Ser una buena esposa en 1950: ¿funcionaría hoy? – ExpokNews

Las reglas y las ideas han cambiado con el transcurso del tiempo ¿Cómo era antes y cuáles han sido los cambios? ¡Conócelos!

En la época de los cincuenta, los deberes de la mujer hacia su marido eran completamente distintos a como ahora lo son. Antes, el hombre era el que salía a trabajar, el que no cocinaba, no cuidaba a los hijos y mucho menos había labores de casa, ya que para eso estaba la mujer.

Los tiempos han cambiado, ahora el rol de la mujer no se centra únicamente en la casa, sino que también el empoderamiento de la mujer la ha ayudado a salir a buscar trabajo, valerse por sí misma, no depender del hombre para poder realizarse y sobre todo el género -en sí-, ya no se ha visto tan arraigado como antes.

Sin embargo, al leer los siguientes anuncios con frases reales de 1950, estoy segura que te enojarás tanto como yo, puesto que en pleno siglo XXI, esto causa indignación.

Fue en 1953 cuando se publicó “La Guía de la buena esposa” un manual español atribuido a Pilar Primo de Rivera, según el sitio Cuadro TV.

Las imágenes fueron realizadas para la producción de “Las Aparicio” de ARGOS, pero fueron inspiradas en el manual original.

Estos anuncios contienen frases de lo que en 1950 era toda una realidad:

Seguramente un número muy pequeño de mujeres siguen atendiendo así a su marido y hay maridos que siguen pensando que la mujer está para atenderlos así. Y no, señores. Los tiempos han cambiado. Ahora cada quien puede trabajar y descansar en el momento que más le sea conveniente.


Los anuncios son los siguientes:

1.- Ten lista la cena

¿Ah sí? Mejor ve a un restaurante. Con los horarios actuales, es común que el trabajo de los dos se empalmen y lleguen a la misma hora a la casa. Es justo que los dos colaboren para preparar la cena.


2.- ¡Luce hermosa!

¡Hermosa eres! El maquillaje te ayudará para delinear tu belleza, pero no es necesario porque simplemente no necesitas un maquillaje para verte “hermosa para tu marido”. Cada una de las mujeres ya lo es.


3.- Sé dulce e interesante

“Debes hacer todo lo posible por mejorar su día de trabajo” Esto no es una única tarea para la mujer, es tarea de dos que después de un día estresante, que entre los dos se den apoyo y distracción. Y no, no es obligación de la mujer distraerlo.


4.- Arregla tu casa

Sí, debes arreglar la casa pero es deber de los dos que viven ahí. Así que tanto tu marido y tú, tienen la obligación de recoger. – Claro, si es que quieren tener un espacio limpio-.


5.- Hazlo sentir en el paraíso

En los cincuenta, la satisfacción personal era ver crecer profesional y laboralmente al marido. En la actualidad, las mujeres se están demostrando a ellas mismas que aún con las creencias machistas de algunos, han podido salir adelante y se han podido superar personalmente en cualquier ramo.


6.- Prepara a los niños

¿De verdad? Seguramente tanto él como tú querrán ver a sus hijos impecables, pero para lograrlo, los dos deben estar al pendiente de lo que hacen para que así, eviten ensuciarse. Supongo que lograrlo, es todo un reto.


7.- Minimiza el ruido

¿Qué rayos? ¿Y nosotras? A las mujeres también nos molesta el ruido después de estar un día completo en la oficina y tener un día pesado. ¡Piensa en dos!


8.- Procura verte feliz

La felicidad no es algo que se pueda fingir tan fácil. La felicidad se atrae cuando personalmente eres feliz contigo misma, con lo que realizas por ti, por consecuencia así, podrás extender tu felicidad junto con tu pareja. No te equivoques, “no debes fingir el deseo de complacerlo”.


9.- Escúchalo

Todavía no puedo creer que todas estas creencias hayan pasado hace unos años. Otra de esas creencias es “escucharlo” pero…así como ellos merecen ser escuchados, también nosotras. Si únicamente sería tarea de la mujer hacerlo con el hombre, esto sería algo muy egoísta.

10.-Ponte en sus zapatos

“No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti o si no llega toda la noche” ¿de verdad, abuelos? ¡Qué indignante! Así como ellos pueden ponerse en esa postura, uno como mujer también lo puede hacer. Mejor aplica la frase popular mexicana: ” o todos coludos o todos rabones”.


11.- ¡No te quejes!

¿Cualquier problema tuyo es algo insignificante? ¡No! Los problemas de ellos también son tan importantes como los de nosotros y si no te quejas, entonces como se supone que se debe erradicar.

Acerca del autor

Janneth Del Real