A través de su Fundación, la cadena de autoservicio involucra a la ciudadanía en el cuidado del medio ambiente

Por: María Fernanda Sánchez

El desarrollo de programas de responsabilidad social por parte de las empresas se ha convertido en uno de los compromisos obligados de la actualidad, lo que ha impulsado la comunicación de iniciativas de todo tipo.

Lo anterior invita a cuestionar cuál es el verdadero impacto de algunos programas que se comunican.

Desde hace cuatro años, Soriana Fundación trabaja en implementar sus proyectos en responsabilidad social en línea con objetivos corporativos de la empresa, con el objetivo de estructurar mejor sus programas y fomentar la participación de los consumidores. Pero, ¿cuál ha sido su verdadero alcance?

Claudia Aguado, subdirectora de Soriana Fundación, compartió uno de los programas que ha estado en evolución constante; se trata de Re.sí.cla., iniciativa que inició en 2013 en 58 tiendas en Nuevo León con la invitación a los clientes a dejar PET, aluminio, vidrio y papel en el área de servicio a clientes a cambio de un incentivo económico en el monedero electrónico por la cantidad de materiales proporcionados.

En este momento se dieron cuenta que los consumidores no canjeaban los puntos electrónicos, lo que a decir de Claudia Aguado demuestra que los clientes no depositaban los materiales por recibir un incentivo económico, sino por una motivación de ayudar al medio ambiente.

También identificaron que una de las problemáticas de la recolección eran los procesos poco eficaces y accesibles para todo el público, en específico para niños que eran los que se veían más emocionados por integrarse.

Evolución constante

A partir de estos resultados, se buscó hacer mucho más efectivo el proceso del programa de responsabilidad social de Soriana con la finalidad de agilizar el proceso de resguardo y recolección, asimismo se eliminó el tema de los puntos y se proporcionaron máquinas mucho más accesibles y dinámicas para el público.

En torno a esto, la operación se estructuró de tal forma que en 2017 se implementaron máquinas de recolección de PET en 10 tiendas de la Ciudad de México, con un proceso mucho más rápido, divertido y accesible para los niños.

La máquina permite recibir más producto y que el cliente elija entre canjear los puntos electrónicos o donar la ganancia a Soriana Fundación.

“Son muy novedosas para el cliente, los niños pueden depositar las botellas y observar cómo se aplastan y deciden si donan el dinero o lo depositan en el monedero electrónico”, agregó Claudia Aguado.

En 22 tiendas de Nuevo León se cuenta con estos contenedores nuevos y más grandes que permiten tener un mayor control e higiene en la recaudación, durante 2018 se lograron recaudar más de 69,000 kilos de PET, aluminio y papel.

Aunado a estas acciones se implementó una campaña de difusión y concientización a nivel nacional sobre el uso de las bolsas ecológicas, se hizo un rediseño de la bolsa para que fuera más atractiva y los clientes supieran que hay otras formas de contribuir y crear conciencia.

Asimismo, Soriana trabaja en el programa de reutilización de envases para detergentes con la meta de disminuir la compra de plásticos que son rápidamente desechados. Este programa funciona desde 2018 aunque únicamente en los City Club de Nuevo León.

Mayor información en torno a participación de los clientes y resultados específicos del programa de reutilización, la empresa aún no cuenta con procesos de medición para demostrar el impacto generado.

¿Cuál es el propósito social?

Las ganancias de estos programas de responsabilidad social de Soriana van directamente a su Fundación, la cual apoya a la casa hogar Misericordia y otros proyectos sociales. Durante los primeros cuatro meses de implementación de los contenedores se lograron donar 126 mil pesos y en todo 2018 se donaron más de 450 mil pesos.

Por ahora, Nuevo león y Ciudad de México son las únicas entidades en participar en el programa de Re.sí.cla. debido a que la logística que involucra “es muy fuerte” y la implementación de un modelo eficiente y controlado evita problemas de control sobre los materiales.

La Fundación asegura que si no hay una buena estructura en los programas o no se alinean con la estrategia de negocio estos fácilmente pueden perder su objetivo.

Los resultados aún son vagos y la logística de medición en los programas es compleja e impide tener un conocimiento general de los avances que se están generando.

Sin duda la participación de los ciudadanos en los programas de responsabilidad social de Soriana ha sido primordial para su avance, aunque aún se desconoce cuántos están optando por adquirir una cultura de responsabilidad con el medio ambiente así como más detalles del impacto generado con estos dos programas.

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