Ciudadanía en Construcción

El Servicio Voluntario Internacional

Por: Nicolás Aguilar Osorio*

El Servicio Voluntario Internacional (SVI) nació en 1920. Pierre Ceresole, un objetor de conciencia durante la Primera Guerra Mundial y promotor de la Paz organizó el primer campamento de reconstrucción cerca de Verdún en Francia, con la participación de voluntarios alemanes, a pesar de la renuencia de los habitantes locales para quienes los alemanes todavía eran los enemigos. El Servicio Civil Internacional (SCI) nació en este momento y se convirtió en una institución en la década de 1930 con la misión de ayudar a romper las barreras y los prejuicios entre las personas de diferentes orígenes sociales, culturales y nacionales y la promoción de una cultura de paz.

Varios años después, en 1923 un oficial francés, Etienne Bach, teniente de las fuerzas que ocupaban Alemania se dio cuenta de la necesidad de la reconciliación. La organización que fundó en 1923, conocida como Caballeros del Señor de la Paz, surgió de pláticas y grupos de estudio que él reunió. En 1947 el movimiento se reorganizó y se convirtió en Movimiento Cristiano por la Paz (CMP), un movimiento internacional por la paz que tuvo como objetivo la paz, la justicia y la autodeterminación.

En 1953 el CMP organizó su primer campamento (un grupo internacional de voluntarios trabajando en un proyecto específico). Esto se convirtió en la principal herramienta del CMP para crear el entendimiento internacional y el desarrollo comunitario. El movimiento cambió su nombre en 1994 a Acción Juvenil por la Paz (YAP – Youth Action for Peace) ya que muchos no cristianos eran activos en el movimiento, incluyendo grupos en países de mayoría musulmana.

En 1930 Pierre Ceresole tuvo la oportunidad de conocer a Gandhi; ambos reconocieron que compartían los mismos intereses en el trabajo por la paz. Después de esta reunión, se organizó un campamento de trabajo en los años 30 en la India, mientras que campos de trabajo continuaron en Europa y se podía ver voluntarios apoyando a refugiados españoles en Francia huyendo de la guerra civil proveyéndoles alimentación. Durante los años 30 el SCI creció con organizaciones en la mayoría de los países europeos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, confrontados con los desafíos de la reconstrucción de la posguerra y de un creciente número de organizaciones de voluntariado, se llevaron a cabo pláticas en la UNESCO sobre las posibilidades para coordinar y fomentar los esfuerzos del voluntariado.

En abril de 1948 la Conferencia de Organizaciones de Campamentos Internacionales se realizó y el Comité de Coordinación de Campamentos de Voluntariado se estableció y se basó en la sede de la UNESCO en París, convirtiéndose más tarde en el Comité de Coordinación del Servicio Voluntario Internacional (CCSVI).

El Comité de Organizaciones de Campamentos trató de desarrollar un espíritu humanístico el cual ya estaba siendo manifestado por organizaciones de voluntariado de la época, para reparar los daños materiales y remediar la miseria humana causada por la guerra. Esta fue la base para la organización de los campamentos en los países más golpeados por la guerra. Estos se establecieron en países de ambos lados de la guerra, la mayoría de las veces de manera internacionalista para la reconstrucción de las ruinas dejadas por el conflicto, así como para ayudar a la gente a recuperar las apremiantes necesidades materiales en una época en que todo era escaso.

Los jóvenes que participaron en estas acciones durante la guerra llegaron a ser conocidos como la “juventud de buena voluntad”, se trataba de personas jóvenes que, en un espíritu internacionalista y pacifista, llamaron a la reconciliación internacional y la salvaguardia de la paz.

El SVI pronto experimentó una serie de tribulaciones creadas por un lado por las condiciones objetivas de la época, es decir, el desarrollo del mundo y, por el otro, por una reflexión más profunda subjetiva sobre el espíritu del movimiento de voluntariado y su papel en el mundo moderno.

De hecho, los acontecimientos ponen estos principios internacionalistas y el espíritu pacifista a una prueba real: la Guerra Fría, es decir, la oposición abierta entre los dos bloques y las convulsiones provocadas por el movimiento de descolonización obligando a los movimientos voluntarios existentes a centrarse en los problemas de estos pueblos, motivado por una fuerte voluntad colectiva para lograr la independencia nacional, así como en la naturaleza de las relaciones entre estos pueblos y las grandes potencias.

