Janette Sadik-Khan trabaja con Michael Bloomberg, quien ha dedicado 230 millones para tener ciudades más limpias y seguras

El crecimiento de la población de manera descontrolada ha atraído una serie de consecuencias y cambios en nuestro alrededor. Entre ellos, la contaminación y la afectación de los ecosistemas que nos ayudan a sobrevivir.

En Bombay, donde habitan más de 22 millones de personas, se espera que para 2050 sean más de 400 millones. Un aumento drástico que no solo implicará serios problemas de contaminación sino también de salud y económicos.

La amenaza es clara. El caos insostenible se acerca. Por ello, Janette Sadik-Khan, presidente de la Iniciativa Global para Diseñar Ciudades, dice que en Bombay hay calles amplias y mucho acceso al asfalto. Se pueden hacer maravillas”.

Janette es encargada del transporte en New York, durante la alcaldía del millonario Michael Bloomberg. Ahí, el diseño urbano que Sadik-Khan aplicó en la ciudad de los rascacielos es el modelo usado por  Iniciativa Filantrópica Global para la Seguridad Vial de Bloomberg (BIGRS, en inglés). “Ya no se trata de la vieja idea de mover coches del punto A al punto B. Ahora se apuesta en un diseño urbano para los ciudadanos. Hoy día casi hay una competición para ser la ciudad más limpia y segura o con mejor transporte público”.

De acuerdo con datos de El País, la carrera por mejorar el entorno urbano de la que habla Sadik-Khan se enmarca en la iniciativa por la que Bloomberg ha dedicado casi 230 millones de euros en 10 ciudades de cinco países en los últimos 12 años.

Bombay es una de las ciudades donde se produce un accidente de tránsito cada cuatro minutos, ahí, el 80% de los siniestros mortales se deben a la conducción por encima de la velocidad permitida, según el propio estudio de BIRGS; alertando del riesgo para peatones, cuyas muertes suponen la mitad de los decesos.

Por esa razón, el proyecto de Janette está centrado en repensar cada ciudad, reduciendo utilitarios y elaborando elementos seguros como más carriles para bicicletas o sistemas rápidos de autobuses, que reducen las muertes en un 50%. “No se trata de ser pro o anti coches sino de crear un espacio para todos. También es una estrategia de desarrollo económico porque la gente y los negocios lo piden. Y los gobiernos que nieguen esto, peligran”, sentencia Sadik-Khan, poniendo un ejemplo:

“Cuando pones un carril bici protegido, los comerciantes tienen un incremento del 50% en sus ventas. Tener un mar de coches mal aparcados frente a un comercio no atrae a clientes”.

Un escenario común en Bombay y en tantas otras ciudades indias; donde vehículos de todo tipo controlan y saturan el espacio urbano.

Por ejemplo, CMST [abreviatura para la principal estación de trenes de Bombay] es un tsunami de caos circulatorio peligroso. Sin embargo, hay muchas oportunidades de mejora con un poco de organización”, explica Sadik-Khan en referencia a la marabunta de viandantes y vehículos que se entrelazan en los aledaños a la antigua Estación de Victoria. Para esta icónica plaza, fuera de donde se rodó Slumdog Millionaire, las autoridades aceptaron una propuesta que usa la geometría existente y materiales temporales para mejorar el tráfico y crear más espacios públicos y verdes. “Bombay siempre fue de sus peatones y los ciudadanos tienen que reconquistar las calles. Es excitante presenciar una mejora que refleja el espíritu de esta ciudad”.

Junto a Bombay, la vecina ciudad de Pune es otra de las urbes indias que firmó la Guía de Diseño de Bloomberg.

“En Pune se puede hacer magia en movilidad con mayor inversión en esas rutas. No se necesitan 15 carriles, basta con reestructurar las calles”, insiste Sadik-Khan, quien dice que el manual de diseño se ha quedado antiguo y se tiene que renovar con la participación ciudadana y la recopilación de datos.

“En Nueva York, Bombay o Madrid hay tantos ingenieros civiles como residentes; que se quejan cuando se elimina un parking o se cambia una calle. Hemos de crear un foro donde los ciudadanos den a conocer sus necesidades y combinarlo con los datos recopilados tras proyectos pilotos”. Sadik-Khan tuvo que convencer a planificadores de urbanismo, ciudadanos, empresarios y transportistas de Nueva York para transformar más de 100.000 metros cuadrados de carreteras en espacios para peatones, 60 plazas públicas y 650 kilómetros de carriles bicis por la ciudad. “Al final del mandato de la administración Bloomberg, contábamos con el apoyo del 70% de los ciudadanos para disponer carriles para bicis y autobuses. ¡La gente los odiaba al principio!”.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.