Género

Hombre que no ayuda, ocupado; mujer que no ayuda, egoísta

Escrito por Corinna Acosta
Oficina vía Shutterstock

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Ya sea en oficinas grandes o pequeñas, las actividades como preparar el café o arreglar la presentación para la próxima junta están siempre a la orden del día, y aunque se trata de tareas que suelen tener efectos negativos en la productividad de los trabajadores, lo cierto es que alguien debe realizarlas para que todo pueda marchar correctamente al interior de la organización, generalmente las mujeres.

De acuerdo con un artículo publicado recientemente en New York Times, esto se debe principalmente a la tendencia natural de la mujer por atender a los detalles y cuidar de los seres humanos que se desarrollan en su mismo entorno, pero también responde a un fenómeno cultural que debe transformarse a la brevedad: los paradigmas de género que impactan directamente en las evaluaciones de desempeño y los inundan de desigualdad.

Según el artículo escrito por Adam Grant y Sheryl Sandberg, en los ligares de trabajo de todo el mundo las mujeres suelen ayudar más y beneficiarse menos de las ventajas de ello gracias a profundos estereotipos de género que indican que los hombres deben ser ambiciosos y orientados a resultados, mientras que las mujeres son más propensas a pensar en sus comunidades y deben aprender a nutrirlas, por lo que cuando un hombre se ofrece a ayudar recibe elogios y recomienzas, mientras que cuando una mujer realiza el mismo trabajo, no parecemos sentirnos en deuda.

Por el contrario, cuando un hombre y una mujer se niegan de la misma forma a ayudar reciben también respuestas distintas, los hombres por lo regular no enfrentan contragolpes, mientras que las mujeres suelen afrontar críticas y falta de aceptación ante su negativa. Un hombre que no ayuda es ocupado; pero una mujer que no lo hace es llamada egoísta.

Un estudio dirigido por Madeline Heilman, psicóloga de la Universidad de Nueva York, encontró que cada vez que los participantes evaluaron el desempeño de un colaborador mientras éste decidía si quedarse o no horas extra para ayudar a sus colegas a prepararse para una reunión importante, dichas evaluaciones presentaban variaciones importantes en relación al género de cada trabajador.

Cuando un hombre y una mujer tomaron la decisión de quedarse hasta tarde, él recibió calificaciones un 14% más altas que las de su colega de género femenino, mientras que cuando ambos se negaron, ella fue evaluada un 12% por debajo de el colaborador masculino. De esta forma, una y otra vez tras tomar decisiones idénticas el hombre adquirió posibilidades significativamente mayores de ser recomendado para promociones y proyectos importantes.

La profesora Rosabeth Moss Kanter, de la Universidad de Harvard, observó que las mujeres realizan la mayor parte de las tareas relacionadas con el Office Housework, es decir, aquellas actividades administrativas importantes para la operación de una organización, pero que no generan remuneración.

Sin embargo esto ocurre únicamente entre bastidores, ya que de acuerdo con la información recopilada en el New York Times, algunos estudios demuestran que los hombres son más propensos a contribuir de forma sumamente visible, como aparecen en las reuniones opcionales, mientras que las mujeres se involucran más en tareas demandantes que se realizan de manera privada, como brindar tutorías a colegas. Por desgracia este tipo de contribuciones, generalmente tienden a desaparecer.

Con el objetivo de promover la equidad de género dentro de las organizaciones, muchas empresas han implementado políticas que se ajusten a las necesidades de sus colaboradores, sin embargo es necesario también generar un cambio organizacional de fondo que permita que hombres y mujeres puedan desarrollar sus actividades profesionales en un ambiente pleno que los impulse a alcanzar su máximo potencial a beneficio propio y de las empresas para quienes laboran.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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