Además, las tareas de reconstrucción de la post-guerra disminuyeron con el tiempo. Estas tendencias provocaron una reacción general en el SVI en la década de 1950 que fue marcada por el predominio abrumador de las organizaciones europeas, orientadas hacia los problemas sociales internos de cada país.

Desde la década de los 50s, el número de organizaciones de voluntarios aumentó en todo el mundo, tocando diferentes temáticas desde la Descolonización hasta la Paz, del Desarme a la Salud y los Derechos Humanos. Una serie de organismos de coordinación para el SVI también surgieron en los años 50s como por ejemplo la Bauorden Internationaler (IBO) en 1953 fundada por el padre holandés Werenfried van Straaten. Él motivó a jóvenes y estudiantes para ayudar a la construcción de nuevas casas para refugiados y desplazados en Alemania devastada por la guerra. IBO ahora organiza encuentros internacionales juveniles, servicios para la paz y ayuda a proyectos en Europa.

El International Christian Youth Exchange (ICYE) fue fundado en 1957, conocida anteriormente como la Comisión de Administración Hermanos de la Iglesia formada en los EE.UU. en 1949 y más tarde se convirtió en la International Cultural Youth Exchange en 2001. ICYE es una organización internacional sin fines de lucro de intercambio juvenil que promueve la movilidad juvenil, el aprendizaje intercultural y el SVI.

En los años 60s, se produjo una nueva preocupación por los problemas creados por el surgimiento de nuevas naciones y estados en busca de su propia identidad y del desarrollo. Antes de la agresión militar de EE.UU. en Vietnam, el pacifismo y el internacionalismo se debilitaron y luego cedieron su lugar a una lucha activa contra esta agresión. En cierto modo la guerra de Vietnam reveló estructuras de dominación por parte de los poderes de grandes potencias industrializadas y ayudó a los voluntarios jóvenes a reconocer los lazos entre los problemas de paz, desarrollo y relaciones internacionales.

Esta conciencia crítica se extendió pronto al SVI mismo. El estatus de los voluntarios fue objeto de cuestionamientos, sobre todo el de los voluntarios procedentes de países industrializados desempeñando su actividad en un país en desarrollo. Este voluntario fue identificado, exageradamente hablando, como misionero de los viejos tiempos tratando de establecer o confirmar una relación en la que la comunidad en la que trabajaba era dependiente de él.

Este análisis, aunque negativista, ayudó al movimiento voluntario para aclarar ciertos datos esenciales relativos al estatus de los voluntarios y de las relaciones que tenía que mantener con la comunidad en la que estaba trabajando. Muchas organizaciones adoptaron esta frase creada por un grupo aborigen de activistas en la década de 1970: “Si has venido aquí para ayudarme, estás perdiendo tu tiempo. Pero si has venido porque tu liberación está vinculada a la mía, entonces trabajemos juntos”. Esta frase refuerza la visión del “trabajar juntos” y no “ayudar” en un sentido negativista, con el fin de alcanzar un objetivo concreto, en el caso del SVI, para la paz.

Después de 1965, el CCSVI empezó a hacer contactos con las organizaciones juveniles en los entonces países socialistas de Europa del Este y en los años 70s y 80s sirvió como una plataforma neutral fundamental que permitió la organización de intercambios juveniles de voluntarios entre oriente y occidente. En 1971 el CCSVI fue asociado también con la creación de los Voluntarios de las Naciones Unidas.

La década de 1970 estuvo marcada por la confrontación de las organizaciones de voluntariado internacional a los problemas del desarrollo y la paz, que son realmente el problema principal de nuestro tiempo. Este choque fue la marca de la forma de pensar a finales de la década de los 60s y dio lugar a la reorientación de las principales actividades del CCSVI. De hecho, este fue el período que marcó un balance negativo de la primera década de desarrollo en la estrategia seguida por la mayoría de los países en desarrollo y que resultó en un fracaso casi total.

La reflexión provocada por este fracaso contribuyó a declarar la persistencia de las estructuras de explotación en los países en vías de desarrollo controladas por los países industrializados. En este momento la lucha se inició por el establecimiento de un nuevo orden internacional de la economía nacional combinando la lucha contra el imperialismo y el neo-colonialismo con el del desarrollo endógeno, para una genuina independencia nacional y por la justicia y la igualdad en las relaciones internacionales.

