El plástico en tu ropa interior te puede afectar. Mejor adopta estas alternativas.

Los periodos menstruales siempre son complicados y un tanto dolorosos y el plástico en tu ropa interior a veces los hace más incómodos de lo que ya son.

Además de que las toallas femeninas y tampones son altamente contaminantes y muy irresponsables. Es por ello que la industria involucrada con la menstruación se ha comprometido a crear mejores productos que hagan de estos días más amigables para el entorno y para las mujeres.

Período sustentable

Un buen ejemplo de esto es una presentación de diapositivas recientemente publicada en Good Housekeeping , que presenta los «Mejores aparatos tecnológicos nuevos en salud de la mujer para 2018».

La lista tiene de todo; desde ropa interior de fácil uso; tampones de deslizamiento suave y compacto; discos menstruales desechables ; aplicadores de tampones reutilizables, hasta fascinantes dispositivos de vestir que impiden que los calambres lleguen al cerebro y monitores cuando es necesario cambiar el tampón.

De acuerdo con las marcas, las mujeres necesitan opciones más sustentables y naturales para poder cubrir sus necesidades básicas durante el periodo e incluso ofrecerles artículos que las ayuden a que sea menos doloroso.

Sin embargo, los artículos más a la mano son tampones y toallas llenas de plástico y sustancias no tan amigables para el cuerpo. Por ejemplo, almohadillas están llenas de plástico, una contiene el equivalente a cuatro bolsas de compras desechables.

Todo este plástico en una parte tan sensible del cuerpo causa problemas al reducir el flujo de aire y atrapar el calor y la humedad fomentando las infecciones por levaduras, irritaciones vaginales y alergias.

No es de extrañar que muchas mujeres experimenten erupciones y picazón durante sus períodos, sin darse cuenta de que es causada por las almohadillas y no por un efecto extra del periodo.

En el caso de los tampones, estos están hechos de de derivados de la pulpa de madera de celulosa y algodón. Estos ingredientes se blanquean con cloro (cuyo subproducto es dioxina, que daña las hormonas y el sistema inmunológico) y se rocía con fragancia que contiene ftalato.

En los tampones no orgánicos, el 85 por ciento de los tampones contiene glifosato, un herbicida que la Organización Mundial de la Salud ha calificado como carcinógeno.

Además de que los tampones son conocidos por dejar pequeños fragmentos de tela en la pared vaginal, causando irritación. Por lo tanto, solo porque un producto sea conveniente y efectivo no lo convierte en una opción saludable para el cuerpo.

Opciones sustentables

Hoy en día existen mejores opciones y son bastante fáciles de adquirir. Algunos de estos artículos son copas menstruales, toallas de tela e incluso tampones sustentables y reutilizables.

Incluso hay prototipos de ropa interior diseñada especialmente para el periodo menstrual que ya no requiere del uso de una almohadilla de algodón o de una toalla de tela.

En México existen muchas marcas emergentes que ya cuentan con estos productos y son bastante accesibles, Como Perla Verso Pluma Flor, que cuenta con copas menstruales y toallas de tela.

Y este número de tiendas va a ir creciendo conforme las mujeres se nieguen a poner plásticos cargados de químicos en sus cuerpos. También es importante educar a las niñas sobre los riesgos para la salud de los productos desechables convencionales.

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