- Advertisement -
NoticiasDel campo al clima: Liverpool FC busca compensar sus emisiones de carbono

Del campo al clima: Liverpool FC busca compensar sus emisiones de carbono

Banner Economía Circular Banner Economía Circular

Para un club de fútbol, la huella ambiental no termina en el estadio ni en el transporte de sus jugadores. También está presente en aquello que millones de aficionados compran: camisetas, accesorios, artículos de colección, regalos y productos de estilo de vida. El Liverpool Football Club busca intervenir precisamente en ese frente mediante una colaboración con 1PointFive, incorporando captura directa de aire (DAC) para eliminar de la atmósfera una cantidad de CO₂ equivalente a las emisiones generadas por la fabricación de dos nuevos productos.

La iniciativa amplía una colaboración que comenzó con una camiseta conmemorativa por el 20 aniversario de la victoria del Liverpool en la Champions League de 2005. Ahora, el Mighty Red Teddy y el nuevo Red Ted llegan al catálogo global del club con una estrategia de eliminación de carbono asociada a su fabricación hasta el punto de venta. El caso muestra cómo la responsabilidad social del Liverpool FC empieza a extenderse hacia una pregunta especialmente relevante para las empresas: cómo reducir el impacto ambiental de productos que forman parte esencial del negocio.

¿Qué acuerdo hicieron Liverpool FC y 1PointFive?

La colaboración establece que 1PointFive utilizará tecnología de captura directa de aire para retirar CO₂ de la atmósfera en una cantidad equivalente a la huella de carbono generada durante la fabricación de los dos nuevos productos hasta que llegan al punto de venta.

Los productos son:

  • Un renovado Mighty Red Teddy, inspirado en la mascota oficial del club.
  • El nuevo Red Ted, otro artículo dirigido a los aficionados.
  • La eliminación de carbono asociada cubre las emisiones generadas en su fabricación hasta el punto de venta.

La diferencia importante frente a determinados esquemas tradicionales de créditos de carbono es que la DAC busca retirar físicamente dióxido de carbono que ya se encuentra en la atmósfera, en lugar de contabilizar únicamente acciones destinadas a evitar que se produzcan emisiones adicionales.

Para el Liverpool, además, la acción se integra en The Red Way, su programa general de sostenibilidad.

¿Qué es la captura directa de aire?

La captura directa de aire es una tecnología diseñada para extraer CO₂ directamente del aire mediante sistemas de ingeniería. Posteriormente, el carbono capturado puede ser almacenado o destinado a otros usos dependiendo de la tecnología y del proyecto.

Su atractivo climático está precisamente en que actúa sobre el carbono que ya está en la atmósfera. Sin embargo, todavía enfrenta desafíos importantes para alcanzar una implementación masiva, entre ellos el costo, la escala, la infraestructura y la necesidad de demostrar de manera verificable cuánto carbono se elimina y durante cuánto tiempo permanece fuera de la atmósfera.

Por ello, utilizar DAC en productos de consumo no elimina la necesidad de reducir las emisiones en su origen. Más bien introduce una herramienta adicional dentro de una estrategia climática.

La responsabilidad social del Liverpool FC llega al producto

El movimiento resulta relevante porque el club está expandiendo considerablemente su negocio comercial. El Liverpool señala que opera más tiendas minoristas propias que cualquier otro club deportivo o franquicia a nivel mundial y recientemente lanzó una nueva plataforma de comercio electrónico.

Su catálogo ya no se limita a las equipaciones deportivas. Incluye:

  • ropa
  • accesorios
  • artículos de colección
  • regalos
  • productos de estilo de vida

Esto modifica la dimensión ambiental de su operación. Cuanto mayor es el volumen y la variedad de productos que una marca comercializa, mayor es la importancia de conocer qué emisiones están asociadas con su fabricación y distribución.

En este sentido, la responsabilidad social del Liverpool FC no se limita a incorporar una iniciativa climática a su estructura corporativa. También comienza a trasladarla a los productos que forman parte de su relación cotidiana con los consumidores.

Lee Dwerryhouse, vicepresidente sénior de merchandising del Liverpool FC, señaló que la expansión de la oferta comercial hacia productos de estilo de vida, accesorios y artículos de colección abre oportunidades para desarrollar productos “más sostenibles” y fortalecer al mismo tiempo el vínculo con los aficionados.

¿Puede la sostenibilidad formar parte del producto?

Aquí aparece uno de los aprendizajes más interesantes para otras empresas. Tradicionalmente, la sostenibilidad se comunica en informes corporativos, objetivos de reducción de emisiones o programas ambientales. Liverpool y 1PointFive están probando otro camino: incorporar una acción climática directamente en la propuesta comercial de un producto.

La lógica puede ser trasladable a otros sectores. Una empresa que vende bienes físicos podría identificar las emisiones asociadas a determinados productos, establecer qué parte de ellas puede reducirse directamente y determinar qué emisiones residuales podrían abordarse mediante mecanismos de eliminación de carbono.

