¡Gracias voluntarias, gracias voluntarios! – ExpokNews

No es tiempo de hacer afirmaciones y juicios, es tiempo de agradecer a nuestros voluntarios.

“Los voluntarios salvan vidas…”
Anónimo

Aún cuando muchos de ellas y ellos no han descansado lo suficiente continúan apoyando labores de rescate, saludamos y felicitamos a los miles y miles de mexicanas y mexicanos que se han sumando de manera espontanea u organizada a ayudar ante el sismo del 19 de septiembre.

En el más reciente artículo publicado en “Ciudadanía en Construcción” (Septiembre y los otros días) decíamos que: “Los ‘otros días…’ de septiembre sacarán lo mejor de las y los mexicanos para seguir ayudando, que la solidaridad se haga hábito nacional. ‘Los otros días’ deben forjar nuestro carácter humanista como nación” y unos días después, de nuevo en la fecha que cabalísticamente ya es negativa para el país, 19 de septiembre, volvió a florecer una solidaridad robusta, plena, incondicional, fraterna…

No es tiempo de hacer afirmaciones y juicios respecto a si las y los voluntarios “rebasaron” al estado queriendo hacer un símil del 19 de septiembre pero de 1985, cuando el gobierno de Miguel de la Madrid quedó pasmado por más de 24 horas. Coyunturalmente las críticas de hoy respecto a la reacción del gobierno se fundamenta en más intenciones negativas que buscan dañar a la autoridad pues hay un horizonte electoral.

Las cosas han cambiado en 32 años. Hoy tan sólo para destacar un hecho innegable es que la ciudadanía entiende que la atención a desastres es un asunto público, es decir, donde confluyen necesariamente como complementarios los esfuerzos gubernamentales y los de la ciudadanía, sea a través de esfuerzos organizados o personas que se presentan espontáneamente para ayudar.

En esta eventualidad, ha quedado demostrado cómo las organizaciones de la sociedad civil en distintas localidades han tenido una capacidad de respuesta a la altura de las circunstancias tanto para reclutar a rescatistas, como para operar centros de acopio, albergues y atender a personas que requieren apoyo psicológico postraumático. Está claro que no es la misma capacidad de respuesta en comunidades remotas y aisladas que en las grandes urbes, pues la accesibilidad de rutas y caminos, condiciones orográficas y daños a la infraestructura determinan el arribo de ayuda.

Dos lecciones cívicas nos han enseñado nuestros voluntarios y los rescatistas japoneses. Los primeros para animarse y exhortar al “!Si se puede!”, espontáneamente entonaron el internacionalmente conocido “Cielito lindo” y el Himno Nacional. La piel se eriza y se cargan las pilas para seguir.

Los asiáticos, cuando rescataron un cuerpo sin vida pidieron silencio. Todos levantaron el puño y guardaron un minuto de silencio para despedir solemnemente esa vida. Conmovedor. Es un acto de respeto a la dignidad de la persona fallecida.

La Alianza Mexicana de Voluntariado, cuando ha asesorado la creación de programas de voluntariado para distintas empresas, hace notar que dos son los temas fundamentales que “están anclados” a dichas iniciativas: La preservación del medio ambiente y la protección civil. Así, recomienda atender estas dos necesidades a través de sus voluntariados, la primera se justifica por la necesidad de restituir a la naturaleza, pues cualquier empresa influye indirectamente en ella. La segunda es clara, la empresa debe proteger la vida de sus colaboradores y patrimonio (este último, en la medida de lo posible).

Por otra parte, la Alianza Mexicana de Voluntariado estima que se hace necesario que exista mayor preparación y desarrollo de habilidades y competencias ciudadanas respecto a cómo actuar frente a desastres. Sin duda, la Cruz Roja Mexicana ha venido liderando programas de capacitación en la materia, pero se requiere potenciar la fuerza de los voluntarios individuales, aquellos que se lanzan a ayudar por lo que esta asociación ha recomendado la creación de Centros Estatales de Voluntariado, los cuales todos los días del año podrían, por un lado preparar y fomentar el voluntariado para la comunidad, fortalecer los voluntariados de las organizaciones de la sociedad civil, públicos, juveniles, universitarios, internacionales y corporativos. Crear redes solidarias y de trabajo.

