestran avances, otros revelan retrocesos que tocan directamente la vida cotidiana de millones de personas. El acceso a la salud en México es uno de ellos: pasó de ser una cobertura casi universal en papel a convertirse en una deuda pendiente que hoy afecta a más de un tercio de la población.

De acuerdo con El Economista, las cifras del Sistema de Información de Derechos Sociales (SIDS) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía no solo muestran números, sino historias concretas: familias que deben recorrer kilómetros para encontrar atención, adultos mayores que enfrentan enfermedades crónicas sin respaldo institucional y mujeres que quedan fuera del sistema por condiciones estructurales. En contraste, la seguridad social crece, pero no para todos y no al mismo ritmo.

El deterioro del acceso a la salud en México: una caída de casi 20 puntos

En 2016, 84 de cada 100 personas contaban con cobertura médica. Para 2024, la cifra cayó a 66 de cada 100. Esto implica que el acceso a la salud en México retrocedió casi 19 puntos porcentuales en menos de una década, dejando a un 34% de la población sin protección efectiva, ya sea pública o privada.

No se trata únicamente de afiliación administrativa. El SIDS evalúa la disponibilidad, accesibilidad y calidad de los servicios bajo un enfoque basado en derechos humanos. Es decir, no basta con estar registrado en una institución; la atención debe ser oportuna y resolutiva.

Este retroceso plantea preguntas estructurales para quienes trabajamos en responsabilidad social: ¿cómo pueden las empresas hablar de bienestar laboral o productividad si una proporción significativa de la población enfrenta barreras para ejercer un derecho tan básico?

acceso a la salud en México

Seguridad social: avance cuantitativo, desigualdad persistente

Mientras la salud retrocede, la seguridad social muestra un avance de casi seis puntos. Pasó de 45.9% en 2016 a 51.8% en 2024. Es un crecimiento relevante, aunque insuficiente si se considera que apenas la mitad de los mexicanos está afiliada a instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

Este crecimiento está vinculado, en parte, a dinámicas del mercado laboral formal. Sin embargo, México mantiene altos niveles de informalidad, lo que limita la expansión estructural del sistema.

El resultado es una mejora estadística que no necesariamente se traduce en universalidad. La seguridad social avanza, sí, pero lo hace con brechas profundas entre regiones, géneros y grupos etarios.

Brechas regionales que duplican realidades

Las diferencias entre entidades federativas son contundentes. En 2024, estados como Nuevo León y Baja California Sur registraron niveles iguales o superiores al 80% de población sin carencia por acceso a salud.

En contraste, Chiapas apenas alcanzó 36.7%. Es decir, la cobertura efectiva en algunos estados del norte es más del doble que en ciertas entidades del sureste. Esta disparidad territorial evidencia que el lugar de nacimiento sigue determinando las oportunidades de bienestar.

Aunque 93.3% de la población afirma que tardaría menos de dos horas en llegar a un hospital, la infraestructura no es homogénea. Oaxaca, Chiapas y Guerrero presentan rezagos vinculados a condiciones geográficas y limitaciones históricas en inversión pública.

acceso a la salud en México

El acceso a la salud en México frente a la desigualdad territorial

Cuando observamos el mapa completo, el acceso a la salud en México se convierte en un indicador de desigualdad estructural. No es solo un problema de presupuesto, sino de diseño institucional y capacidad de implementación diferenciada.

La brecha en seguridad social también refleja esta fragmentación. En estados del sur como Chiapas, Oaxaca y Guerrero apenas uno de cada cuatro habitantes cuenta con este derecho. Mientras tanto, en Coahuila o Nuevo León la cobertura supera el 71%.

Este contraste confirma que la conversación sobre derechos sociales no puede desvincularse del desarrollo regional. La inversión privada, los programas de impacto social y las políticas públicas deben alinearse para cerrar estas brechas históricas.

