Por Edgar López
Hoy me llegó un comunicado de Grupo Danone México que parte del Día del Sobregiro de la Tierra. Este año fue el 30 de julio. En pocas palabras, desde ese momento comenzamos a gastar más recursos de los que el planeta puede reponer en un año.
Danone lleva el tema al terreno de los negocios: la presión sobre el agua, el suelo y otros recursos naturales ya no es solo un problema ambiental. También pone en riesgo la estabilidad de las empresas. Y para una compañía que depende directamente del campo y del agua, la preocupación es bastante concreta.
El comunicado cuenta lo que están haciendo: agricultura regenerativa con productores de leche y fresa, reducción de emisiones, economía circular y restauración de ecosistemas.
Más allá de la lista, me quedó una idea: Danone ya no presenta la sostenibilidad únicamente como un compromiso ambiental, sino como una condición para poder seguir operando.

Lo leí justo después de revisar dos estudios recientes de Ipsos. En principio hablaban de otra cosa: de lo que las personas esperan de su vida y de qué tan posible creen que será conseguirlo.
Pero había una palabra que se repetía, aunque desde lugares distintos: estabilidad.
Danone hablaba de la estabilidad de las empresas. Ipsos, de la que buscan las personas.
En Life Aspirations 2026, Ipsos consultó a 22,635 personas de 30 países. El 65% considera que tener un empleo estable de tiempo completo es parte importante de una vida exitosa. El 58% menciona contar con una vivienda propia.

Las aspiraciones siguen ahí. Lo que cambia es la sensación de que realmente estén al alcance.
El ingreso pesa mucho. Quienes tienen mayores recursos han conseguido más de esos objetivos y confían más en alcanzar los que les faltan. En los hogares de menores ingresos ocurre lo contrario.
Con la edad pasa algo parecido. Los jóvenes no han dejado de querer estabilidad; simplemente les cuesta más imaginar que podrán conseguirla.

El segundo estudio terminó de conectar las ideas. En el Ipsos Generations Report 2026, Darrell Bricker dice que las personas parecen sentir menos urgencia frente al cambio climático. Lo ven como un problema futuro, mientras batallan con asuntos que no pueden posponer.
Dicho de otra manera: el cambio climático parece lejano; la renta vence este mes.
Eso puede confundirse con indiferencia. Yo lo leería de otra forma. Cuando alguien no sabe si podrá conservar su empleo, pagar una vivienda o construir algún patrimonio, el clima no deja de importar. Solo queda detrás de lo que necesita resolver primero.
Ahí fue donde el comunicado de Danone cobró otro sentido para mí.
Las acciones que menciona Danone responden a una necesidad ambiental y operativa real. Pero Ipsos cambia las preguntas.
Ya no basta con saber si la agricultura regenerativa mejora el suelo. También importa si da mayor estabilidad a los productores. No basta con diseñar empaques circulares. Hay que saber si recuperarlos resulta sencillo y quién termina pagando el costo de hacerlo.
El comunicado no llega hasta ahí. Y quizá esa sea la siguiente historia que las empresas tendrán que contar.
Durante años hemos actuado como si la sostenibilidad avanzara lentamente porque las personas no entienden la gravedad del problema. Por eso abundan las campañas que explican, alertan y piden cambiar hábitos.
Pero quizá muchas personas ya entendieron. El problema es que la opción sostenible todavía puede costar más, quedar lejos o exigir un esfuerzo que no siempre cabe en la vida diaria.
No siempre falta conciencia. A veces falta margen. Una persona puede querer consumir mejor y terminar eligiendo lo que cuesta menos. Puede querer reciclar y no tener dónde hacerlo. Puede preferir un producto con menor impacto y no poder pagar un precio adicional. No hay una contradicción ética. Hay un presupuesto, poco tiempo y opciones limitadas.
Danone habla de proteger el agua, el suelo y los demás recursos que necesita para seguir produciendo alimentos. Ipsos obliga a mirar el otro lado: las personas también hacen cuentas para saber si podrán seguir comprándolos.
La transición necesita que ambos cálculos cierren.
2030 será una fecha importante para el planeta y para las empresas. Pero el camino hasta allá se decidirá muchas veces antes: cada vez que alguien tenga que elegir qué puede pagar al final del mes.
Fuentes consultadas:
- Grupo Danone México. La cuenta regresiva hacia 2030 ya comenzó. Comunicado de prensa, 4 de agosto de 2026.
- Ipsos. Life Aspirations 2026. Informe global, julio de 2026.
- Ipsos. Generations Report 2026: Continuity vs Rupture, mayo de 2026.

R con R, por Edgar López
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.










