Empresas y acusados deben asumir su responsabilidad frente al acoso sexual. ¿Sabes cómo?

No conozco a una sola mujer que nunca haya sido víctima de algún tipo de acoso. Parece una afirmación dura, sin embargo estoy convencida de no ser la única persona que podría hacerla sin temor a equivocarse.

Sé también que muchas mujeres a mi alrededor no llegan a reconocerse como víctimas y muchos hombres que no se ven a sí mismos como perpetradores, aunque lo sean. Eso es parte del problema. Hemos normalizado la violencia secual contra las mujeres hasta tal punto que, a menudo, es sumamente difícil identificarla. Igual es una plaga. Afecta a millones de mujeres de todas las edades en todos los rincones del mundo. Está presente en las calles, en los trabajos y hasta en la pareja. Se manifiesta en industrias dominadas por hombres y también en aquellas en las que las mujeres estamos más cerca de tener una representación equitativa.

Aún así el único crimen lo cometemos nosotras. No importa hasta donde llegue la violencia sexual, si se trata de un acoso verbal, un tocamiento o un feminicidio; resulta que el único crimen es, casi siempre, cometido por las víctimas.

¿Qué traías puesto?

¿Qué hacías ahí a esa hora?

¿Por qué no dijiste nada?

Durante esta segunda mitad del 2017 se ha dado a conocer un creciente número de casos de acoso sexual en la industria cinematográfica. El fenómeno ha dado visibilidad al problema a gran escala, el siguiente paso es no perder de vista que se manifiesta a todos los niveles y en diferentes industrias.

Primera responsabilidad frente al acoso sexual: Entender

De acuerdo con datos de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), más de 12 millones de mujeres en el mundo sufren de acoso. En México solo el 40% de los casos de acoso sexual contra mujeres llega a denuncia; esto según estimaciones de la Secretaría de la Función Pública, citadas en 2016 por la revista Expansión. No, tampoco es nuevo; de hecho su trascendencia es tal que en algunos países europeos incluso se considera un riesgo laboral.

responsabilidad frente al acoso sexual

La OIT define el acoso sexual como un comportamiento en función del sexo, de carácter desagradable y ofensivo para la persona que lo sufre. Según su Declaración relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, este puede presentarse de dos formas:

  • Quid Pro Quo: cuando se condiciona a la víctima con la consecución de un beneficio laboral como aumento de sueldo, promoción o incluso la permanencia en el empleo, para que acceda a comportamientos de connotación sexual.
  • Ambiente laboral hostil: en el que la conducta da lugar a situaciones de intimidación o humillación de la víctima.

A nivel de comportamiento, el acoso sexual puede presentarse de tres formas distintas:

  • Física: violencia física, tocamientos, acercamientos innecesarios.
  • Verbal: comentarios y preguntas sobre el aspecto, el estilo
    de vida, la orientación sexual, llamadas de teléfono ofensivas.
  • No verbal: silbidos, gestos de connotación sexual, presentación de material pornográfico.

Si bien es cierto que hombres y mujeres están expuestos al acoso, estadísticamente destacan los casos en los que las mujeres son víctimas de estas situaciones de violencia.

Se trata de una manifestación de las relaciones de poder, por lo que la brecha laboral que coloca a las mujeres en posiciones jerárquicamente inferiores, incrementa al mismo tiempo su riesgo de ser víctimas de acoso.

El acoso no es cosa de Hollywood

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De Harvey Weinstein a Kevin Spacey. Los casos de acoso sexual en la industria cinematográfica que han visto la luz parecen ir en aumento. Los reflectores están puestos en el entretenimiento, y con razón. No solo porque el acoso es un tema que merece atención, sino porque al denunciar públicamente, las celebridades también prestan el poder de su voz a quienes no lo tienen y hacen más visible el problema.

Por ello vale la pena echar un ojo a algunos de los escándalos que han invadido las redes sociales y los medios de comunicación en est segunda mitad del 2017.

En el cine…

Ya la actriz Maribel Verdú ha señalado que el acoso sexual ha sido un problema de toda la vida en la industria cinematográfica, por lo que quizá ni siquiera es una sorpresa que tras el escándalo de Harvey Weinstein, se hayan dado a conocer acusaciones contra numerosos actores, directores y productores entre cuyas víctimas se encuentran Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow y Reese Witherspoon.

En la moda…

El fotógrafo newyorkino Terry Richardson fue despedido por Conde Nast luego de que un diario británico indicara que se trataba del Harvey Weinstein. La empresa editorial ya había recibido denuncias previas, por lo que su acción fue más bien considerada reactiva ante los señalamientos periodísticos.

Por su parte, la modelo estadounidense Cameron Russell lanzó en Twitter la campaña #MyJobShouldNotIncludeAbuse #MiTrabajoNoDeberíaIncluirElAbuso) que rápidamente reunió diversos relatos de acoso en la industria.

En las finanzas…

“Simplemente no toleramos y no toleraremos este tipo de comportamiento”, dijo Vincent Loporchio, portavoz de Fidelity Investments luego de que la firma despidiera a dos altos ejecutivos por denuncias de acoso.

Dave McClure, inversionista de la firma 500 Startups tuvo que disculparse por agredir a varias mujeres en la industria de la tecnología.

En los medios…

Leon Wieseltier, un conocido editor de la revista The New Republic, pidió perdón luego de que varias mujeres lo denunciaron por acoso sexual.