Pero para que el modelo sea creíble necesita responder preguntas concretas:

  1. ¿Qué emisiones están incluidas?
  2. ¿Cómo se calculó la huella del producto?
  3. ¿Cuánto CO₂ se elimina realmente?
  4. ¿Dónde y cómo se realiza esa eliminación?
  5. ¿Quién verifica los resultados?
  6. ¿Cuál es la durabilidad de la eliminación?

Estas cuestiones serán cada vez más importantes conforme las empresas utilicen atributos climáticos como parte de sus productos y estrategias de marca.

¿Qué aporta este modelo a la estrategia climática empresarial?

Para los líderes ESG, el caso del Liverpool plantea una distinción fundamental: compensar o eliminar carbono no debería convertirse en sustituto de reducir emisiones operativas.

Una estrategia climática robusta puede requerir diferentes niveles de intervención:

Primero, medir. Identificar las emisiones vinculadas con productos, operaciones y cadena de suministro.

Después, reducir. Atacar las fuentes de emisiones mediante eficiencia energética, materiales, logística, diseño de producto y otras medidas.

Finalmente, abordar las emisiones residuales. En aquellos casos en que no sea posible eliminarlas inmediatamente, pueden considerarse mecanismos de remoción de carbono, siempre con criterios claros de adicionalidad, permanencia, medición y verificación.

La colaboración del Liverpool se sitúa principalmente en este último terreno para las emisiones asociadas a los productos señalados. Su valor estratégico dependerá, por tanto, de cómo se articule con las reducciones directas que forman parte de The Red Way.

La responsabilidad social del Liverpool FC también involucra a los aficionados

Existe además una dimensión de participación. Anthony Cottone, presidente y director general de 1PointFive, sostuvo que la colaboración permite mostrar cómo las organizaciones pueden involucrar a sus aficionados en soluciones de sostenibilidad y vincular la captura directa de aire con productos de consumo.

El alcance potencial es significativo. Una tecnología climática que normalmente se relacionaría con gobiernos, grandes corporaciones o mercados especializados puede llegar a millones de personas a través de una marca deportiva.

Esto no significa que comprar un producto con eliminación de carbono convierta automáticamente al consumidor en responsable de la solución climática. La responsabilidad principal por las emisiones continúa correspondiendo a quienes las generan y a las decisiones que determinan cómo se producen los bienes.

Pero sí puede contribuir a normalizar la conversación sobre tecnologías de eliminación de carbono y hacer que conceptos hasta ahora especializados formen parte de la experiencia cotidiana del consumidor.

De la operación al ecosistema: qué puede aprender una empresa

El caso del Liverpool resulta útil porque muestra una evolución en la manera de entender la responsabilidad social del Liverpool FC: la sostenibilidad deja de ser exclusivamente una cuestión de instalaciones u operaciones internas y se relaciona con el ecosistema comercial que permite funcionar al club.

Para otras compañías, el aprendizaje puede trasladarse a cuatro preguntas:

  • ¿Dónde está mi mayor huella ambiental? No sólo dentro de mis instalaciones, sino también en los productos que vendo y en mi cadena de suministro.
  • ¿Qué puedo reducir directamente? La eliminación de carbono no debería desplazar las oportunidades de prevención y reducción.
  • ¿Qué tecnologías emergentes pueden complementar esa estrategia? La innovación puede abrir alternativas, pero requiere evaluar costos, madurez tecnológica y evidencia.
  • ¿Cómo puedo hacer que la sostenibilidad sea parte del negocio? Integrarla al diseño, producción y comercialización puede generar incentivos para que deje de operar como un programa aislado.

El punto central es que una empresa no necesariamente tiene que detener su actividad comercial para avanzar hacia una operación ambientalmente más responsable. El desafío consiste en rediseñar la forma en que produce, vende y crece, reduciendo progresivamente los impactos asociados.

El reto: que la eliminación de carbono sea verificable y escalable

La DAC todavía se encuentra en una etapa de desarrollo en la que los costos y la capacidad de despliegue son desafíos relevantes. Por ello, el modelo aplicado por Liverpool tiene una escala limitada frente a la huella climática total de un club deportivo global.

Precisamente por eso, el caso debe leerse como una prueba de concepto y no como una solución completa. La pregunta empresarial será si estas tecnologías pueden ampliar su escala, reducir costos y ofrecer mecanismos suficientemente sólidos de medición y verificación para integrarse de manera más amplia en las estrategias climáticas.

La responsabilidad social del Liverpool FC, en este sentido, puede entenderse menos como una acción aislada de compensación y más como un proceso de experimentación: identificar nuevas formas de intervenir sobre la huella ambiental sin desvincularlas del negocio.

El verdadero aprendizaje para las empresas está ahí. La sostenibilidad corporativa no necesariamente consiste en elegir entre operar o cuidar el ambiente, sino en encontrar cómo transformar las operaciones para que producir, comercializar y relacionarse con los consumidores genere cada vez menos impacto. Liverpool está llevando esa búsqueda desde el campo hasta uno de los espacios más cotidianos de su negocio: el producto que termina en manos del aficionado.

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR