Eli Lilly y Compañía de México (Lilly) y UNICEF USA anunciaron hoy una colaboración con el objetivo de mejorar la prevención y atención de enfermedades no transmisibles (ENT) en niños, alcanzando a más de 30 millones de jóvenes y cuidadores en 21 países de ingresos bajos y medianos.
En el marco de su 150° aniversario, Lilly está destinando 50 millones de dólares a UNICEF en Estados Unidos para apoyar los esfuerzos de UNICEF dirigidos a fortalecer los sistemas de atención primaria de salud; con el fin de prevenir, detectar y manejar de mejor manera las enfermedades no transmisibles como diabetes, cardiopatías congénitas, anemia falciforme y enfermedades respiratorias en niños y adolescentes. También fortalecerá la prevención, atención y apoyo para niños que viven con sobrepeso y obesidad, ayudando a reducir los riesgos de salud a largo plazo para los niños, sus familias y sus comunidades.
Sumado a esto, UNICEF apoyará a los gobiernos para integrar la prevención y la atención como parte de los servicios de salud rutinarios, ampliando el acceso a atención de calidad en las comunidades, capacitando y apoyando al personal de salud y mejorando el diagnóstico temprano y la atención a largo plazo para niños y adolescentes. Este enfoque ayudará a los países a ofrecer una atención más coordinada y sostenible, ampliando finalmente el acceso más cerca del hogar y apoyando a los niños a lo largo de sus vidas.
Este compromiso de seis años (2026–2032) se basa en un modelo de UNICEF que ha evolucionado de programas piloto a un enfoque sostenible y multinacional integrado en los sistemas nacionales de salud. “Millones de niños están privados de los elementos fundamentales necesarios para una salud de por vida debido a factores de riesgo de enfermedades no transmisibles establecidos desde etapas tempranas de la vida”, afirmó Kitty van der Heijden, Directora Ejecutiva Adjunta de Alianzas de UNICEF. “Nuestra colaboración con Lilly está transformando el camino para asegurar que los niños tengan un futuro saludable, y marca un presedente frente al impacto que puede tener el sector privado para impulsar resultados a gran escala”.
Este tipo de enfermedades están aumentando rápidamente entre niños y adolescentes en todo el mundo, con el mayor impacto en países de ingresos bajos y medianos, los cuales representan el 82 por ciento de las muertes prematuras vinculadas a estas condiciones. Los sistemas de salud débiles y el acceso limitado a alimentos nutritivos y entornos seguros dificultan que los niños se mantengan saludables y prosperen. Sin prevención y manejo oportunos de estas enfermedades, estas condiciones pueden derivar en desafíos de salud de por vida; sin embargo, el acceso a detección temprana, atención y apoyo a largo plazo sigue siendo limitado.
“Cada niño, en cualquier lugar, merece un futuro saludable. Eso comienza trabajando para fortalecer los sistemas de salud en entornos con recursos limitados para detener el aumento de las enfermedades” afirmó Patrik Jonsson, Vicepresidente Ejecutivo y Presidente de Lilly International.

“A lo largo de nuestros 150 años de historia, nos hemos mantenido enfocados en las áreas terapéuticas que podrían tener el mayor impacto para la humanidad, incluida la diabetes, y nuestro impacto va más allá de nuestros medicamentos. A través de nuestra colaboración con UNICEF, buscamos mejorar la salud global mediante la prevención y atención de ENT; ayudando a cambiar la trayectoria de salud de millones de niños y adolescentes desde sus primeros años”.
El apoyo de Lilly está alineado con su iniciativa 30×30 para mejorar el acceso a una atención médica de calidad para 30 millones de personas en entornos con recursos limitados cada año para 2030. Lilly superó esa meta en 2025, alcanzando a más de 30 millones de personas cinco años antes de lo previsto. Esta colaboración amplía ese impulso al expandir la prevención y atención de ENT dentro de los sistemas de salud de los que más dependen los niños y las familias.
Desde 2022, gracias al apoyo de Lilly a UNICEF USA, UNICEF ha llegado a casi 16 millones de niños y cuidadores mediante la prestación de servicios esenciales de salud y atención para enfermedades no transmisibles infantiles, además de promover la concientización y fortalecer los sistemas de salud en entornos con recursos limitados.











