1desemPara revertir la tendencia del desempleo, alza de los precios de los alimentos y caída del ingreso familiar, es necesario reorientar 80 por ciento del gasto público, pero también eliminar los subsidios a las empresas trasnacionales, asentó Federico Ovalle Vaquera, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).

El también presidente de la comisión especial de seguimiento del programa concurrente de la Cámara de Diputados, sostuvo que deben replantearse varios programas que no han beneficiado a la población, así como dejar de asignar cuantiosos recursos presupuestales a empresas como Cargill, Nestlé, Bimbo y Gruma, pues no son generadoras de empleo ni de precios bajos en alimentos que beneficien a 29 millones de hogares que han tenido un descenso promedio de 12.3 por ciento entre 2008 y 2010 en su ingreso, de acuerdo con el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Apuntó que de acuerdo con evaluaciones del citado programa, el desempleo aumentó 5.74 por ciento en la población económicamente activa, es decir, 2 millones 600 mil personas se quedaron sin trabajo.

Con este dato, ¿cómo es posible que la Secretaría de Hacienda argumente que el crecimiento no es igual a desarrollo ni a generación de satisfactores para la mayoría de la población que vive y trabaja en el medio rural?

Indicó que “2 millones de campesinos no tienen ingresos fijos mensuales, porque dependen de la venta de sus cosechas; luego están los casos de más de 1.3 millones de personas que reciben hasta un salario mínimo y el de más de 1.2 millones que ganan de uno a dos salarios mínimos.

Esa población requiere de un adecuado instrumento de política económica que detone el desarrollo de la economía campesina para satisfacer las necesidades fundamentales del sector social y ponga énfasis en la tasa de desempleo que alcanza niveles alarmantes.

Apuntó que la CIOAC seguirá planteando que entre 60 y 80 por ciento del presupuesto del próximo año se canalice al sector social y no a los sectores privados exportadores ni a las grandes empresas nacionales y extranjeras. La reorientación del presupuesto fortalecerá la producción de alimentos, generará empleo y una distribución más equitativa de la riqueza.

Es preocupante que en esta administración se haya incrementado el número de pobres y que el desempleo no tenga freno, concluyó.

Fuente: La Jornada.unam.mx
Publicada: 26 de julio de 2011.

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