Estas nuevas tendencias internacionales tuvieron un profundo impacto en el CCSVI al igual que la presencia más activa de las organizaciones de voluntariado de los países en desarrollo que se tradujo en una mayor movilización y un concepto más concreto de los problemas del desarrollo. En las 18ª, 19ª y 20ª conferencias del CCSVI fueron adoptadas estructuras más flexibles, y reflejaron la posición más importante ocupada por los países en desarrollo, creando las condiciones necesarias para una re-orientación. La lucha por el desarrollo se convirtió en uno de los principales polos de las acciones de las organizaciones de voluntariado.

A finales de la década de 1970 las amenazas de transformar Europa en un campo de batalla eran palpables. La lucha por la paz llegó a la vanguardia. La búsqueda de la calidad de vida y, más concretamente, la protección del medio ambiente, ante el despilfarro y la contaminación causada por las fuerzas de la industrialización se convirtió en una de las principales preocupaciones de las organizaciones de voluntariado internacional.

En 1983, con 115 organizaciones miembros de carácter nacional, regional e internacional, un tercio de los cuales provenían de organizaciones de África, Asia y América Latina, el CCSVI se convirtió en la red más representativa de las organizaciones de voluntariado internacional no gubernamentales. Las actividades del CCSVI y de sus miembros cubrían más de 100 países.

Durante la década de 1980 el número de proyectos Oriente -Occidente a través de la “cortina de hierro” aumentaron. En 1987 el CCSVI fue galardonado con título de “Mensajero de la Paz” por el secretario general, Pérez de Cuellar. Los acontecimientos en América Latina y las teorías de liberación influyeron definitivamente en la cooperación Norte-Sur en general en el CCSVI. El envío de voluntarios a los países en desarrollo fue interrogado y un nuevo enfoque basado en asociaciones equitativas se previó.

Comités nacionales, ramas, oficinas regionales de coordinación se establecieron en todo el mundo al mismo tiempo que nuevas organizaciones independientes surgieron. Hacia los años 80s y 90s la regionalización llevó a la conformación de redes como la Alianza de Organizaciones Europeas de servicio voluntario (Alliance), la Asociación de Organizaciones de Servicio Voluntario (AVSO), la Red de Desarrollo del Voluntariado en Asia (NVDA), la Asociación de Campamentos de África Oriental (EAWA), la Cooperación Sudafricana de Campamentos (SAWC), la Asociación de Voluntarios de África Occidental (WAVAN), la Red Juvenil Europea del Sudeste (SEEYN) y diferentes grupos de trabajo en las regiones, como Abya Yala, el grupo regional de trabajo del SCI en América Latina y el Grupo Latinoamericano de Trabajo en YAP. Más recientemente una Alianza Latinoamericana de organización Servicio Voluntario fue creada, y en el 2011 sobre la base de las necesidades de las organizaciones de Servicio Voluntario Internacional en el continente americano una nueva Plataforma Americana de Organizaciones de Voluntariado Internacional se estableció.

Junto con este nuevo enfoque los intercambios mundiales se hicieron cada vez más
importantes en los años 90s con la integración de los intercambios Sur-Sur, el fortalecimiento de las redes regionales, el desarrollo de las organizaciones de SVI en Asia y los esfuerzos reforzados de las organizaciones de SVI actuando en situaciones de zonas de conflicto y post-conflicto como Argelia, los Balcanes, Palestina y Sahara Occidental.

A modo de ejemplo, a pesar de que las labores de socorro habían tenido lugar en el Medio Oriente, específicamente en Palestina durante la década de los 40s a través de SCI, Palestina tomó un primer plano con el movimiento YAP en la década de 1990, cuando se crearon nuevas asociaciones con organizaciones en Palestina e Israel.

El SVI dio la oportunidad de dar a conocer el conflicto en la región, de trabajar junto con personas en el país, de mostrar su apoyo y de desarrollar proyectos comunes. Hubo también muchas visitas de estudio para ver dónde el SVI podría hacer una intervención, por ejemplo después de la guerra en el Líbano en 2006. Además de esto, el brote de la guerra en la ex-Yugoslavia hizo que las organizaciones, especialmente en Europa, vieran la importancia de la educación intercultural y del papel de las organizaciones de SVI para abordar estos temas.

