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Caza sostenible: ¿Es posible? Una reflexión que necesitas leer

Escrito por Janneth Del Real

Por omisión subconsciente, pensaba que no estaba comiendo animales que alguna vez habían estado vivos.

Esto es lo que dijo Christine Cunningham, una mujer que junto con su pareja, viajó en 2016 a Brooks, Alaska y donde por primera vez le disparó a un animal de caza mayor: un Toro caribú.

Su pareja, Steve, caza desde pequeño en Dakota del Norte y fue él quién le ha enseñado a cómo hacerlo.

“Tuve mucha suerte de encontrar a Steve como compañero. Ha cazado desde su infancia”

Para  Christine, actualmente en Estados Unidos, más mujeres se están convirtiendo en cazadoras que los hombres.

“Espero que esto ayude a cambiar la conversación sobre la caza”. “La literatura de caza ha retratado una historia de ‘héroes masculinos’ en gran parte”. “Pero basada en mi experiencia, creo que la narrativa debería enfocarse más en la ‘responsabilidad individual’”.

La vida de un animal es muy importante y para Cunningham, “nunca es fácil quitar la vida. Nunca”. “Pero es necesario” “Y quiero enfrentar esa realidad con bondad, no con violencia”.

Esta es la historia que la cazadora de animales, Christine Cunningham compartió con BBC:

La pregunta que más escucho es: ‘¿Cómo puedes amar a los animales y matarlos?, me han llamado psicópata o asesina por ser un cazadora. Estas palabras a menudo vienen de lejos, y entiendo el punto de vista.

Si miras el mapa de Alaska, la península de Kenai está justo al lado de la ciudad más grande del estado, Anchorage. Pero en realidad, está a unas cuantas horas en auto. Es difícil para las personas conciliar el hecho de que, para vivir, otras criaturas deben morir.

“Un cazador, especialmente en Alaska, donde la caza de subsistencia ha alimentado a las familias durante generaciones, mata a un animal para comer”. “Personalmente, prefiero el término cosecha”. “Aunque es cierto que ‘matar’ tiene cierta honestidad sin excusas”.

Para ella, la caza no es símbolo de trofeos o de control de depredadores, ya que “esto no es lo que estoy haciendo”.

Los cazadores ‘cosechan’ animales de una manera sostenible”.

La mayoría de la gente vive en áreas urbanas y no tiene una relación de primera mano con la naturaleza, mucho menos la capacidad de obtener alimentos de fuentes sostenibles.

Christine nació en Alaska, pero no creció en una familia de cazadores.

Ella, antes iba a una tienda para comprar comida, pero por omisión subconsciente, pensaba que no estaba comiendo animales que alguna vez habían estado vivos

“Me uní a una cacería de patos para saber qué significaba realmente comer carne, para ver si era capaz de matar y limpiar un animal”.

Ella caminaba en las montañas de Kenai, Christine y Steve se han encontrado con alces, linces, osos pardos y negros, lobos, glotones, cabras de montaña y carneros muflones de Dall.

Christine y Steve ahora cazan con perros, debido a que ellos actúa como un medio entre el entorno doméstico y el salvaje, es por eso que los dos, tienen en total a nueve “perros de aves”.

Dos labradores color chocolate recuperan aves acuáticas mientras que siete setters ingleses hacen un trabajo ligero en terrenos escarpados, encontrando y señalando aves, particularmente la perdiz blanca.

De acuerdo con Christine, la cacería es administrada para lograr un rendimiento sostenido, proporcionando comida a muchas familias de Alaska, sin embargo, algunas cazas están abiertas al público en general, pero otras son solo de permiso.

Christine trabaja con grupos de conservación afiliados a la caza. También participa en un programa de voluntariado en el estado donde los cazadores proporcionan un ala y la cola de cada perdiz que cazan.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.

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