De mensajes fraternales pero irresponsables – ExpokNews

La integridad de las empresas con relación a sus stakeholders es uno de los principales requisitos de la responsabilidad social empresarial y un importante diferencial para la excelencia de los negocios.

No es posible gestionar una compañía atentado contra los intereses de sus grupos de interés ya que en el mediano plazo se torna una estrategia absurda e insostenible.

No obstante este axioma, el presidente de Freixenet, Josep Lluís Bonet a través de su compañía, ha lanzado un spot que celebra los 100 años de la marca con un mensaje que resulta ofensivo, por decir lo menos, para muchos los habitantes de Cataluña.

En el spot, que es una auténtica fiesta de luz y sensualidad, aparecen David Bisbal y María Valverde quienes justo al final del video emiten el esperado brindis que resulta ser una sorpresa: “por los próximos cien años juntos.” Si bien la primera lectura alude al centenario de la marca, en una connotación es posible percibir un claro tinte político que indica la unión entre España y Cataluña. El puro enunciado resulta un insulto para muchos catalanes que nunca han ocultado su deseo de soberanía, mismo que se ha acentuado en los últimos tiempos con la crisis y el entorno de la Comunidad Europea.

Hay que destacar que José Luis Bonet, presidente de Freixenet, nunca ha ocultado su oposición a la posible independencia de Cataluña y ha luchado por ser un mediador entre ambas posturas a fin de mantener la unidad, lo que le ha valido el cargo de presidente de la Cámara de Comercio de España.

No obstante, la postura mostrada tan abiertamente en el spot, parece que no ha caído muy bien a parte del público catalán y las críticas no se han hecho esperar: Elena Ribera, diputada de CiU, ha escrito en Twitter: “Freixenet buscando no perder cuota de mercado brinda por 100 años juntos. Acaba de perder dos millones de consumidores catalanes… potenciales.”

Por su parte el empresario Alex Fenoll escribió: «este año he hecho retirar todas las botellas de Freixenet de los lotes de navidad de la empresa. Lo sustituimos por un Parxet Brut. Es más nuestro!».

El spot, corre en las pantallas desde el lunes 9 de diciembre.

¿Qué podemos decir desde la palestra de la responsabilidad social? Lo que señalábamos al principio, que la gestión de stakeholders es la base de la RSE, y el mal uso de la posición o del poder puede tener un impacto desproporcionado en estos y en las actividades del negocio.

Es claro que Freixenet tiene clientes en muchas partes de España, por hablar solo de este mercado, y es obvio que la comunidad es uno de los principales stakeholders de cualquier empresa y por ende no es posible decantarse a favor de un solo segmento sin atentar contra la postura del otro. Muchas empresas cometen estas equivocaciones cuando sus directivos caen en la tentación de manifestar sus ideologías personales a través de sus organizaciones. Las compañías no debieran tomar partido en situaciones de esta naturaleza.

Si bien la responsabilidad social, a través de alianzas multisectoriales puede articularse con las políticas públicas, nunca deberá asumir el papel del estado, pues su esencia nunca ha sido ésta; queda claro entonces que tampoco tiene una connotación político-partidista y por ende no puede utilizarse como una vía para las expresiones de este tipo.

El empresario puede expresar su opinión personal pero el involucramiento del negocio, en donde además existen otros inversionistas y colaboradores que incluso pueden tener distintas formas de pensamiento, no puede mirarse como acertado. La única forma de evolucionar es seguir a la ética, aunque el camino en muchas ocasiones pueda ser difícil y se contraponga a las ideologías o a los puntos de vista personales.

Si Bonet buscaba con esto un ambiente fraternal, pareciera que en determinados círculos, como lo han dejado ver las redes sociales, ha ocurrido justo lo contrario, y esto, no puede nunca ser calificado como responsable.

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