Adultos mayores: pensiones no contributivas al alza

Un dato positivo emerge entre la población de 60 años y más no económicamente activa. El acceso a pensiones no contributivas pasó de 32.6% en 2016 a 40.1% en 2024. Llama la atención que entidades como Oaxaca, Chiapas y Guerrero registren coberturas superiores al 55%. En regiones con alta vulnerabilidad, este mecanismo se convierte en un salvavidas económico.

Sin embargo, el incremento en pensiones no sustituye la necesidad de sistemas contributivos sólidos. La sostenibilidad financiera y la suficiencia de los montos siguen siendo temas centrales en la agenda pública.

acceso a la salud en México

Brechas de género: la desigualdad que persiste

Las diferencias entre mujeres y hombres son especialmente visibles en seguridad social. En 2024, 51.8% de las mujeres mayores de 15 años participó en el mercado laboral, frente a 79.2% de los hombres. Aunque la brecha se redujo respecto a 2016, sigue siendo de 27.3 puntos porcentuales. La maternidad profundiza esta desigualdad: solo 63.3% de las mujeres de 25 a 44 años con hijas o hijos participa en el mercado laboral, frente a 81.3% de quienes no tienen descendencia. La corresponsabilidad sigue siendo una asignatura pendiente.

El panorama es aún más crítico entre mujeres indígenas adultas mayores en zonas rurales: 96.7% nunca ha cotizado en una institución de seguridad social. Esta cifra no solo refleja exclusión económica, sino una deuda histórica con poblaciones tradicionalmente marginadas.

El retroceso del acceso a la salud en México no puede analizarse de forma aislada. Está conectado con el empleo formal, la desigualdad territorial, la brecha de género y la capacidad institucional. Si bien la seguridad social muestra avances, estos no compensan la caída en cobertura médica efectiva.

Para el sector empresarial, la academia y las organizaciones sociales, estos datos representan una hoja de ruta. Hablar de sostenibilidad implica asumir que la salud y la seguridad social no son solo políticas públicas, sino pilares del desarrollo económico y de la cohesión social. Sin una garantía real y equitativa de derechos, cualquier estrategia de crecimiento será, inevitablemente, incompleta.

¿Qué tienen en común Slim, Harp y Los Ángeles Azules?

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Carlos Slim y Alfredo Harp Helú tienen cosas en común. Empresarios, filántropos, trayectorias visibles. No sorprende ver sus nombres asociados en el ecosistema social mexicano.

Pero ¿qué tiene que ver con ellos Los Ángeles Azules?

Más de lo que parece.

Revisamos el “Directorio de organizaciones donatarias cuya autorización fue revocada o cancelada. Ejercicio 2025”; en él, el Instituto Carlos Slim de la Educación A.C., la Fundación Alfredo Harp Helú A.C. y la Fundación de Iztapalapa para el Mundo, Los Ángeles Azules A.C. aparecen en el mismo listado de revocaciones.

Y esa coincidencia abre una conversación interesante.

No es sobre celebridades

Lo primero que hay que decir es lo obvio: no estamos hablando de personas físicas, sino de figuras jurídicas. Asociaciones civiles que operaban bajo la autorización para recibir donativos deducibles de impuestos.

El documento no emite juicios morales ni evalúa el impacto social de cada organización. Señala, en todos los casos, el mismo motivo: que no reúnen los requisitos relativos a la autorización para recibir donativos deducibles conforme a las disposiciones legales vigentes.

Es una determinación administrativa.

Pero no es irrelevante.

¿Qué implica perder la donataria?

En México, la autorización como donataria permite a una organización emitir recibos deducibles para que personas físicas y empresas puedan descontar fiscalmente sus aportaciones.

Para muchas estructuras de inversión social, esta figura es un habilitador central. Facilita alianzas corporativas, da certidumbre fiscal y forma parte del andamiaje institucional de la organización.

Cuando la autorización se revoca, la organización deja de poder emitir esos comprobantes a partir de la fecha en que surte efectos la resolución. Eso puede afectar su modelo de financiamiento y, en algunos casos, su posicionamiento ante aliados empresariales.

No necesariamente implica irregularidades graves. Puede tratarse de incumplimientos técnicos, omisiones administrativas o falta de actualización de requisitos. El documento no detalla cada caso.

Pero sí deja algo claro: la autorización no es permanente ni automática.

Instituto Carlos Slim de la Educación A.C

El punto estructural

Slim, Harp y Los Ángeles Azules no comparten sector ni modelo operativo. Comparten algo más relevante: la necesidad de sostener una arquitectura institucional capaz de cumplir con una figura fiscal que no distingue tamaño, prestigio ni popularidad.

El listado 2025 no se limita a estos nombres. El reporte enumera más de 70 organizaciones cuya autorización fue revocada, a lo largo de 19 páginas, además de una cancelación adicional. Incluye asociaciones de educación, salud, asistencia social, cultura, deporte y desarrollo comunitario.

No es un fenómeno aislado ni marginal.

Es un recordatorio.

En el ecosistema social mexicano, la legitimidad no descansa únicamente en la causa, en la trayectoria o en el capital simbólico de quienes están detrás. También descansa en el cumplimiento administrativo y fiscal continuo.

Slim, Harp y Los Ángeles Azules

Una señal para empresas y para el sector

Para las áreas de responsabilidad social e inversión social corporativa, el mensaje es igualmente relevante. Verificar periódicamente el estatus fiscal de las organizaciones aliadas no es un trámite menor; es parte de una debida diligencia coherente con cualquier estrategia ESG seria.

La profesionalización del sector social no es solo una aspiración narrativa. Es una condición estructural.

Y quizá ahí está la verdadera similitud entre estos nombres tan distintos: frente al cumplimiento fiscal, todos operan bajo las mismas reglas.

Aquí el enlace al directorio de organizaciones cuya autorización fue revocada o cancelada 2025.

Corporativo Kosmos y Banco de Tapitas fortalecen la nutrición de niñas y niños con cáncer

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil —conmemorado cada 15 de febrero—, Corporativo Kosmos, la empresa de servicios de alimentación más grande de México, y Banco de Tapitas—organización que transforma taparroscas en recursos para costear tratamientos oncológicos, medicamentos, prótesis y hospedaje— unieron esfuerzos para reconocer la valentía y fortaleza con la que niñas, niños y adolescentes enfrentan esta enfermedad.

Dicha alianza no sólo refrenda el compromiso de ambas organizaciones con brindar apoyo a menores con cáncer, sino que visibiliza la importancia de extenderles la mano más allá del tratamiento médico, así como proporcionarles espacios de esparcimiento y contención emocional.

Corporativo Kosmos brinda apoyo a menores con cáncer

El evento se llevó a cabo en Casa Tapitas CDMX, el albergue de Banco de Tapitas que brinda hospedaje a los llamados “tapipacientes” y a sus familias cuando deben trasladarse a la capital para recibir tratamiento. Este espacio se ha convertido en una pieza clave dentro del modelo de acompañamiento integral de la organización, pues permite a las familias reducir gastos de hospedaje y alimentación en momentos de alta vulnerabilidad. Edgar Cabrera, presidente y fundador de Banco de Tapitas, resume así el impacto de este servicio:

“Llegar a un hogar seguro, con techo, comida y ropa limpia, les da mejores condiciones para seguir adelante y les ahorra gastos que muchas veces no podrían costear”.

Durante el convivio, niñas, niños y adolescentes pintaron, dibujaron y convivieron entre sí. Después, compartieron los box lunch donados por la Fundación Pablo Landsmanas, el brazo social de Corporativo Kosmos, que desde 2024 brinda apoyo a menores con cáncer a través de donaciones de alimentos para convivios como este, así como con 250 despensas mensuales, las cuales se entregan a las familias para fortalecer su alimentación.