Desde la década de 1990, el espacio para el mejoramiento de los estándares de calidad de los intercambios y para el debate sobre el desarrollo del SVI fue proveído casi exclusivamente por CCSVI. Liderando la reflexión de las organizaciones sobre el impacto, el reconocimiento y las políticas relacionadas con el SVI, los miembros del CCSVI se centraron en los temas clave como el Diálogo Intercultural, el Desarrollo Sostenible, el Patrimonio de la Humanidad, la Salud y Transformación de Conflictos; en este punto la Carta del CCSVI para el Servicio Voluntario Internacional fue creada por las organizaciones miembros del CCSVI en Rabat, Marruecos, convirtiéndose en una herramienta útil para la representación y explicación del SVI.

A la vuelta del siglo 21, el SVI tuvo que adaptarse de nuevo a las nuevas tendencias mundiales provocadas aún por el enfoque imperialista de la mayoría de los países industrializados, lo que dio lugar al recién-nacido concepto de terrorismo y la creación de nuevos estereotipos en todo el mundo. El mundo fue descrito entonces como una “aldea global”.

Las guerras y los conflictos habían llevado a problemas globales como la migración y el problema de los refugiados. Organizaciones de SVI enfrentaron estas situaciones de diferentes maneras (Campaña Cruzando Fronteras del SCI, el desarrollo de las organizaciones de SVI en el sur de Europa del Este, el trabajo con jóvenes inmigrantes). Proyectos multilaterales se llevaron a cabo con el apoyo de instituciones europeas, principalmente debido a que la temática respondía a las prioridades de estas instituciones.

Paralelamente, la situación dramática sanitaria relacionada con la problemática del VIH-SIDA motivó principalmente a las organizaciones del este de África a ser creativas con el fin de crear conciencia con sus propias poblaciones, utilizando técnicas tales como el Teatro Participativo y la educación en las escuelas para la sensibilización. La creación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se convirtió en un instrumento clave para muchas organizaciones en África quienes adaptaron su agenda de trabajo hacia su consecución. Sin embargo, a pesar del creciente potencial de los contactos entre personas de diferentes orígenes y procedencias, que se muestran a través de los proyectos mencionados, el nivel de comprensión entre las diferentes culturas en el mundo sigue siendo insuficiente y sigue provocando conflictos.

El Diálogo Intercultural y la Diversidad Cultural en este momento también tuvieron un lugar relevante dentro de las organizaciones de SVI que se centró en la organización de proyectos que trataron de contrarrestar esta falta de entendimiento. La década de 2000 fue testigo de una influencia directa del desarrollo de la tecnología de alta velocidad en la forma como las organizaciones de SVI abordaron los problemas mundiales.

Como Internet se convirtió en la herramienta para comunicar, compartir, colaborar e intercambiar, todo se movía ‘más rápido’ y los voluntarios encontraron más fácil la identificación de oportunidades de voluntariado sin la participación de ninguna organización de SVI. Esto forzó a las organizaciones de voluntariado internacional a reconsiderar su papel y encontrar nuevas formas de trabajar y responder a los problemas contemporáneos.

Al final de la primera década del 2000, Al final de la primera década del 2000, no sólo se vincula con el avance tecnológico, sino también a un mundo cambiante, la lucha por adaptarse y encontrar nuevas formas de trabajar, el SVI pierde a una de sus organizaciones fundadoras, YAP, que después de 85 años de historia, tuvo que cerrar sus puertas.

Durante este período varios programas de SVI que contribuyeron a la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible o la inclusión social se implementaron. Ellos respondieron a las necesidades derivadas de la sociedad del siglo 21 y en particular a las de los jóvenes. Los proyectos de inclusión desarrollados por la Alliance, YAP y SCI en los últimos años de los 90s han ofrecido una gran experiencia de aprendizaje que permitió a organizaciones preparar mejor sus iniciativas. En 2004, la Alliance decidió lanzar una campaña permanente de campamentos internacionales de accesibilidad la cual consiste en la integración de proyectos centrados en la inclusión social. El contexto actual de la crisis socio-económica empuja a las organizaciones de SVI para capitalizar sobre sus experiencias pasadas y a innovar, tanto en términos de contenido como en el enfoque educativo y temático de los proyectos que implementan.

A través de este proceso de re-pensar y re-diseñar el trabajo, la temática del Patrimonio Cultural fue introducida en la agenda de las organizaciones de SVI. Ejecutado conjuntamente por el Centro del Patrimonio Mundial y el CCSVI, la iniciativa de Voluntarios del Patrimonio Mundial, ha visto un aumento en el número de jóvenes participantes voluntarios de 153 en 2008 a 364 voluntarios en 2010 y un estimado de más de 600 voluntarios en 2012.

