Existen muchas maneras de reducir tu impacto ambiental pero esta opción en especial, quizá no te agrade.

Hay que reconocer y aplaudir el gran esfuerzo que las empresas, organizaciones y líderes mundiales están haciendo para combatir al calentamiento global y sus efectos, no obstante, esta responsabilidad no solo les pertenece a ellos, también nos corresponde a cada uno de los que habitamos este planeta, quienes debemos integrar nuevas rutinas que ayuden a reducir nuestra huella ambiental.

La verdad del cambio climático

Sin importar que muchos se ofendan o no lo crean, la realidad es que el calentamiento global es la suma de todas nuestras acciones. Esto quiere decir que de nada sirve que reduzcas tu tiempo en la regadera, si cuando lavas los platos tiras un montón de agua.

De acuerdo con Seth Wynes, investigador de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), y su estudio más reciente, existen más de tres acciones que podrían ayudar a reducir las huellas de carbono producidas por cada individuo… y una de ellas es dejar de comer carne.

En la revista Environmental Research Letters, comparten que dejar la carne por la verduras, puede evitar casi una tonelada de gases de efecto invernadero por persona y año. Esta publicación no es la única que ha compartido que reducir el consumo de carne y preferir una dieta vegetariana es una opción saludable tanto para el medio ambiente como para las personas.

Un ejemplo de ello fue el libro que Brian Kateman redactó en colaboración con otros investigadores, donde señala que si las personas, a nivel mundial, integraran una dieta flexitariana, la huella de carbono generada por las industrias alimenticias reduciría en un porcentaje bastante significativo.

Una de las principales acciones que destaca Wynes para combatir el cambio climático, y con la que probablemente muchos estarán en desacuerdo es:

¡Tener menos hijos para combatir el cambio climático!

¿Tener o no tener hijos? Esa es la interrogante que Wyne le comparte al mundo. Cuando uno decide tener hijos, no reflexiona el impacto ambiental, social y económico que significa tener un bebé, y aunque parezca difícil de creer, renunciar a ser padres reduce los gases de efecto invernadero (tCO2) hasta en un 60%.

Este porcentaje es una aproximación a las emisiones futuras que habría provocado ese bebé, desde su gestación hasta su etapa más adulta. Las sociedades más avanzadas están más conscientes del verdadero impacto que significa tener un hijo, por lo que han bajado sus tasas de natalidad.

¿No nos crees? ¡Checa la siguiente gráfica donde se muestra que tener hijos impacta en el planeta!

El problema no es tener hijos sino tenerlos en una sociedad insostenible, donde cada persona emite demasiada polución climática, aclara Wynes.

Rechazar la idea de ser padre no solo tiene un efecto ambiental, también le permite a las parejas disfrutar más de su vida, de sus carreras e invertir en otras cosas como en viajar por el mundo pero la idea de no ser padres, aun es un tema tabú para la sociedad. Es claro que esta elección NO es para todas las parejas, esto solo es un estudio.

Para contextualizar la idea, Wynes comparte en su investigación que mientras un habitante de la República Democrática del Congo emite 30 kilogramos de CO2 al año, de acuerdo con los datos del Banco Mundial, un estadounidense emite 16, 4 toneladas.

Lograr sociedades de bajas emisiones en su conjunto, implica cambios en las instituciones y estructuras sociales y políticas.

Además de reducir el consumo de carnes rojas y no tener hijos, existen otras medidas individuales que pueden ayudar a generar un mejor impacto ambiental.

Una rutina más sustentable

Si quieres combatir al cambio climático debes renunciar a ciertas prácticas que no le hacen bien al planeta como el uso de los carros convencionales. Los responsables de este estudio comparten que utilizar más la bicicleta o en su defecto cambiar el clásico carro de gasolina por uno eléctrico o híbrido es un gran opción.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los autos eléctricos, aunque se etiqueten como “cero emisiones”, consumen electricidad generada con combustibles fósiles y su producción también genera emisiones, por lo que las empresas se tendrían que comprometer también a reducir esta huella ambiental.

Tanto Wynes, como los involucrados en el estudio, señalan que las energías limpias son una gran oportunidad para luchar contra el cambio climático pero el principal problema de ellas es que los consumidores no tienen demasiadas posibilidades o comercios en donde puedan conseguirlas, y si las hay, son más caras en comparación con las obtenidas de materiales fósiles, por lo que las empresas y el gobierno deben ser más accesibles con sus estaciones de recarga y precios.

Estas iniciativas han sido adoptadas por muchas personas, sobre todo por los más jóvenes, quienes están conscientes de los resultados catastróficos que el cambio climático puede tener si no se le pone un alto. ¿Cuál vas a integrar tú al día a día?

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.

Comentarios

  • El objetivo del cuidado ambiental es la sostenibilidad de la vida humana.
    Dejar de tener hijos es la opción mas incongruente para el bien de la humanidad…
    Un matrimonio sólido, responsable y comprometido que forma una familia está aportando un bien incuantificable a la sociedad en cada hijo que procrea al permitir que en cada generación se tenga mas líderes que enfoquen la vida hacia lo verdaderamente importante para el desarrollo de las personas, las familias y la sociedad.
    No permitamos confundir a los jóvenes que en el ocaso de la vida descubrirán que una vida vivida para sí mismo no es una vida feliz. La felicidad está en la generosidad.
    Familias generosas y numerosas es lo que hace más fuerte a la sociedad.

  • Hola Roque… la nota habla de menos, no de eliminar la concepción. En vez de familias de cuatro hijos como en algunas latitudes africanas o latinoamericanas, se podrían tener familias de uno o dos hijos simplemente y darles esa educación que mencionas. Gracias por comentar.