Por otro lado, preparar a la población interesada en certificarse como voluntario en distintos servicios: Rescate, primeros auxilios, centros de acopio, atención de albergues, ayuda psicológica, etc. Así se preparan recursos humanos para actuar cuando las circunstancias lo requieren.

Adicionalmente estos Centros Estatales de Voluntariado podrían coadyuvar a cubrir la gran necesidad que se tienen en proveer de información respecto a condiciones de la eventualidad que nutra a un sistema nacional de información en caso de desastres. Para su financiamiento: ¡quítesele dinero a los partidos políticos! La Protección Civil también es un asunto de interés público, pero sin duda de mayor valor para los mexicanos que estar manteniendo a dirigentes dueños de partidos y sus ambiciones personales.

Pero quizá el mayor servicio de esos centros sería ser punto de referencia donde se conteste las preguntas “¿Cómo puedo ayudar?, ¿En dónde puedo ayudar?”. Los Centros deberán contar con robustas plataformas de telefonía, radiofonía, internet, etc. y contar con espejos en otras zonas que escapen de eventualidades focalizadas.

Mientras tanto, el gobierno tiene la oportunidad de afinar detalles de logística y coordinación para evitar problemas de comunicación como los que se presentaron en el Colegio Enrique Rébsamen entre la Secretaría de Marina y Televisa. En cada centro estatal de voluntariado se podrían desarrollar apps de protección civil, recibir y coordinarse con las que ya han creado tanto ciudadanos como las organizaciones de la sociedad civil.

Se vale equivocar y máxime en una eventualidad de grandes dimensiones, pero también debe existir extrema prudencia en la información que ve la luz a través de medios de comunicación. Éstos no deben olvidar que precisamente son intermediarios y no protagonistas de la noticia, motivación esta última que supuestamente avala a los y las comunicadoras a destacarse conmovidos o asumir actitudes de exigencia y rigidez donde posicionan sus comentarios y opiniones personales en el centro del discurso. Hay momentos para ello, pero no durante la emergencia.

Ciudadanos trabajando

“Una ciudad de Voluntarios”

Para atestiguar el valor del voluntariado se puede leer la crónica de El Universal, “Una ciudad de Voluntarios” (septiembre 20 y puede ser consultada aquí http://www.eluniversal.com.mx/metropoli/cdmx/cronica-una-ciudad-de-voluntarios), es lo que vemos hoy en las calles luego de varios días de suscitarse la emergencia.

Ciudadanos, ¡Donando ando!

“Ciudadanía en Construcción” recomienda que para apoyar las emergencias originadas por los sismos, ahora es importante fomentar donaciones económicas. Algunas fundaciones y empresas duplicarán, triplicaran o quintuplicarán el monto que cada quien done. Todo suma. Para conocer detalles vea los datos que proporciona el Pacto Mundial y los consejos para la sociedad civil.

Para aquellos que sienten desconfianza, el mejor antídoto es apersonarse en las organizaciones que reciben el recurso y quienes lo ejercen. Así se constata cómo trabajan y quienes son los beneficiarios.

Próximos eventos

Ceremonia de los Premios Compartir se pospone

Originalmente este evento se llevaría a cabo el martes 26 de septiembre, sin embargo, Compartir Fundación Social informó que la ceremonia se pospone al 6 de noviembre en el mismo lugar. Los organizadores informan que es importante conservar los boletos que se habían entregado para acceder al recinto Auditorio de en la nueva fecha.

AMIVAC convoca a realizar voluntariado en Santander, Colombia

La Asociación Mexicana de Voluntariado Internacional invita a los interesados a participar en este campamento de mediano plazo. Es en Santander, Colombia; en una comunidad llamada Villa del Rosario. Al estar pegado a Venezuela llegan algunos migrantes de este país, por lo que el intercambio cultural es bastante interesante. Los proyectos en general son de trabajo con niños, emprendimiento, turismo y salud. Los voluntarios deben tener alguna experiencia mínima en cualquiera de estos ámbitos. Los vuelos a Colombia están bastante accesibles para el siguiente año. Si alguien está interesado escríbanme para que puedan llenar su ficha de inscripción y empezar el proceso para poder participar. Los interesados deberán escribir al correo electrónico: workcamps@amviac.org

Acerca del autor

Emilio Guerra