Noticias

Primeros anticancerígenos epigenéticos que funcionan

Un pequeño estudio clínico, publicado ayer en Cancer Discover y retomado por la revista Science, da un principio de esperanza no sólo a los pacientes de cáncer, sino a toda una nueva rama de la medicina: la farmacología epigenética.

La epigenética es la ciencia que trabaja con los genes a nivel de su expresión, es decir, regulando, por decirlo de alguna forma, si están prendidos o apagados; la información está en el ADN pero no se manifiesta.

El estudio con las medicinas epigenéticas se hizo con 45 pacientes con cáncer terminal de pulmón, los cuales, en promedio, vivieron dos meses más de lo que lo hubieran hecho sin tratamiento alguno; en dos casos, el tumor desapareció por completo o casi y en otros cuatro casos el cáncer cedió ante otro tipo de tratamientos posteriores. Tres pacientes siguen vivos, contra todo pronóstico previo.

Estos resultados, dicen los investigadores, indican que la farmacología epigenética merece seguirse explorando.

La mayoría de las medicinas contra el cáncer, las temidas quimioterapias, trata de matar a las células del tumor, llevándose en el camino a muchas células sanas (de ahí los efectos secundarios).

Pero las medicinas epigenéticas intentan controlar la actividad de los genes que provocan la división celular que, a su vez, produce el tumor.

Una de las herramientas más usadas de la epigenética es la metilación del ADN, lo que impide que se pueda transcribir en la formación de proteínas o en otras palabras, se impide la expresión de ciertos genes.

Sin embargo, la genética del cáncer es compleja, se pueden silenciar genes que estimulan la reproducción o los llamados “supresores de tumores”, que la impiden.

Stephen Baylin, de la Universidad John Hopkins, había propuesto que sustancias que eliminan la metilación del ADN se podían usar para encender genes supresores de tumores.

Una de las quimioterapias clásicas involucra a una sustancia metiladora de ADN, la azacitidina, pero se usaba en dosis altas para matar células cancerígenas con altas dosis que producían severos daños a los pacientes con tumores sólidos.

Ahora, el propio Baylin y su colega, Charles Rudin, decidieron usar dosis bajas de azacitidina no para tratar de matar células cancerígenas sino para, con otro compuesto epigenético, “resetear” la metilación de su ADN en 45 pacientes con cáncer de pulmón en los que habían fallado otras terapias.

El estudio tuvo un éxito modesto pero algunos resultados muy prometedores.

“No es un jonrón–dice Baylin- pero es una entrada real en esta área”.

Fuente: Eleconomista.com.mx
Publicada: 10 de noviembre de 2011.

Acerca del autor

ExpokNews

Dejar un comentario