Los microdescansos podrían tener un impacto poderoso en nuestra salud, ¡te contamos!

Las jornadas de trabajo en México son de mínimo ocho horas, sin embargo, hay personas que laboran más; entre diez, doce e incluso 15 horas diarias.

La mayoría de las empresas que tienen estas jornadas, se caracterizan por tener personal altamente estresado, sin embargo, para ellas, cumplir con un horario es vital para cumplir con su productividad, (según ellas).

Es importante que tanto los patrones como los trabajadores sepan que su mente y su cuerpo necesitan microdescansos, esto para mejorar la calidad de su trabajo y además, rendir más.

Aumentar bienestar laboral en el trabajo con «microdescansos»

¿Cómo aumentar el bienestar laboral en el trabajo? Puedes comenzar viendo un video, estirándote o salir unos minutos por café, esto ayudará a manejar el estrés y a tener una mejor jornada laboral.   

Cualquier actividad breve que ayude a romper la monotonía de las tareas físicas o mentales de una jornada, te ayudará a sentirte mejor.

Los microdescansos pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos y van desde hacer una taza de té hasta estirarse o mirar un video musical. Aunque los descansos sean pequeños, pueden tener un impacto desproporcionadamente poderoso.

De acuerdo con varios estudios se ha demostrado que para que los trabajadores tengan una mejor capacidad de concentración, deben tomar un microdescanso, lo cual ayudará a cambiar la forma en que ven su labor e incluso ayuda a evitar las lesiones típicas que sufren las personas atadas a su escritorio todo el día.

De acuerdo con Sooyeol Kim, un estudiante de doctorado de la Universidad de Illinois y experto en microdescansos, solo hay dos reglas: deben ser breves y voluntarios.

Kim ve los descansos como una manera de lidiar con el hecho de que la mayoría de las personas pasan la jornada en el trabajo.

“Pero en realidad, nuestro único descanso oficial generalmente es el almuerzo”.

Microdescansos

Se trata de una técnica que fue inventada a finales de los años ochenta por investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional en Ohio y la Universidad de Purdue en Indiana.

Querían averiguar si los descansos por un periodo de tiempo reducido podrían aumentar la productividad o reducir el estrés, por lo que crearon un entorno de oficina artificial.

Entonces, invitaron a 20 participantes a “trabajar” allí durante dos días realizando una tarea “altamente repetitiva”.

A cada participante se le permitía un descanso cada 40 minutos de trabajo.

Durante esa pausa, que generalmente duraba solo 27 segundos, los participantes paraban su labor pero permanecían en su puesto de trabajo.

La técnica fue inventada a fines de los años 80 por investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional en Ohio y la Universidad de Purdue en Indiana.

Querían averiguar si los descansos por un periodo de tiempo reducido podrían aumentar la productividad o reducir el estrés, por lo que crearon un entorno de oficina artificial.

Entonces, invitaron a 20 participantes a “trabajar” allí durante dos días realizando una tarea “altamente repetitiva”.

A cada participante se le permitía un descanso cada 40 minutos de trabajo.

Durante esa pausa, que generalmente duraba solo 27 segundos, los participantes paraban su labor pero permanecían en su puesto de trabajo.

Después de rastrear los ritmos cardíacos y la productividad de sus “empleados” antes y después de cada intermedio, los científicos descubrieron que los descansos no eran tan beneficiosos como esperaban.

Los participantes en realidad se desempeñaron peor en algunas tareas después de su descanso, como evidenció la caída de las pulsaciones de teclas por minuto.

Pero una cosa sí destacó: las personas que tomaron microdescansos un poco más largos tendían a tener ritmos cardíacos más bajos, lo que sugería un efecto calmante.

Según Katharine Metters, ergonomista, fisioterapeuta y experta en salud y seguridad de la consultora Posturite, se cree que los breves descansos nos ayudan a eliminar la tensión de ciertas partes del cuerpo, como el cuello, que utilizamos todo el día. “Lo importante es que se hagan con regularidad».

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.