¿Puede el Corporate Venturing impulsar al emprendimiento social? – ExpokNews

Esto es lo que se necesita para fortalecer el emprendimiento.

Por Rodolfo Sagahón Velasco

“Esta nueva relación entre corporativos y emprendedores ha resultado de mucho valor para ambas partes”.

El emprendimiento social existe en gran parte gracias a la Inversión de Impacto, término definido como aquellas inversiones hechas en empresas, organizaciones o fondos cuya misión es mejorar las condiciones socio-ambientales de la gente, al mismo tiempo que generan un retorno financiero. Según el estudio The Impact Investing Landscape in Latin America publicado por ANDE, en México la inversión de impacto tiene todavía mucho campo para crecer en lo que se refiere a sumar a los grandes corporativos como actores importantes de este sector.

En vías de incrementar su participación, las empresas pueden hacer Corporate Venturing (en español se conoce como Capital de Riesgo Corporativo), que es invertir directamente fondos de la compañía en start-ups externas. Si bien el corporate venturing todavía no es una práctica predominante para apoyar a emprendedores sociales, podemos ver cómo ha crecido en los últimos años en industrias como la tecnología de la información, bienes de consumo y servicios financieros. En el 2015 alcanzó su cifra máxima cuando se destinaron más de 75 mil millones de dólares en inversiones corporativas y logró abarcar el 25% de todas las inversiones hechas en start-ups a nivel global.

Esta nueva relación entre corporativos y emprendedores ha resultado de mucho valor para ambas partes. En el caso de las empresas grandes (muy al contrario de lo que podríamos pensar) la principal ventaja no está en el retorno de inversión, sino en el conocimiento adquirido por ser socios de start-ups que están innovando rápida y constantemente. Esta asociación les permite adquirir de forma indirecta capacidades tecnológicas, información de mercado y conocimientos que sus propios empleados no tienen y que les costaría mucho poder generar internamente debido a su tamaño. Desde la perspectiva de las start-ups las ventajas son que obtienen inversiones para desarrollar su negocio, que pueden vincularse a una marca reconocida y que reciben desde consejos estratégicos hasta capacitación de expertos en su sector. Del mismo modo, las empresas grandes les pueden resolver problemas operativos dándoles acceso a consumidores y canales de distribución que no podrían tener tan fácilmente.

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Un ejemplo de cómo la adquisición de conocimiento puede ser muy valiosa es el caso de NBC Universal, transnacional americana de medios y entretenimiento que invirtió en BuzzFeed, empresa independiente de medios digitales. Cuando NBC quiso ampliar su audiencia (originalmente eran personas de 30 años en adelante) para la transmisión de los Juegos Olímpicos de Río 2016, se apoyó en la plataforma y el personal de BuzzFeed para generar contenidos en Snapchat que fueran atractivos para los Millennials y la Generación Z. Como resultado tuvieron más de 2 mil millones de reproducciones de sus videos abarcando principalmente a usuarios que tenían entre 18 y 34 años de edad. Otro ejemplo de cómo el soporte operativo de la empresa grande puede impulsar a la pequeña es el de Seedlip, start-up del Reino Unido que desarrolló la primera bebida destilada sin alcohol del mundo y que forma parte del portafolio de Distill Ventures, brazo de Diageo, la empresa líder en producción y comercialización de bebidas alcohólicas a nivel global. Seedlip ya ha recibido inversión para desarrollar un producto que abre una nueva categoría en el mercado; ahora toca el turno de Diageo, que le proveerá los canales de distribución necesarios para que su negocio escale y alcance a consumidores a nivel global.

Similares a estos casos, hay otros de empresas como Google, Intel, Qualcomm y Salesforce que han hecho del desarrollo de start-ups una herramienta muy útil para mejorar su competitividad. Sin embargo, podemos ver que esta práctica se sigue llevando a cabo en los sectores tradicionales del capital de riesgo. Por lo mismo, vale la pena hacer esta pregunta: ¿Puede funcionar el concepto del Corporate Venturing en el ecosistema de las empresas sociales? Me parece que si es posible y que incluso podría impulsarlo. En la segunda entrega de este post hablaré sobre las ventajas de esta relación; y de los desafíos que deben superarse para impulsar de forma sostenible al emprendimiento social desde los grandes corporativos.


2 Rodolfo_Sagahon-okRodolfo Sagahón Velasco

Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Iberoamericana México donde también cursó una especialidad en Desarrollo Sustentable. Ha trabajado durante los últimos 10 años en posiciones que le han permitido detonar cambios positivos en materia de responsabilidad corporativa desde el gobierno, el sector privado y en organizaciones internacionales.

Del año 2010 al 2015 se desempeño como Coordinador de la Red del Pacto Mundial de las Naciones Unidas en México. También ha sido columnista en el periódico El Economista y Gerente de Responsabilidad Social Empresarial en el Grupo Xcaret. 

Actualmente vive en San Francisco, California donde estudia la Maestría en Emprendimiento Social en Hult International Business School.

Acerca del autor

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