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5 claves para dejar de ser un líder aburrido

Liderazgo vía Shutterstock

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Mucho se ha hablado ya de la importancia de que los grandes líderes sean capaces de influir en su equipo de trabajo y motivarlos para alcanzar las metas planteadas; para lograr esta difícil tarea, quienes se encuentran al frente de una organización necesitan mucho carisma y grandes habilidades de comunicación. Pero ¿cómo fue que estas cualidades pasaron de ser deseables a ser indispensables en el liderazgo?

A medida que las organizaciones descubren los grandes beneficios de generar un buen clima laboral, surge la necesidad de colocar al frente personas que no sólo posean la capacidad de guiar a sus colaboradores a nivel operativo, sino de impulsarlos a alcanzar su máximo potencial rompiendo los paradigmas tradicionales de un jefe y generando un ambiente de colaboración y confianza.

Richard Brandson, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos forman parte de una larga lista de grandes líderes corporativos que ha optado por romper con los estereotipos clásicos del jefe e impulsar una cultura organizacional mucho más libre en sus respectivas organizaciones a través de la implementación de oficinas flexibles, códigos de vestimenta menos formales e incluso programas diseñados para conservar únicamente a aquellos colaboradores que se adaptan a los valores de sus compañías; lo que no sólo ha contribuido al desarrollo de las empresas que dirigen, sino que los ha convertido en CEO’s innovadores y hasta cool.

El director de Dale Carnegie Training, Peter Handal compartió con Entrepreneur cinco claves para dejar de ser un líder apegado a los convencionalismos y ejercer un liderazgo efectivo dentro de tu organización y nosotros los hemos retomado a continuación.

1. Actúa con autenticidad

Es tiempo de dejar a un lado la clásica pose de formalidad con la ropa que no te acomoda y esa voz autoritaria que apenas logras reconocer como tuya. El primer paso para comunicarte adecuadamente con tu equipo de trabajo es proyectar una imagen relajada que proyecte seguridad y transparencia a fin de crear un mejor ambiente laboral.

Permitir que tus colaboradores conozcan los rasgos más distintivos de tu personalidad, también contribuye a generar vínculos y la confianza.

2. Conserva tu curiosidad

Un gran líder conserva siempre su compromiso con el aprendizaje y mantiene la mente abierta a descubrir cosas nuevas de la mano con sus colaboradores, pues sabe que un ambiente inquisitivo se desarrollan las mejores ideas y que la innovación puede surgir desde distintos frentes.

3. Gana el respeto de tu equipo

Cuando te conduces de manera ética y ejemplificas las cualidades que quieres ver en los demás te ganas el respeto de aquellos que te rodean. Los líderes que son percibidos como que no predican con el ejemplo, generalmente no llegan demasiado lejos.

Esto contribuye a que los empleados sientan orgullo por la empresa, algo esencial para conseguir su lealtad. Asimismo, los consumidores estarán menos dispuestos a hacer negocios con una empresa si no respetan sus valores o liderazgo.

4. Enfrenta desafíos

Los grandes líderes son lo suficientemente valientes para enfrentar situaciones retadoras y lidiar con ellas con honestidad. Ya sea superar algún obstáculo en la empresa o batallar por llevar a un empleado hacia el buen camino, los líderes efectivos aceptan estos retos abiertamente. Tener comunicación regular con tu equipo, informarlos de las buenas y malas noticias, así como la manera en que la empresa está reaccionando ante estos retos hará que los empleados sientan que confiaste en ellos, no tendrán sorpresas agradables.

5. Inspira confianza

Los empleados son más leales y entusiastas cuando sienten que trabajan en un ambiente dirigido por personas en las que confían. Es posible construir esa confianza de diversas maneras; la primera es mostrando a los empleados que te importan, dice Handal. Demuestra interés en tus empleados más allá de la oficina. Deja que tus empleados sepan que estás interesado en su éxito y discute con ellos sus caminos profesionales regularmente.

Cuando un empleado comete un error no los reprimas o corrijas con enojo. En lugar, calmadamente explica la situación y por qué su comportamiento y acciones no fueron correctas, así como lo que esperas de ellos en el futuro. Cuando las personas saben que no vas a regañarlas y que tienes buenas intenciones, confiarán en ti.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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