El 40% de los árboles talados en el planeta se destinan a la producción de papel.

La empresa Aeroméxico comunicó hace unos días que realizará una donación de 18 toneladas de papel a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), como parte de sus acciones de responsabilidad social.

En Expok quisimos saber porqué una empresa de aviación enmarca una donación de papel en su visión de responsabilidad social, a lo que confirmaron que la acción es “parte de nuestra estrategia de sostenibilidad y responsabilidad social, aunado al fomento a la educación de México”.

Partiendo de que toda acción de responsabilidad social es, por sí misma, positiva, lo ideal es que los esfuerzos estén alineados a su línea de negocio.

Al respecto, Luis Felipe Cajiga, experto en Responsabilidad Social Empresarial (RSE) con 30 años de experiencia, comentó a ExpokNews que “lo ideal es que una empresa haga acciones de apoyo afines a su quehacer de negocios, para no sólo realizar aportaciones que de no estar solventadas por una buena comunicación del porqué las llevan a cabo, se pierden en el imaginario social.

“De otra manera es una acción exigua con poco impacto y no se entenderá el valor de la misma, pues debe comprenderse por parte de la marca que esta actividad de no saberse comunicar, su valor educativo y de cuidado ambiental se pierde”, añadió.

Aeroméxico informó que esta acción tiene sentido pues “se tomó la decisión de donar parte de nuestros residuos de papel a Conaliteg, que sacará el mejor provecho de estos al fabricar libros de texto gratuito”.

Sobre esta opinión, el especialista en RSE indicó que las empresas tienen toda la libertad de hacer el tipo de actividades, donaciones u acciones que estimen pertinentes con su programa de responsabilidad social, sin embargo, se tiene que solventar el por qué se hace tal o cual política social.

La donación hecha por Aeroméxico, subrayó que es loable, ya que, si la empresa ha conseguido bajar sus niveles de uso de papel y el restante lo quiere donar, “qué bueno”.

Detalló que no visualiza una falta de investigación o de estrategia social en que una marca de aviación done papel, auqnue se requiere de un mejor y mayor sustento informativo del porqué lo hace, para no perder la relevancia del mismo.

Por su parte, Gonzalo Senosiain, especialista en temas de Recursos Humanos y políticas sociales de la empresa Grip, coincidió en que las acciones de responsabilidad social son excelentes sin importar en donde se apliquen o a quién beneficien, aunque el mejor escenario es que se realicen en el círculo de impacto más inmediato que tienen las empresas.

“Es excelente ayudar a la gente en sitios lejanos o realizar actividades ajenas al sector industrial al cual se dedique la empresa, pero nunca se debe dejar de primera instancia girar la vista para apreciar las necesidades de las personas que nos rodean, pues la influencia exponencial de las acciones de responsabilidad social en la comunidad o gente interrelacionada con la empresa siempre será mayor que los actos aislados”.

Ambos especialistas destacaron que se requiere articular de mejor manera las iniciativas sociales y ambientales con el giro de trabajo de cada empresa para así garantizar mayor sostenibilidad de las iniciativas en el tiempo, fortalecerlas y mejorar la gestión de riesgos.

Se trata de que las empresas identifiquen en dónde su impacto y beneficio social puede ser más pertinente, de acuerdo al giro al cuál pertenecen.

Mundo de papel

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la meta de este año escolar 2019-2020 es producir 178 millones de libros de texto gratuitos, que serán distribuidos en 226 mil planteles escolares de nivel básico.

Esta producción editorial tiene un costo de 811 millones de pesos, con base en las cifras dadas a conocer por la Secretaría de Hacienda, la cual se encarga del otorgamiento de los 30 contratos para la edición de las publicaciones.

Información de Aeroméxico indicó que su donación de papel alcanzará para producir casi 5 mil libros de texto gratuitos.

La obtención del papel, informó la empresa, proviene de revistas a bordo y papelería de desecho de sus oficinas, el cual, la Conaliteg en las instalaciones que posee lo reconvertirá en papel nuevo.

De acuerdo con Conaliteg, para el ciclo escolar 2018-2019 se tuvieron donativos de papel reciclado equivale a la producción de un millón de nuevos libros de texto (0.57% del total de los libros de texto del país), lo que equivale a no talar 3 mil 744 árboles con una superficie aproximada de 2 hectáreas.

Informó que el papel reciclado proviene de papeles de oficina, revistas, boletas electorales, libros usados, archivos muerto y otros insumos de papel usado, donados por organismos de gobiernos estatales y federales, señalando a Aeroméxico como la única empresa que les dona este tipo de insumo.

Avances en sustentabilidad

Aeroméxico informó que “hoy aproximadamente el 50% de nuestros clientes opta por una plataforma digital para su proceso de check in y documentación, por lo que obtienen un pase de abordar digital en lugar de uno de papel”.

En el marco de este convenio, la aerolínea también informó que al cierre de 2018 logró reducir 13% el consumo de energía por persona en su Hangar Oriente, aumentó 27% el índice de reciclado por avión en servicio y ahorró 10% en el consumo de agua por persona.

Asimismo, desde 2013 lanzó su programa Vuela Verde, a través del cual cada pasajero tiene la opción de compensar la huella de carbono de su vuelo. Gracias a esta iniciativa, al cierre del 2018 la compañía logró colocar 5,838 bonos de carbono, cuyos fondos fueron destinados al proyecto de un relleno sanitario en Guanajuato.

Árboles y su relación con el papel

  • 40% de los árboles talados en el planeta se usan para producir papel
  • 3.9 kilogramos es el promedio mundial de uso de hojas de papel por habitante en el mundo
  • 8,500 hojas de papel produce un árbol
  • 500 mil 760 hojas de papel o 59 árboles es lo que utiliza una persona en un año
  • 5,000 litros de agua se necestian para producir 500 hojas de papel

Fuente: ONU, UE

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Juan Carlos Machorro