En el encuentro también se reflexionó sobre la importancia de la detección oportuna de este padecimiento, que, cómo señaló Cabrera: 

“Cada año en México se diagnostican más de 5,000 casos de cáncer infantil y muchos se detectan en etapas tardías. Hacemos un llamado a estar atentos a los signos y acudir al médico ante cualquier sospecha”.

Bultos o inflamaciones inusuales, fatiga extrema, moretones frecuentes, fiebre persistente, dolores de cabeza acompañados de vómito, cambios repentinos en la vista, manchas blanquecinas en el ojo o pérdida de peso inexplicable, son, según especialistas, algunas de las señales de alerta por las que es preciso acudir al médico a revisarse para descartar cualquier peligro de cáncer en menores, sin olvidar que la detección temprana puede marcar la diferencia entre un pronóstico favorable y uno adverso.

Historias que revelan la dimensión humana del acompañamiento

Más allá de las cifras, el evento buscó ser un espacio de contención emocional y creación de redes de apoyo, por lo que, en medio del convivio, padres y madres compartieron sus historias. Edgar Alcalá, padre de una niña con síndrome de Down y diagnóstico de tumor maligno, relató:

“No puedo tener un trabajo fijo porque entre consultas y terapias es complicado. Tengo que buscar qué hacer para llevar el sustento al hogar. Sin embargo, saber que cada mes tienes tu despensa es un gasto menos y ayuda muchísimo”.

Ante este tipo de contextos que obligan a los miembros de la familia a dejar de trabajar o dividirse para acompañar al paciente, el respaldo alimentario se vuelve un pilar del apoyo a menores con cáncer y sus familias.

Por su parte, Juana Rojas, madre de Samuel —diagnosticado con leucemia mieloide aguda—, explicó que el proceso ha implicado ocho años de tratamientos y secuelas y destacó la importancia de no sólo enfocarse en los tratamientos, sino en dar a los pacientes momentos de recreación como este, pues, afirma: “El 50% es el tratamiento y el otro 50% es la calidad de vida. Estos momentos de distracción les ayudan anímicamente”.

Además, agregó, Juana, las despensas que la Fundación Pablo Landsmanas les hace llegar cada mes, para ellos se traducen en ahorro directo y un respiro ante los gastos médicos y contingencias económicas que enfrentan:

“Este apoyo que nos otorga la Fundación Pablo Landsmanas nos ayuda mucho en la economía familiar porque al tener tú una canasta básica ya ese dinero lo ocupas para otra cosa, entonces ahí está el aporte. Muchísimas gracias a la fundación por ayudarnos a todos, nos hacen sentir que no estamos solos”.

En cuanto a Banco de Tapitas, la alianza con la Fundación Pablo Landsmanas ha significado el poder fortalecer su capacidad de respuesta a los beneficiarios, ya que, como destacó Edgar Cabrera: “Gracias a este recurso podemos generar ahorros y destinarlos a medicamentos. No tenemos palabras para agradecerles el que apoyen a todas estas familias”.

Sin duda, en escenarios donde la nutrición suele descuidarse por falta de recursos, donaciones como esta constituyen una parte esencial del apoyo a menores con cáncer, pues ayudan a fortalecer a cada hogar.

apoyo a menores con cáncer

Compromiso que nutre y transforma realidades

En hogares donde un diagnóstico de cáncer infantil implica reducir ingresos, abandonar empleos y asumir gastos médicos constantes, contar con una despensa mensual representa certidumbre en medio de la incertidumbre y demuestra que la responsabilidad social empresarial genera verdadero impacto cuando incide en necesidades esenciales como la alimentación.

La alianza de Corporativo Kosmos con Banco de Tapitas, es otra prueba de la efectividad del modelo de intervención de la Fundación Pablo Landsmanas, mismo que entiende que la nutrición es parte integral del tratamiento y del bienestar emocional de los infantes y sus familias durante la lucha contra este tipo de enfermedades. Así, alimentar también es acompañar, sostener y transformar realidades desde lo más básico y humano.