En 2025, Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, recibió el reconocimiento Empresas Excepcionales, un distintivo que se ha consolidado como uno de los más relevantes en el entorno empresarial mexicano. Esta iniciativa, impulsada por el Consejo Coordinador Empresarial, Voz de las Empresas y el Instituto para el Fomento a la Calidad, busca visibilizar prácticas innovadoras que generan impacto social, ambiental y económico. En este contexto, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales representa un caso relevante de cómo las alianzas estratégicas pueden traducirse en beneficios tangibles para las personas.
Más allá del reconocimiento en sí, su valor radica en posicionar modelos de acción que pueden inspirar a otras organizaciones a elevar sus estándares de responsabilidad y compromiso. Haberlo obtenido implica ser y poder demostrar que la empresa no solo opera con eficiencia, sino que también contribuye activamente al bienestar de sus colaboradores y de la sociedad.
En este caso, Fundación Gigante se hizo acreedora al distintivo en la categoría “Alianzas estratégicas: Contribución por los ODS”, por la asistencia brindada a colaboradores afectados por el huracán Otis, una de las crisis más devastadoras ocurrida en 2023 en el país. La respuesta de la fundación fue inmediata y estratégica, pues no sólo priorizó la seguridad de su gente, sino que activó apoyos que fueron clave para evitar mayores daños a los colaboradores y sus familias, permitiéndoles enfrentar la emergencia con respaldo institucional. Así, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales también evidencia cómo la respuesta empresarial ante desastres puede fortalecerse mediante esquemas de colaboración.

Fundación Gigante recibe el reconocimiento Empresas Excepcionales
Tras el impacto del huracán Otis en comunidades donde Grupo Gigante tiene presencia, Fundación Gigante activó de inmediato un plan de atención integral enfocado en sus colaboradores y sus familias. La prioridad fue clara: garantizar su seguridad, cubrir necesidades básicas y acompañarlos en el proceso de recuperación. Desde los primeros momentos, se desplegó apoyo humanitario que incluyó alimentos, agua y suministros esenciales, asegurando condiciones mínimas de bienestar en medio de la crisis.
Dado que un total de 187 colaboradores resultaron con afectaciones importantes en sus bienes muebles e inmuebles, la fundación decidió destinar más de 6.4 millones de pesos en apoyos directos a los afectados. Entre los apoyos realizados por la organización destacan la entrega de 3 mil 490 despensas, más de 800 muebles —como comedores, refrigeradores y colchones—, más de 2 mil láminas para techos, 34 tinacos y materiales de reconstrucción, así como la construcción de 6 casas para quienes perdieron su hogar. Estos apoyos no solo atendieron la emergencia inmediata, sino que sentaron las bases para la recuperación de las familias afectadas.

Aunque brindar este nivel de respuesta fue posible gracias a la capacidad logística del grupo y su ADN solidario, el verdadero diferencial de sus apoyos está en algo más profundo: la capacidad de construir alianzas estratégicas que amplifican su impacto. Por eso, el reconocimiento Empresas Excepcionales también distingue la forma en que las organizaciones colaboran para resolver problemáticas complejas de manera más efectiva, tal como lo hizo en esta ocasión Fundación Gigante al colaborar con TECHO, una organización internacional dedicada a combatir la pobreza a través de soluciones de vivienda accesible. En este sentido, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales pone sobre la mesa la importancia de generar sinergias para atender crisis humanitarias.
Gracias a esta alianza se logró enfrentar uno de los retos más grandes derivados del desastre: brindar un hogar a los seis colaboradores del grupo cuyas casas quedaron totalmente destruidas, los cuales pudieron acceder a una vivienda funcional y digna.
Sin embargo, este modelo de acción no es un caso aislado, sino una constante que ha permitido a Fundación Gigante amplificar el impacto de sus acciones de responsabilidad social. Por ejemplo, en el mismo año, la fundación impulsó una alianza con Fundación Obras Educativas para intervenir en Huamelula, Oaxaca, una región con importantes retos sociales. A través de esta colaboración, se desarrollaron 19 proyectos productivos, 15 invernaderos, 30 huertos de traspatio y 29 espacios de Tianguis Chontal, además de iniciativas de reforestación y sistemas de uso sustentable del agua. En total, 632 personas fueron beneficiadas mediante el fortalecimiento de sus capacidades productivas y todas estas acciones que ayudan a mejorar su calidad de vida, reforzando así el impacto de Fundación Gigante en Empresas Excepcionales más allá de un solo reconocimiento.
Otro ejemplo del poder de las alianzas de Fundación Gigante es el impulso al modelo de Educación Responsable, desarrollado en conjunto con Fundación Botín, PROED, Fundación CAAAREM, Fundación Familia Bocar, Fundación Ara, Fundación INTERprotección y ARPAPEL. Este modelo busca integrar el desarrollo emocional, social y académico en estudiantes, a través de la promoción de entornos escolares más saludables y participativos. Tan solo en 2025, se implementó en 174 escuelas, benefició a 22,480 alumnos y permitió capacitar a 1,485 docentes en 12 estados del país.

Más que un reconocimiento, un modelo de impacto que trasciende
Con todo ello, no es accesorio enfatizar que el reconocimiento Empresas Excepcionales que Fundación Gigante ha recibido no sólo distingue una acción puntual, sino su modelo de intervención basado en colaboración, alcance y profundidad del impacto, ya que, si algo distingue a la organización es su capacidad para entender que los grandes retos sociales no se resuelven de forma aislada, sino mediante la suma de capacidades de los diferentes actores sociales. De esta forma, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales se posiciona como un referente sobre cómo las alianzas pueden convertirse en motores de transformación social.
Iniciativas como las desarrolladas por esta organización demuestran que, cuando se suman esfuerzos, es posible generar transformaciones sostenibles y de largo alcance y que, en la actualidad, apostar por este tipo de enfoques desde la RSE no solo es deseable, sino necesario para construir un desarrollo más equitativo y resiliente.











