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Prácticas responsablesAlimentación y dignidad: el apoyo de Corporativo Kosmos a Casa Xochiquetzal

Alimentación y dignidad: el apoyo de Corporativo Kosmos a Casa Xochiquetzal

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Para algunas mujeres que ejercieron el trabajo sexual, los años pueden transcurrir entre el estigma, el rechazo y la falta de redes familiares o sociales capaces de acompañarlas cuando más lo necesitan. Al llegar a una edad avanzada, esta situación puede traducirse en escenarios de abandono, precariedad e incluso vida en calle, sin recursos suficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, atención médica o un lugar seguro donde vivir. 

En medio del Centro Histórico de la Ciudad de México existe un espacio que busca cambiar ese destino. Se trata de Casa Xochiquetzal, un proyecto para atender a mujeres mayores que vivieron trabajo sexual, muchas de ellas excluidas de sus familias y de la sociedad. Hoy, sus residentes encuentran ahí vivienda, alimentación y acompañamiento para vivir esta etapa con mayor seguridad. 

Mantener un espacio de estas características no sería posible sin el respaldo de organizaciones que reconocen las necesidades de esta población. Entre ellas se encuentra Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentación, que, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), ha respaldado la labor de Casa Xochiquetzal durante varios años mediante la donación de insumos alimentarios indispensables para las mujeres adultas mayores que viven allí. 

¿Qué es Casa Xochiquetzal y a quiénes apoya? 

El origen de Casa Xochiquetzal está relacionado con una realidad que durante años permaneció prácticamente fuera de la mirada pública. En 2005 surgió una propuesta de trabajadoras sexuales para atender las precarias condiciones en las que vivían mujeres de la tercera edad en la zona de La Merced. La iniciativa fue planteada ante Martha Lamas, Elena Poniatowska y Jesusa Rodríguez como una respuesta a una problemática que no podía seguir siendo ignorada. 

En aquella época, muchas de estas mujeres no contaban con servicios de salud y obtenían ingresos mínimos por su trabajo. La falta de recursos las colocaba ante decisiones tan difíciles como elegir entre comprar alimentos o pagar un cuarto para pasar la noche. Algunas terminaban durmiendo entre pedazos de cartón o comiendo de desperdicios. 

Fue en este contexto que, en 2006, nació Casa Xochiquetzal como un albergue con una misión asistencial dirigida a mujeres trabajadoras sexuales de la tercera edad, de escasos recursos o en riesgo de vivir en la calle. 

mujeres mayores que vivieron trabajo sexual 

El espacio no se limita a proporcionar un techo. Su labor contempla la atención de necesidades básicas como alimentación y vivienda, así como servicios de asistencia médica y psicológica, asesoría jurídica, orientación social, apoyo para servicios funerarios y promoción de los derechos humanos. 

La casa se encuentra en la colonia Centro Oriente, en la zona comprendida entre Tepito y La Merced, una región identificada por sus condiciones de alta marginalidad. En este sentido, la vulnerabilidad de las mujeres que atiende se relaciona no solamente con su edad o situación económica, sino también con el estigma que históricamente ha acompañado al trabajo sexual. 

Jesica Vargas, directora de Casa Xochiquetzal, ha explicado que esta percepción social también dificulta conseguir los recursos necesarios para mantener el proyecto: 

“Desde que se fundó la casa ha sido muy difícil darle mantenimiento justamente por el estigma que conlleva del trabajo sexual”. 

¿Cómo ayuda Corporativo Kosmos a las mujeres mayores que vivieron trabajo sexual? 

Frente a esta realidad, Corporativo Kosmos, bajo la dirección de Jack Landsmanas Sten, ha puesto parte de sus capacidades al servicio de una organización que atiende de manera directa a esta población. 

A través de la Fundación Pablo Landsmanas, la compañía proporciona de manera permanente insumos alimentarios para cubrir las necesidades nutrimentales de las residentes de Casa Xochiquetzal. Aunque puede tratarse de una aportación vinculada con una necesidad básica, su continuidad resulta relevante para un espacio cuya labor depende también de contar con recursos suficientes para sostener la atención cotidiana de sus habitantes. 

Para Casa Xochiquetzal, garantizar la alimentación permite concentrar esfuerzos y recursos en otras necesidades de las mujeres que viven en el albergue, como la atención médica, psicológica, jurídica y las actividades de convivencia. 

De esta manera, la colaboración entre Corporativo Kosmos, la Fundación Pablo Landsmanas y Casa Xochiquetzal atiende una necesidad concreta y contribuye a que las residentes puedan acceder de forma constante a uno de los elementos indispensables para su bienestar. 

mujeres mayores que vivieron trabajo sexual 

¿Por qué las trabajadoras sexuales retiradas necesitan ayuda? 

Las mujeres mayores que vivieron del trabajo sexual pueden enfrentar una combinación de factores que profundiza su vulnerabilidad: edad avanzada, precariedad económica, ausencia de redes familiares y sociales, discriminación y estigma. 

En algunos casos, estas condiciones se acumulan durante décadas hasta llegar a una etapa en la que resulta todavía más difícil generar ingresos o acceder a servicios de salud y otros mecanismos de protección social. 

La situación también tiene una dimensión relacionada con los derechos humanos. Casa Xochiquetzal señala que la invisibilidad de estas mujeres ante la sociedad y las autoridades puede reducir o incluso nulificar el acceso a servicios a los que tienen derecho. Esta falta de reconocimiento puede dejarlas expuestas a violencia física, psicológica y emocional, tanto en el ámbito social como familiar. 

Por ello, el trabajo del albergue busca ir más allá de resolver necesidades inmediatas. Su propósito también contempla promover los derechos humanos, evitar la discriminación y generar condiciones que permitan a sus residentes vivir con mayor seguridad y autonomía. 

Una causa poco visible que necesita aliados 

Uno de los principales retos de Casa Xochiquetzal es que atiende a una población que históricamente ha permanecido fuera de muchas conversaciones sobre envejecimiento, pobreza y abandono. En este escenario, Corporativo Kosmos contribuye mediante una capacidad directamente relacionada con su propia operación: la alimentación. A través de la Fundación Pablo Landsmanas, la empresa canaliza insumos alimentarios hacia Casa Xochiquetzal para apoyar de manera constante a las mujeres que viven en el albergue. 

Así, este respaldo a las mujeres mayores que vivieron trabajo sexual no solamente representa la donación de alimentos. También significa contribuir a la labor de un espacio que, desde hace dos décadas, busca que una población marcada por la exclusión y el estigma pueda vivir su vejez con mayor protección, acompañamiento y dignidad. 

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