Coca-Cola falla en apoyar a los jóvenes a construir el futuro… Sus becarios rompen el silencio.

Durante la campaña electoral, previo a convertirse en presidente de México, Andrés Manuel López Obrador anunció que apoyaría con becas a jóvenes que no estudian ni trabajan, para que pudieran superar los obstáculos. Más tarde, al asumir la presidencia, anunció la creación de Jóvenes Construyendo el Futuro.

Con este programa a cargo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) se dio a conocer que aproximadamente 2 millones 300 mil jóvenes podrían ser beneficiados. Las empresas abrirían espacios de capacitación que les permitieran adquirir competencias técnicas que les permitieran integrarse al mercado laboral. Dicha capacitación podrían durar hasta un año durante el cual el beneficiario recibiría una beca de $3,600 pesos mensuales.

Ni perfecto ni malo. El programa ha dado mucho de qué hablar por los posibles beneficios y sus evidentes áreas de oportunidad. Muchos jóvenes ya se han inscrito y han comenzado actividades en diversas empresas. Sus experiencias seguramente son diversas; y gran parte de ellas depende de las empresas que les abrieron las puertas.

Responsabilidad de las empresas en Jóvenes Construyendo futuro

Una vez puesto en marcha el programa del gobierno federal, se espera que las empresas que se sumen a él haciendo gala de su responsabilidad social, actúen como verdaderas empresas responsables. ¿Qué significa eso exactamente? Las compañías inscritas en el programa, en su papel de tutores, deben asumir un compromiso profundo con la formación de los jóvenes y ofrecerles las herramientas necesarias para desarrollarse profesionalmente.

Muchos de los jóvenes que integran Jovenes Construyendo futuro cuentan con carreras universitarias. Ellos buscan la experiencia necesaria para desarrollarse como profesionales y el programa está diseñado para darles la oportunidad de adquirirla. ¿Están las empresas realmente ajustándose a ello?

Animal Político realizó una investigación en la que solicitó información sobre las áreas en las que se desempeñan los jóvenes y las actividades específicas que los becarios desempeñan dentro del programa. Esto en una de las empresas más grandes del país: Coca-Cola.

Durante dicha investigación, la publicación platicó con Christian, uno de los beneficiados de este programa. Él inicia su jornada  a las siete de la mañana, cuando un vehículo de Embotelladora Las Margaritas de Coca-Cola pasa por él a su casa, en Cuautla, Morelos.

Junto con un promotor de ventas, el joven visita a entre seis y doce clientes de la refresquera cada día. Le toca limpiar los refrigeradores y hacer el acomodo del producto, además le informa al tendero sobre las promociones y los faltantes, y lo anima a hacer el pedido.

Christian tiene una carrera universitaria en ingeniería industrial, sin embargo, por no tener experiencia, decidió inscribirse a Jóvenes Construyendo el Futuro.

Como él hay otros jóvenes de 18 a 29 años que reciben el apoyo del programa y se les otorga una beca de 3 mil 600 pesos al mes.

Christian recibe $3,600 por una jornada de lunes a viernes de 7:00 a 15:00 hrs. Tiene funciones similares a las de un puesto por el que Coca-Cola paga 8 mil 500 pesos mensuales y para el que solo exige estudios de preparatoria.

Datos de la investigación dicen que otros siete becarios en Embotelladora Las Margaritas, que en total tendrá 50 participantes de Jóvenes Construyendo el Futuro, confirmaron en entrevista que están desempeñando las mismas funciones de Christian, entre ellos hay pedagogos, ingenieros y abogados.

Coca-Cola también tiene becarios en su empresa de helados y lácteos, Santa Clara; ahí los jóvenes atienden a los clientes: preparan y sirven helados, y todo lo de café. Nancy Hernández está de miércoles a domingo, de 1 de la tarde a 9 de la noche, en la sucursal de Manacar.

Los empleados de la empresa de lácteos ganan en este puesto entre 4 mil 600 y 6 mil pesos al mes. El nivel de estudios que se pide es preparatoria concluida o trunca.

¿Qué dice Coca-Cola?

¿Quiénes son los verdaderos beneficiarios del programa bajo este esquema Cuestionada por Animal Político sobre si la empresa genera ahorros con este modelo, la firma respondió, a través de su área de Comunicación, que no se están ahorrando salarios ni ganando nada porque no están sustituyendo con aprendices a su propio personal.

Las normas del programa así lo determinan: Las empresas no pueden despedir a colaboradores ya contratados para ser sustituidos por beneficiarios. Sin embargo, nada se ha dicho sobre la prospección de contrataciones anuales que bien pudo ser sustituida por la inscripción al programa.

Por un lado Coca Cola está generando empleos de la mano con el programa de la STYPS. Por otro, no está cumpliendo con lo prometido a estos jóvenes como centro de trabajo: experiencia y habilidades técnicas que les permitan desarrollarse profesionalmente.

De acuerdo al estudio Aprendices del Siglo XXI, ¿un modelo para América Latina y El Caribe? del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las empresas tienen un aumento de productividad con la presencia de becarios, aunque estos no sustituyan a su personal, lo que se traduce en ganancias.

“La relación costo-beneficio depende en gran medida de la cantidad de tiempo que el aprendiz dedica directamente a funciones productivas”, afirma el análisis.

En una evaluación de Programas Registrados de Aprendices (Registered Apprenticeships, RA) en Estados Unidos se concluyó –refiere el estudio del BID– que las empresas que participan en estas iniciativas obtienen ingresos sustancialmente mayores. “Nueve años después, los participantes del RA ganaron en promedio 5,389 dólares más que las empresas, con características similares, que no tuvieron jóvenes capacitándose”.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.