En diez años diremos adios a los autos como los conocemos. ¿Qué está a punto de cambiar?

¿Te imaginas un mundo sin coches, ni camiones de gasolina o diésel? En este momento puede que no lo creas posible, pero en algunos años así será el mundo en el que viviremos. La próxima generación de autos será de «computadoras sobre ruedas». Todo el mercado del transporte terrestre cambiará a eléctrico, lo que conducirá a un colapso de los precios del petróleo y a la muerte de la industria petrolera como la conocemos en el último siglo.

Este es el pronóstico futurista del economista de la Universidad de Stanford, Tony Seba. Su reporte, llamado “Rethinking Transportation 2020-2030”, se hizo viral en los círculos verdes y está causando ansiedad en varias industrias.

«Rethinking Transportation» detalla cómo la aprobación de vehículos autónomos dará rienda al mercado de las compañías existentes y las nuevas de viajes compartidos, las cuales abandonarán los motores de combustión interna (ICE) para A-EV por razones puramente económicas. Como resultado:

  • El uso de TaaS será de cuatro a diez veces más barato por milla que comprar un automóvil nuevo, y dos a cuatro veces menos caro que operar un vehículo ya pagado para 2021.
  • El costo de TaaS será reducido por varios factores, incluyendo tasas de utilización que son 10 veces más altas, la vida de los vehículos eléctricos (EVs por sus siglas en inglés) que superan las 500.000 millas, y los costos mucho menores de mantenimiento, energía, finanzas y seguros.
  • Estos ahorros de costos incitarán, tanto a los nuevos compradores de autos potenciales como a los propietarios existentes, a no querer ser dueños de vehículos y cambiar a TaaS.
  • Los automóviles TaaS proporcionarán transporte universal y asequible de punto a punto a aquellos que estén rezagados por el actual sistema de transporte privado y público, incluidos los discapacitados, los jóvenes, los ancianos, las poblaciones que viven con ingresos fijos o muy variables, y los pobres.

El argumento de Seba en Financial Post es que la gente dejará de conducir por completo, que las personas usaran automóviles eléctricos, que son diez veces más baratos que los coches que ocupan fósiles, con un costo marginal de combustible cercano a cero y una esperanza de vida estimada en un millón de millas.

Algunas personas que sientan nostalgia se aferrarán al viejo hábito de ser dueñas de un coche tradicional, pero la mayoría se adaptará a los vehículos en demanda. Será más difícil encontrar una gasolinera, repuestos, etcétera, en el futuro. Los distribuidores desaparecerán en 2024, según el reporte.

Pero eso no es todo. Las ciudades prohibirán a los conductores humanos una vez que los datos confirmen cuán peligrosos pueden ser detrás del volante. El valor de los autos de segunda mano caerá. Todo esto puede significar la muerte para muchas compañías, a menos que se adapten a tiempo.

Estos son los factores que afectan las decisiones de compra.

Factores que afectan la seleccion de los consumidores

El reporte pronostica que el precio a largo plazo del crudo caerá a 25 dólares el barril. La mayoría de las formas de perforación de esquisto y de aguas profundas ya no serán viables. Rusia, Arabia Saudita, Nigeria y Venezuela estarán en problemas.

Todo en el informe implica una amenaza existencial para Ford, General Motors y la industria automovilística alemana. Ellos tendrán que elegir entre fabricar EVs o reinventarse como empresas de autoservicio, tipo Uber y Lyft.

El cambio, según Seba, es impulsado por la tecnología, no por las políticas climáticas. «Estamos en la cúspide de una de las interrupciones más rápidas, más profundas y más consecuentes del transporte en la historia. Los vehículos con motor de combustión interna entrarán en un círculo vicioso de costos crecientes», dice. Él afirma que en los próximos dos o tres años, los precios de los automóviles eléctricos en los Estados Unidos bajarán a 30.000 dólares. Para el año 2025, los vehículos nuevos serán eléctricos, así como todos los nuevos autobuses, tractores y lo demás que se mueva sobre ruedas será eléctrico.

Estas son las estadísticas de uso de vehículos eléctricos en los últimos años y en el futuro.

El auge de los coches electricos en el futuro

La investigación indica que los ingresos anuales de 10 billones de dólares en las actuales cadenas de suministro de vehículos y petróleo, se reducirán drásticamente. Ciertos países y compañías de alto costo verán su producción de petróleo completamente aniquilada. Exxon-Mobil, Shell y BP podrían ver entre el 40 y el 50 por ciento de sus activos varados.

Todas estas afirmaciones puede que ocurran algunos años después de la predicción, mas existen pocas dudas sobre la dirección general.

  • India está elaborando planes para eliminar gradualmente todos los coches de gasolina y diésel para 2032. El primer ministro, Narendra Modi, ha pedido una mezcla de subsidios, carpooling, etc. El objetivo es reducir la contaminación y romper la dependencia del petróleo importado.
  • China hace lo mismo, presionando por 7 millones de vehículos eléctricos para 2025. «La tendencia es irreversible», dijo Wang Chuanfu, director del productor de coches eléctricos chino BYD, respaldado por Berkshire Hathaway de Warren Buffett.
  • La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Rusia y los estados exportadores se encuentran atrapados en un lío, y probablemente se verán obligados a extender los límites de producción en 2018 para detener la caída de los precios.

La simplicidad del modelo EV es impresionante. El Tesla S tiene 18 piezas móviles, cien veces menos que un motor de combustión. «El mantenimiento es esencialmente cero. Es por eso que Tesla ofrece garantías de millas infinitas. Uno lo puede conducir a la luna, regresar y seguirá en garantía», dijo Seba.

Los vehículos que se manejan solos «a la demanda» se ejecutarán a niveles mucho más altos de uso diario que los coches de hoy, y durarán de 500.000 a 1 millón de millas cada uno.

Los EVs son cuatro veces más eficientes que los coches de diésel, los cuales pierden el 80 por ciento de su potencia en calor.

De acuerdo a Seba, el tren eléctrico es mucho más poderoso. Los autos de gasolina y diésel no pueden competir. Es lo mismo que sucedió con las cámaras y con Kodak una vez que los rivales digitales llegaron al mercado. Todo pasó rápido y fue brutal. Uno no puede competir con costos marginales cero.

El efecto no se limita a los coches; los camiones cambiarán de la misma manera.

Seba señaló que el año pasado solo se necesitó un pequeño cambio en la demanda mundial de carbón para quebrar a tres de las cuatro compañías mineras de carbón más grandes en corto plazo. Advirtió de un «momento Minsky» si las empresas no se preparan a tiempo, donde la revolución energética se mueva tan rápido que se acerque una crisis financiera global.

Dicen que el auto que uno maneja habla mucho de esa persona. ¿Qué tipo de coche tienes, uno de gasolina, diésel o eres de los pocos que tienen un vehículo eléctrico? ¿Qué te parece este estudio?

Acerca del autor

Daniela Lazovska