En el deporte…

La gimnasta olímpica McKayla Maroney, ganadora de una medalla de oro, reveló que fue agredida durante años por el exdoctor del equipo nacional de gimnastas, Larry Nassar. Más de 350 gimnastas fueron agredidas sexualmente por varios hombres.

En la música…

El rockero Marilyn Manson anunció que había decidido despedirse del miembro de su banda Jeordie White, acusado de violación por su exnovia. “Le deseo lo mejor”, tuiteó Manson, sin dar más detalles.

Responsabilidad frente al acoso sexual: Los acusados

Listo, ya te acusaron de acoso sexual y definitivamente esa no es una conducta responsable. ¿Ahora qué?

El caso Spacey

Luego de que Anthony Rapp denunciara haber sufrido abuso sexual por parte de Kevin Spacey a los 14 años de edad, el protagonista de House Of Cards se disculpó en un comunicado a través de Twitter.

En el texto aseguraba no recordar el incidente y se disculpaba con Rapp por su comportamiento inadecuado; pero también se declaraba públicamente homosexual, lo que despertó indignación en las redes sociales.

Muchos acusaron a Spacey de buscar distraer la atención del abuso. Los más críticos aseguraron que con su declaración asociaba la homosexualidad con comportamientos sexuales inadecuados como la pedofilia. Ciertamente la declaración era inoportuna y manipuladora.

El caso Bush

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En contraste el expresidente norteamericano George H. W. Bush se disculpó con la actriz Heather Lind luego de que ella declarara que el expresidente estadounidense la tocó inapropiadamente mientras se tomaban una fotográfía. Más precisamente, Bush envió a un vocero a disculparlo diciendo que de manera sincera se disculpaba si su intento de humor la había ofendido.

Según información de SPD, más tarde el guardaespaldas de Bush le señaló que “no debió haberse parado junto a él a la hora de tomarse la foto”.

¿Enserio?

¿Qué rayos pasa con los acusados de acoso sexual?, ¿acaso la condena pública no es suficiente para entender que su comportamiento es inadecuado y atenta contra la libertad de otro ser humano? El acoso no es gracioso. La normalización de la violencia sexual contra la mujer nos ha llevado bastante lejos como para creer que decir que «era broma» basta para excentar al perpetrador de toda culpa, pero no.

Cualquiera pensaría que estamos lejos de los tiempos en que la violación de una mujer perpetrada por su marido era considerada ejercicio indebido de un derecho; es decir, el tipo de daño que un hombre tiene derecho a causar a algo se su propiedad. No es lejano. Nuestro imaginario colectivo está cargado con siglos de creencias sexistas como esa que nos llevan a normalizar todo tipo de violencia contra la mujer porque los hombres son incapaces de resistir la tentación carnal y entonces ellas deben evitar provocarlos.

Deshacerse de esta creencia es crucial. Una disculpa no basta para deshacer el daño que provoca el acoso sexual.

La respuesta correcta

Reconocimiento, arrepentimiento y compromiso. Esa es la única respuesta correcta ante una acusación de acoso sexual; en caso, claro, de que ésta sea cierta.

Los acusados de acoso deben reconocer en su conducta una agresión contra la víctima, asumir responsabilidad sobre sus acciones sin esconderse tras el humor o la sexualidad y comprometerse a hacer una revisión consciente de su conducta en el futuro.

El acoso no es algo que eres, es algo que haces

Decir que eres así, que solo lo haces por bromear o que tuviste una infancia dificil no justifica tu comportamiento. El acoso es algo que haces, así que tienes poder de decisión.

Funciona de la misma forma que cuando una empresa enfrenta una crisis por prácticas irresponsables: Reconoce sus áreas de oportunidad y se compromete a mejorar.

Responsabilidad frente al acoso sexual: Las empresas

La mayoría de las marcas parecen alejarse cuando un escándalo de acoso sexual toca a su puerta o a la puerta de personas vinculadas a ella. Si echas un vistazo a los casos antes mencionados, notarás que despidos y recesiones de relaciones laborales son comunes en esta situación; el problema es que no atacan el problema de fondo.

Ambiente laboral hostil. Ese es uno de los elementos de la definición de la OIT sobre acoso sexual.

Entender que se trata un problema íntimamente relacionado con el abuso de poder y con la creación de un entorno hostil, es fundamental para que las empresas conozcan los alcances de este problema y lo atiendan desde la raíz. Despedir a un elemento problemático, así sea el CEO no resolverá un problema que está vinculado a la cultura organizacional, esto solo puede atacarse desde la cultura.

En este sentido las empresas necesitan entender la importancia de contar con un protocolo para prevenir y atender el hostigamiento y el acoso sexual dentro de sus organizaciones. En él deben contemplarse claramente las acciones preventivas y reactivas para combatir el acoso sexual.

Capacitar al personal para identificar estos comportamientos en sí mismos y en otros es clave para convertir a los colaboradores en aliados contra este problema y ayudarlos a abandonar la normalización de la violencia.

Los escándalos de acoso sexual harán daño a tu reputación. Despedir a los implicados puede ser una solución temporal y quizá hasta te haga ver bien, pero no es todo lo que debes hacer.

Como marca es necesario comprometerse de fondo. Poner a tus grupos de interés en el centro y partir de ahí.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga por la Universidad del Valle de México, especialista en marketing y RSE. Colabora en este espacio desde 2012 y es la encargada de planear el contenido de Expoknews para hacer llegar a tus manos información útil y entretenida.

Actualmente es estudiante de la Maestría en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación.