Merco presentó la primera edición de Merco Talento Iberoamérica, un ranking que busca identificar a las empresas con mayor capacidad para atraer y fidelizar talento en la región.
Con este lanzamiento, el monitor reputacional amplía nuevamente su ecosistema de mediciones corporativas, que ya incluye rankings sobre reputación empresarial, liderazgo, percepción social y desempeño ESG.
El nuevo ranking integra los resultados de los monitores de talento de diez países —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, México, Panamá y Perú— para construir una clasificación regional de las empresas más atractivas para trabajar en Iberoamérica.
La iniciativa responde a una realidad cada vez más evidente en el mercado laboral: el talento compara oportunidades más allá de las fronteras nacionales, y la reputación como empleador se ha convertido en un factor clave para atraer y retener profesionales.
Las empresas más atractivas para trabajar en Iberoamérica
En esta primera edición, el ranking está encabezado por cinco corporaciones multinacionales ampliamente reconocidas:
- Nestlé
- Coca-Cola
- AB InBev
- Toyota
El top 10 lo completan PepsiCo, Microsoft, Natura, Mercado Libre y BBVA.
La presencia dominante de grandes corporativos globales refleja una tendencia clara en el mercado laboral internacional: las marcas con mayor escala global también suelen concentrar buena parte de la reputación como empleadores atractivos.
¿Qué mide realmente Merco Talento?
A diferencia de otros rankings de clima laboral, Merco Talento busca medir la reputación de las empresas como empleadores, más que la experiencia interna de los colaboradores.
Para ello integra diversas fuentes de información, incluyendo la opinión de trabajadores, universitarios, demandantes de empleo, expertos en recursos humanos, sindicatos, catedráticos y población general. Además, incorpora análisis de reputación digital y benchmarking de indicadores de gestión de personas.
Esto coloca a Merco Talento en un espacio particular dentro del ecosistema de rankings corporativos: no mide exclusivamente cultura organizacional, ni únicamente reputación corporativa o desempeño ESG, sino la percepción combinada de una empresa como lugar atractivo para trabajar.

¿Y las empresas mexicanas?
En el ranking de las 50 empresas con mayor capacidad para atraer talento en Iberoamérica, solo tres compañías mexicanas logran posicionarse:
- Grupo Bimbo – lugar 15
- América Móvil – lugar 21
- Arca Continental – lugar 40
Esto significa que apenas el 6% del ranking corresponde a empresas mexicanas, una proporción relativamente baja considerando el tamaño de la economía mexicana en la región.
Entre ellas, Grupo Bimbo vuelve a destacar como la empresa mexicana mejor posicionada, consolidando su reputación internacional como empleador.
Lo que este ranking sugiere sobre el mercado laboral regional
Más allá de las posiciones específicas, el listado deja algunas lecturas interesantes sobre la dinámica del talento en Iberoamérica.
Primero, confirma el peso reputacional de las grandes multinacionales en la competencia por atraer talento.
Segundo, muestra la relevancia creciente de las empresas tecnológicas y digitales, que ocupan posiciones destacadas dentro del top 10.
Y tercero, evidencia que las empresas latinoamericanas aún tienen margen para fortalecer su marca empleadora a escala regional, especialmente frente a corporaciones globales con mayor presencia internacional.
Cuando la reputación se mide desde muchos ángulos
Con esta nueva medición regional, Merco suma otro monitor a su ya amplio portafolio de rankings empresariales. A lo largo de los años, el monitor ha desarrollado evaluaciones sobre reputación corporativa, liderazgo empresarial, responsabilidad ESG, percepción social y ahora también atractivo para el talento.
Cada ranking busca observar una dimensión distinta de la empresa, lo cual puede aportar matices interesantes para entender el desempeño organizacional.
Sin embargo, también abre una discusión relevante: ¿dónde empiezan y dónde terminan realmente esas dimensiones?
Después de todo, una empresa con buen desempeño en ESG suele proyectar una cultura organizacional responsable; una organización con buena reputación corporativa suele inferirse también como un buen lugar para trabajar; y una empresa atractiva para el talento normalmente presume prácticas responsables hacia sus colaboradores y la sociedad.
Las fronteras entre estos conceptos no siempre son tan claras.

El peso del brand awareness
Otra arista que vale la pena señalar, es que el universo de donde se extraen las muestras para estos rankings, está sesgado por el conocimiento y reconocimiento de las mismas empresas.
Es decir, una empresa “X” que no fuera muy conocida en el mercado, podría ser extraordinaria en cultura laboral, ESG y rentabilidad, pero al tener poca visibilidad de marca, simplemente no aparecerá en el radar de los encuestados y quedará fuera del ranking. Este fenómeno, de las empresas poco conocidas, se da mucho en sectores industriales o manufactureros.
De ahí que los primeros lugares en todos estos rankings suelan estar dominados por nombres globales y bien conocidos.
Esto es coherente con el hecho de que Merco mide reputación, pero abre una pregunta: ¿los rankings entonces están reconociendo la visibilidad corporativa en lugar de la realidad, solo porque son las empresas más conocidas y las que más difunden sus logros y prácticas?
Saber qué se mide
Por eso, más allá de las posiciones en cada ranking, quizá el reto para los observadores del mundo empresarial sea entender mejor qué mide realmente cada monitor y hasta dónde esas mediciones reflejan realidades distintas o, simplemente, diferentes maneras de observar el mismo fenómeno: la reputación corporativa.
También cabe preguntarse si con este conjunto de rankings, estamos ante una especialización metodológica necesaria o si, en algún punto, la industria de los rankings reputacionales comienza a estirar demasiado la liga de las categorías.
En cualquier caso, lo cierto es que talento, reputación y sostenibilidad se han convertido en activos estratégicos para las organizaciones. Y cuando algo se vuelve estratégico, inevitablemente termina siendo medido, comparado… y rankeado.









