Noticias

Cómo es la vida de un rarámuri

Conoce un poco de las comunidades de la Sierra Tarahumara.

alados

El norte de México se caracteriza por su riqueza natural. Chihuahua, por ejemplo, es un lugar donde puedes disfrutar de paisajes con montañas enormes y desfiladeros profundos, que muchos aventureros están dispuestos a recorrer.

Al sureste de este lugar se encuentra la sierra Tarahumara, famosa por sus espectaculares vistas muy apreciadas por el turismo y el hogar de los rarámuris, vocablo que significa “hombres de los pies alados”, una denominación que se les dio por la manera tan rápida que mueven los pies, tal como si fueran alas.

En rancherías y pueblos de los municipios de Guachochi, Balleza, Bocoyna, Batopilas, Guadalupe y Calvo, Urique, Uruachi, Guazaparez, Carichí y Morelos, se concentra el 85% de esta población indígena.

Tristemente, el Coneval identifica a Batopilas como el municipio con mayor índice de rezago social y uno de los 12 municipios más pobres a nivel nacional. Es por eso que organizaciones y empresas se han acercado a esta población para brindar apoyo escolar y de vivienda.

Una de estas compañías es la cadena restaurantera Toks, que gracias a su programa de Proyectos Productivos, desde 2015, ha hecho un trabajo en conjunto con el Centro de Desarrollo Alternativo Indígena (Cedain), institución que contribuye al acceso y producción de alimentos, así como a la conservación y uso sustentable de los recursos naturales de las comunidades de la Sierra Tarahumara.

Toks forma parte de una alianza con Cedain y Fechac, en la cual han invertido recursos para poder garantizar la seguridad alimentaria, el autoempleo, y el comercio justo de los nativos, así como favorecer el desarrollo comunitario en 8 comunidades indígenas y 2 rancherías del Municipio de Batopilas (como primera etapa y en el 1er año de operación), beneficiando directamente a 132 familias, lo que implica un total de 792 habitantes de la región.

Como parte de su estrategia de responsabilidad social, para Toks es muy importante contribuir con el desarrollo de comunidades, comprometiéndose a respetar los usos y costumbres de los lugares donde trabajan, ya que con este tipo de proyectos han logrado dignificar la vida de muchas personas sin pretender cambiarlas, volviéndolas en ocasiones, parte de su cadena de valor.

Cómo vive un rarámuri

Hace unos meses, Toks nos invitó a conocer algunas comunidades de la Sierra Tarahumara, estuvimos una semana en este lugar y así lo vivimos:

El primer día nos despertamos a las 6 de la mañana para poder comenzar nuestro recorrido, solo desayunamos algo ligero y salimos de Munerachi una hora después, cruzamos por un río y empezamos a subir caminando.

2016-04-22-PHOTO-00005684

Los lugares por donde íbamos no eran muy seguros, ya que encontrábamos dos brechas muy pequeñas y si volteabas para abajo lo único que divisabas era un desfiladero, y créeme cuando te digo que no se le ve fin; a pesar de esto continuamos nuestro camino, practicando algunas palabras en rarámuri, para poder comunicarnos o al menos dar las gracias, y decir adiós a aquellos que nos encontráramos.

2016-04-21-PHOTO-00005628

Alrededor de las 9 AM llegamos a la primer comunidad llamada Chinivo; aunque no lo creas, tardamos 2 horas caminando en llegar allí. En este lugar solo habitan 58 personas. La señora Violeta nos recibió con una taza de pinole, una bebida típica que está hecha de harina de maíz tostado y molido, nos platicó que esta bebida la consumen para tener energía en el desayuno. Su casa tenía techo lámina y el piso era de terracería; a un costado, su hijo dormía en un rebozo.

La semana que estuvimos en estas comunidades no usamos los celulares, porque no había luz eléctrica ni recepción; así que por primera vez en mucho tiempo dejamos estos aparatos y comenzamos a vivir tal como lo hacen realmente ellos.

IMG_9620

Nos dijeron que en esta comunidad antes tardaban en ir por agua casi 2 horas, pero con los apoyos que les ha brindado Cedain, ahora cuentan con una pila de agua, un tinaco que satisface mejor las necesidades de los habitantes, y también estaban construyendo una escuela más grande. Nos despedimos de todos los adultos del lugar y seguimos nuestro camino para llegar a Okorare, una comunidad de tan solo 31 habitantes.

Cuando llegamos, un grupo de 9 hombres estaba trabajando un huerto, en el que se dividen por días el trabajo; unos caminan hasta dos horas por el material para ayudar a su propia comunidad, hacer pilas de agua o construir viviendas.

Por otro lado, las mujeres de aquí cuidan a los hijos, cocinan frijoles, hacen tortillas a mano, en una estufa de tres piedras donde ponen a cocerlas sobre un comal pequeño; sin embargo, la actividad más importante de las mujeres, es tejer wares. Estas piezas artesanales son típicas de este pueblo, los cuales intercambian por despensa en el centro de trueque más cercano que está en Munerachi, a dos horas caminando.

Ángela y Clemente jugaban, un par de pequeños que viven en ese lugar y no hablan español; a pesar de ello hay días que no asisten a la escuela, porque el profesor a veces no llega a dar clases por ser una de las comunidades más alejadas.

angela

Aunque regresamos con nuestro calzado liso de tanto caminar, fuimos pocos de los afortunados de poder conocer tan cerca al pueblo rarámuri, una de las pocas comunidades que sigue conservando su brillante vestimenta; y aunque no lo creas, siguen practicando el trueque, cosechando su propia comida y gracias a ello hacen que sus comunidades sean autosustentables.

Es casi imposible no darse cuenta que la región presenta un alto grado de marginación, ya que carece de sistemas educativos, drenaje, agua potable y energía eléctrica.

Con su proyecto, Toks se compromete a brindar ayuda a estas comunidades indígenas y garantizar la disponibilidad de alimentos y agua limpia para la creación de huertos.

Además, con la implementación de estos apoyos Toks trabaja con el Objetivo de Desarrollo del Milenio número uno, que es poner fin a la pobreza en todas sus formas y apoyar la inversión acelerada en medidas para erradicar la pobreza.

Acerca del autor

Marisol López

Comunicóloga titulada por la Universidad del Valle de México, apasionada por la web y otras herramientas que están en la red, amante de la radio y la tecnología.

1 comentario

  • Grandioso amiguitos!!!. Eso es dar la vida por los verdaderamente mexicanos. Yo, los adoro y a todos nuestros nativos. Aplausos a Toks y gracias por la parte que le toca a expok Saludo todos

Dejar un comentario


By submitting this form, you are consenting to receive marketing emails from: Expok, Caballocalco No. 42 Int 28, CDMX, 04100, http://www.expok.com.mx. You can revoke your consent to receive emails at any time by using the SafeUnsubscribe® link, found at the bottom of every email. Emails are serviced by Constant Contact