Ambiental

“Aldea apocalíptica” se alista para autoconsumo

Los italianos nacionalizados mexicanos que construyen un núcleo habitacional entre cerros en la comisaría de Xul del municipio de Oxkutzcab, al sur de Yucatán, y cuyas viviendas fueron edificadas ex profeso para la protección contra inundaciones y fuego, prosiguen a pasos agigantados consolidando esa nueva comunidad.

En un recorrido aéreo se constató que cuentan con nuevas bodegas granaleras, establos, zahúrdas y amplias áreas de cultivos de maíz, frijol y hortalizas, así como otras tres viviendas más, una de ellas en forma circular.

Durante el recorrido, El Universal fue testigo de que aún permanecen trabajadores de la región efectuando tareas de albañilería, además de que la laguna artificial que hasta hace unos meses lucía inconclusa quedó lista.

En el 25 de agosto de este año, esta casa editorial publicó la historia de unos italianos que, presumiblemente, edificaban una zona habitacional resistente al “fin del mundo” y lo que pudiera pasar en 2012, según la profecía maya.

Aunque los habitantes de la nueva área de viviendas evitaron dar su versión, los pobladores de alrededor aseguraron que las intenciones del grupo extranjero era levantar una zona donde se pudieran proteger de las catástrofes naturales que se pudieran presentar en el futuro.

Las condiciones de hermetismo de los promotores del proyecto —unas 18 personas de origen italiano, que desde 1994 se nacionalizaron como ciudadanos mexicanos— continúan, y en tanto, la pequeña comisaría de Xul, con apenas mil 500 habitantes, también contribuye al silencio sobre la obra.

Son pocos los que suelen hablar de los italianos. Buena parte de los pobladores ve con agrado la presencia de los extranjeros, quienes por temporadas les ofrecen trabajo en una zona en donde escasea el empleo y normalmente las siembras sin financiamiento están condenadas a significar pérdidas.

Independientemente de que ahora su asiento habitacional es conocido más allá de esta zona, los italianos no han detenido su proyecto, de hecho intensificaron la construcción de bodegas y establos para contar con ganado bovino y porcino. También ampliaron la superficie cultivable en las 860 hectáreas de tierras que son de su propiedad y donde han establecido las viviendas, para poder garantizarse el abasto de alimentos presumiblemente para su autoconsumo.

Aceleran cosecha

Las áreas de cultivo se observan en etapa de cosecha y cuentan con dos nuevas bodegas y dos establos cubiertos con láminas, así como con tres viviendas más. Los pobladores señalan que en una casa circular hay túneles para fines todavía desconocidos.

Aunque el núcleo habitacional es impenetrable por tierra, en un sobrevuelo se observaron nuevos caminos interiores que conectan a las viviendas entre sí. Según datos recabados, las casas de los italianos tienen paredes gruesas y fueron empotradas con llantas que permiten aislar las altas temperaturas y sus bases de concreto también están reforzadas ante posibles inundaciones.

Aunque el descubrimiento público de este nuevo núcleo habitacional generó diversas versiones, entre ellas, que se trataba de una ciudad comparada con el “Arca de Noé”, algunos de los interesados en el proyecto sostienen que se trata únicamente de una idea de los italianos por protegerse ante los inconvenientes climatológicos que se han presentado en muchas partes del mundo y de México, como ocurrió recientemente en Veracruz, Tabasco, Nuevo León, en donde se presentaron severas inundaciones.

Varios de los arquitectos e ingenieros que han participado en las obras comentaron, con la condición de guardar el anonimato, que los italianos no quieren decir nada públicamente sobre su nuevo asiento habitacional, pero que en realidad es un proyecto que imaginaron desde hace más de 15 años y que en él han invertido sus ahorros y recursos propios.

Incluso algunos de los extranjeros han propuesto a ciertas amistades en Yucatán a sumarse al proyecto construyendo una vivienda de las mismas características de las que ellos han edificado.

“No es un fraccionamiento abierto para todos, es una idea que ellos están dispuestos a compartir con quienes piensen que no es ocioso establecer un sitio ex profeso para su protección”, comentó uno de los profesionistas.

“Proyecto bien pensado”

El proyecto en Xul no es una ocurrencia o producto del fanatismo, sino una idea pensada, imaginada y aplicada, dado que por sus características es muy difícil que sea un área en donde pueda inundarse u ocurrir una tragedia climatológica, opinó Juan Vázquez Montalvo, jefe del Laboratorio Hidráulico y encargado del Centro Meteorológico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

El investigador y experto consideró que los italianos al ver los cambios climatológicos cada vez más recurrentes, a consecuencia del calentamiento global, decidieron imaginar y realizar ese complejo habitacional. “Hay que respetar su creencia y su manera de pensar, sobre todo porque no vemos que estén afectando a terceros”.

Explicó que es poco probable que ocurra una catástrofe o que se acabe el mundo en el año 2012, como algunos se han dado por comentar, pero sí es una realidad que habran cambios muy severos en materia climatológica y que Yucatán, pese a sus ventajas geográficas, también sufrirá estragos a futuro.

El investigador pronosticó que se pueden esperar sequías más agudas, lluvias intensas, huracanes cada vez más frecuentes, temperaturas fuera de lo común (superiores a los 40 grados) y hasta intenso frío en algunas épocas del año.

En el sobrevuelo efectuado se pudo observar que en materia de viviendas solamente se concluyó una más en forma circular y compuesta de varias habitaciones y otras dos de dimensiones más pequeñas, pero que el proyecto se intensificó particularmente en el aspecto agropecuario y agrícola.

Ahora, aparte de contar con dos bodegas graneleras, dos establos y una superficie cultivable de maíz, frijol y hortalizas, también hay una laguna artificial.

También se observaron nuevos caminos de terracería y desmontes que hacen ver más limpia y amplia la zona habitacional. En el mismo sitio, permanecen algunos trabajadores, vehículos y maquinaria pesada.

De acuerdo con autoridades de Oxkutzcab, los italianos no tienen ningún problema de tipo legal, ya que cuentan con documentos que avalan la propiedad de las tierras en donde se levanta la construcción, así como los permisos migratorios respectivos. Incluso el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) realizaron en el mes de agosto pasado una inspección del lugar.

Contrario a lo que se pueda llegar a pensar, cuando menos seis de los 18 italianos involucrados en el proyecto habitacional de Xul, Oxkutzcab, tienen casa y trabajo en Mérida, Yucatán, e incluso dos de ellos cuentan con un restaurante de comida italiana.

Sin embargo, los italianos son renuentes a hablar del proyecto que han levantado en la alejada comunidad de Xul, Oxkutzcab, ya que la mayoría acordó no hacer pública su postura y el porqué de su decisión de construir esa nueva ciudad entre cerros, maleza y vegetación en el sur de la entidad.

Fuente: El Universal, Estados, p.C8.
Reportero: Yazmín Rodríguez.
Publicda: 21 de noviembre de 2010.

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