Además del capital financiero, existen otros indicadores para medir el valor de un negocio

Yogi Berra dijo que si no sabes hacia dónde te diriges, puedes terminar en cualquier otro lugar. Por lo tanto, si uno quiere medir la actividad empresarial y ver cuáles son sus resultados no es posible hacerlo únicamente desde el punto de vista financiero, es decir, en números. John Elkington en 1994 estableció el término Triple Bottom Line, mostrando que los resultados de las empresas han de clasificarse en tres líneas, la financiera, la ambiental y la social.

La RSE cuenta para los negocios

Hoy las empresas necesitan ser gobernadas de forma distinta a como se hacía en el pasado. Los negocios están obsesionados con las ventas y obtención de resultados y se enfocan más en el dinero que al cliente, en lugar de enfocarse en crear una estrategia y luego implementarla. Las empresas siguen centrándose en el resultado obtenido, fijando objetivos de corto plazo, presionando al personal para lograr los objetivos. Eso es hacer mal las cosas y provocar descontento y falta de motivación por parte de los colaboradores.

Lo que sí  funciona es establecer la estrategia involucrando a todo el equipo, para así poder generar una propuesta de valor alineada en toda la empresa y pensar en el cliente, buscar maneras de que esté satisfecho y de esa manera obtener y aumentar el resultado financiero y el no financiero. La única manera de lograr eso es tratando bien a los empleados y los consumidores.


¿Quieres tener resultados? No mides el ROI solamanete. Implementa la RSE.

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Una estrategia que está logrando cada vez mayor importancia es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que se basa en que a las compañías no solo deben importarles el dinero ganado, sino que deben buscar maneras a beneficiar la sociedad de las acciones que realizan en materia social y medioambiental y orientar la generación de valor a partir de sus activos intangibles. De esta manera pueden mejoran su imagen y de esa manera crecer.

Hoy el cliente no es tonto cuando se trata de comprar productos de una marca responsable que ofrece productos sustentables en lugar de otros que no tienen ninguna causa o tratan mal a los empleados.

La RSE importa y es la mejor estrategia para crecer a tu negocio

Por estas razones la RSE se debe considerar como una inversión en vez de verla como un gasto adicional. Se trata de una estrategia que ayuda a crecer a cualquier negocio. Las empresas que adoptan la responsabilidad social y desarrollan estrategias, políticas y programas de RSC, sobre todo enfocándose en la comunicación interna con los colaboradores y la comunicación externa con los grupos de interés logran conseguir los resultados deseados.

Es importante responder las siguientes preguntas:

  • ¿Qué comunicar?
  • ¿Quién debe hacerlo?
  • ¿Cómo comunicar?
  • ¿Cuándo comunicar?
  • ¿Dónde comunicar?
  • ¿A quién comunicar?

No es fácil responder de forma concisa a todas estas preguntas, pero si una empresa tiene desarrollado una buena estrategia que le da valor a corto, medio y largo plazo no es imposible. Además de responder las preguntas, las empresas deben crear reportes anuales sobre  “información no financiera”  que va más allá de los números, enfocándose en la transparencia empresarial y a las demandas de información de los grupos de interés y por otro, a la necesidad de dar a conocer lo que guía la estrategia corporativa, la gestión del riesgo y la asignación de recursos en las empresas.

Todo esto indica que a las empresas les conviene implementar la responsabilidad social a su modelo de negocio y de esa manera poder conseguir más clientes. Las marcas se crean con mucho más que anuncios. Las empresas deberían de entender que la RSE sí cuenta.

Acerca del autor

Daniela Lazovska