Actualmente, además de la temática del Patrimonio Cultural, otras cuatro temáticas se han abierto camino en la agenda de las organizaciones de voluntariado internacional: Derechos Humanos y la Paz, el Medio Ambiente y la Sostenibilidad, la Participación Activa y la Inclusión Social, Pobreza y Salud. El enfoque que las organizaciones de SVI tienen en estos momentos hacia las áreas temáticas se desarrolla en el Libro Blanco actual.

Ciudadanos trabajando

Esperan 60 mil voluntarios para el Mundial de Brasil, 500 mexicanos se postularon
El Comité organizador del próximo mundial de fútbol declaró este martes que espera la concurrencia de 60 mil personas que formen parte del Programa “Brasil Voluntario”, que habrá de apoyar tareas de logística, coreografías, atención a delegaciones y aficionados. El gobierno declaró que se ha cerrado la convocatoria y que en total recibió más de 130 mil solicitudes. Ahora serán seleccionados solo 60 mil para recibir capacitación. Un dato interesante es que entre los países que inscribieron extranjeros destacan Colombia con 908 posibles voluntarios, Argentina von 509, España 504 y México con 500.

Protección Civil capacita a voluntarios en Nayarit

El Gobierno de Nayarit emprendió un programa de capacitación desde la Dirección de Protección Civil y Bomberos del Estado, para apoyar a grupos de voluntarios de la entidad para que se encuentren debidamente preparados para brindar atención adecuada a la ciudadanía en materia de protección civil. Martín Tapia Miranda, Titular de aquella dirección, señaló que dichas capacitaciones serán totalmente gratuitas e impartidas por personal de la propia Dirección de Protección Civil y Bomberos, los fines de semana, con temas diversos, como uso y manejo de mangueras y equipos contra incendios, primeros auxilios, manejo pre hospitalario y rescate con cuerdas, entre otros.

Próximos eventos

Amevol inicia 2013 con un programa de cursos y talleres para apoyar voluntariados en la ciudad de México y estados que lo soliciten. Se tendrán dos tipos de servicios: los generales sobre administración, selección, motivación y desarrollo de grupos voluntarios y los especializados que ofrecerán herramientas particulares que sean de utilidad de causas sociales y poblaciones beneficiadas donde intervienen voluntarios.

Técnicas para una Comunicación Efectiva

La relación entre voluntarios y beneficiaros será mejor si se ponen en práctica las técnicas que permiten conocer mejor a los interlocutores. Este curso impartido por Julia López Becerril, especialista en el tema, ofrece ideas, herramientas y técnicas para una adecuada coordinación en grupos voluntarios. Se impartirá el jueves 7 de febrero en Aniceto Ortega 656, Col. Del Valle. Tiene costo. Para mayor información e inscripciones llame al 5514 3038 o escriba al correo electrónico: [email protected]

No dejes de consultar www.hacesfalta.org.mx si es tu deseo ser voluntario en una organización en México.

* El presente texto cuenta con permiso para su reproducción y forma parte de la obra: Del Libro Blanco del Servicio Voluntario Internacional del Comité de Coordinación del Servicio Voluntario Internacional. Traducción al castellano por Nicolás R. Aguilar Osorio, coordinador del Voluntariado en VIMEX A.C.


Nicolás Rodrigo Aguilar Osorio

Nicolás Rodrigo Aguilar Osorio es originario de Cuautla, Morelos, ha sido voluntario en Francia en la asociación Solidarités Jeunesses ocupando a lo largo de 11 años y medio diversos puestos de coordinación y dirección en esa asociación. Ha sido miembro del Comité Ejecutivo del CCSVI en dos ocasiones y del colectivo francés de asociaciones de voluntariado COTRAVAUX. Hoy se desempeña como Coordinador del Voluntariado en la asociación VIMEX A.C. después de haber dirigido la asociación Nataté A.C. hasta el 2011.

Acerca del autor

ExpokNews

1 comentario

Dejar un comentario


By submitting this form, you are consenting to receive marketing emails from: Expok, Encantada Nº 46, CDMX, 04100, http://www.expok.com.mx. You can revoke your consent to receive emails at any time by using the SafeUnsubscribe® link, found at the bottom of every email. Emails are serviced by Constant Contact

[index]
[index]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]