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La triste razón por la que podríamos despedir a Supergirl

Escrito por Corinna Acosta

Supergirl tiene una caída en términos de audiencia que la pone en peligro. ¿Qué está fallando?

Supergirl

El debate sobre la representación femenina en la industria del entretenimiento y particularmente en el mundo de los cómics ha cobrado especial relevancia en los últimos años, con la llegada de numerosos superhéroes a la pantalla grande y la ausencia de mujeres en la lista de protagonistas que encararan la lucha por la equidad de género en una esfera plagada de sexismo.

Rodeado de polémica y numerosas expectativas, el arribo de Supergirl a una serie televisiva de la cadena CBS el año pasado, parecía una luz al final de un túnel cuya salida estuvo oculta por décadas. El tráiler de la producción invadió internet durante semanas y ofreció a millones de usuarios en la red un material verdaderamente polémico, aunque cargado con un importante mensaje social.

La actuación de Melissa Benoist fue especialmente elogiada entonces y, aunque algunos dudaron que la serie tuviera realmente tintes de equidad de género, lo cierto es que para ese momento, la reacción del público bien podía calificarse como positiva. Entonces, ¿qué fue lo que llevó a la cadena CBS a renovar un total de 11 programas para la temporada 2016-2017, en cuya lista no aparece esta fabulosa heroína?

Hasta ahora las especulaciones apuntan a que, de realizarse una segunda temporada de la serie, esta pasaría al canal CW, ya que los resultados de su primer año no han sido exactamente lo que se espera de una serie de superhéroes. De acuerdo con información de Forbes, su nivel de audiencia ha ido reduciéndose desde el lanzamiento de su programa piloto (12.96 millones), hasta tocar su nivel más bajo de espectadores (6.68 millones) y colocarse apenas en el promedio de audiencia total para CBS, por lo que si bien no se encuentra en peligro inmediato de cancelación, tampoco puede asegurarse la existencia de una segunda temporada.

La producción, que gira en torno a la historia de Kara Zor-El y su vida en la Tierra, cuenta una historia que gira en torno al empoderamiento femenino, al liderazgo e incluso a la responsabilidad social; aunque hay quienes opinan que se trata de un esfuerzo tan cargado de feminismo que deja por completo olvidado al público masculino, que constituye por excelencia una parte muy importante de la audiencia enamorada de los cómics.

¿Qué pasa con otras superheroínas?

dos heroinas

En contraste, Agent Carter ha visto un crecimiento considerable en su cantidad de fanáticos, mismo que la ha llevado de los cinco a los 7.6 millones de espectadores. Jessica Jones, por su parte, se ha convertido en uno de los contenidos originales con mayor éxito en Netflix y uno de los materiales más populares entre los sitios con contenido ilegal, posición que si bien no suena para nada responsable, sí habla del interés de la audiencia en el contenido de la producción.

Entonces, ¿qué está fallando?

En noviembre de 2013, Kevin Feige, presidente de Marvel Studios, declaró en una entrevista que no habría una película con protagonista femenino por lo menos hasta el 2017; ¿la razón? Falta de rentabilidad.

La recaudación en taquilla por una de las franquicias de superhéroes masculinos ya existentes puede ascender en promedio a 200 millones de dólares. Así que, ¿por qué arriesgarse con un giro tan dramático si las mujeres ya pagan por ver películas de héroes y se convierten en las principales fanáticas de ellas?

Sin embargo, luego de ver tres productos distintos con rostro femenino parece que, al igual que sucede en todas las industrias, los consumidores no comprarán un mal producto sólo porque éste pretende ser responsable.

Sucede que, a diferencia de Jessica Jones y la agente Carter, Kara Zor-El se distanció de manera importante del objetivo de encarnar la realidad del empoderamiento femenino, y en su lugar parece dar vida a un cliché de feminismo que llega a ser cansado para los espectadores e irrita a los fanáticos que aseguran que la serie dista demasiado de la esencia del cómic.

Sumando estos elementos, tal parece que el enorme problema de Supergirl es la extraña forma en la que entiende el feminismo y convierte el empoderamiento (que para muchos resulta excesivo) en el protagonista de la historia más que en un aderezo para la misma, despojando a los hombres de toda inteligencia y dotando las chicas de personalidades fuertes que se justifican únicamente por el hecho de ser mujeres.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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