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La oportunidad histórica que la Selección desperdició

La Selección Mexicana desperdició una oportunidad de mostrarse responsable ante el mundo.

Imagen vía Reuters

Imagen vía Reuters

Por Edgar López Pimentel

No será en este medio donde encontrarás la crónica deportiva respecto de lo que sucedió el día de ayer en el partido de semifinales de la Copa Oro en el que la Selección Mexicana pasó a la final del torneo luego de una polémica decisión arbitral que culminó en la anotación de un tiro penal ejecutado por el capitán tricolor Andrés Guardado.

Sin embargo, para quienes observamos y analizamos el comportamiento de las organizaciones desde la perspectiva de la responsabilidad social, este acontecimiento representa más que la vergonzosa oportunidad de disputar la “gran final” frente a los Reggae Boyz. Representó la oportunidad (no aprovechada) de haber generado un impacto positivo en otros grupos de interés que a todas luces no determinan el comportamiento del seleccionado nacional.

Sin entrar en polémicas, podemos destacar cuatro hechos que SÍ sucedieron:

  1. Que el árbitro cometió un error al marcar la pena máxima.
  2. Que el director técnico indicó que fuera el capitán Andrés Guardado quien cobrara el penal.
  3. Que Guardado anotó el gol que permitió que la Selección pasará a la final del torneo.
  4. Que este hecho causó polémica negativa en la opinión pública y afición en general.

Y la situación que NO sucedió, pero que pasó por la cabeza de muchos, hubiera sido:

  1. Que el árbitro cometió un error al marcar la pena máxima.
  2. Que el director técnico le dice a su capitán que falle el penal.
  3. Que Guardado fallara intencionalmente el penal condicionando con ello el pase a la final del torneo.
  4. Que este hecho inédito hubiera marcado un precedente que marcaría a la opinión pública y afición en general.

En el escenario de lo que sí sucedió podríamos destacar los grupos de interés que están satisfechos con la decisión tomada:

  1. Directivos de la FEMEXFUT (principal grupo de interés), quienes estarían satisfechos con el pase a la final que los perfila a alcanzar el “añorado” campeonato “presupuestado”. Esto sin importar del todo las circunstancias que lleven a ello.
  2. Algunos patrocinadores, a quienes el resultado les favorece por los intereses comerciales y mediáticos les representa.
  3. Algunos jugadores ,quienes justifican el resultado sin importar los medios para alcanzarlo. Al fin y al cabo “el fútbol a veces da y otras veces quita” y ellos estarían ciumpliendo con sus propios compromisos “profesionales”.
  4. Algunos (la mayoría) fanáticos, quienes estarían de acuerdo en la arraigada cultura de “el fin justifica los medios”

Y en el escenario de lo que NO sucedió podríamos suponer que el impacto hubiera sido más positivo pero en otros grupos de interés que sobra señalar, no son los que determinan la estrategia ni de la Selección Nacional ni de sus federativos.

  1. Los principales patrocinadores como Telefónica, Coca-Cola y Banamex hubieran visto con muy buenos ojos que el comportamiento del equipo estuviera determinado por principios éticos más allá de la regulación (árbitro). Sin que esto merme sus intereses comerciales, ya que el acontecimiento hubiera sido mediático pero a nivel mundial y con una connotación estrictamente positiva e inédita.
  2. Medios de comunicación, hubieran obtenido una nota muy popular y necesaria dado el contexto nacional respecto de temas como la corrupción, educación, valores, etc.
  3. Cronistas deportivos, quienes hubieran apoyado la decisión y construido sobre la importancia de un mejor comportamiento respecto de lo que es más cómodo.
  4. Prensa de otras fuentes, líderes de opinión mexicanos e internacionales de la fuente política, económica, social, cultural, etc. habrían hecho nota de este acontecimiento alcanzando un publicity millonario, además de contribuir para matizar el posicionamiento de país corrupto.
  5. ONGs cuyo objeto social es la construcción de ciudadanía, educación y cultura, quienes encontrarían en el seleccionado nacional un ejemplo para que los niños entendieran de qué se tratan los valores.
  6. Algunos jugadores, quienes se sentirían orgullosos de haber sido parte de ese equipo que lo hizo diferente.
  7. El Piojo Herrera, quien hubiera cambiado su actual posicionamiento de tramposo, quejumbroso y comercial por uno de líder de impacto positivo en un país que está ávido de ello.
  8. Muchos aficionados y no aficionados, quienes nos sentiríamos orgullosos de este comportamiento distinto.
  9. Hasta el C. Presidente Peña Nieto hubiera sacado raja de este supuesto comportamiento.

Pero bueno, mientras más escribo, más me doy cuenta de que la responsabilidad social representa una oportunidad para aquellos que piensan en ello, y serán aquellos estrategas quienes en su momento puedan aprovechar estas oportunidades que hay que decirlo, hoy día, muy pocos pueden reconocer.

Echa un ojo a esta entrevista al director técnico de la selección para entender por qué el hacerlo distinto nunca fue una opción. Es más ni siquiera se le ocurrió a este carismático líder.

Y es que como diría Arrigo Sacchi, para muchos “el futbol es lo más importante de lo menos importante”. Pero en ocasiones lo más importante se transmite en lo menos importante. ¿A poco no?


edgar sEdgar López Egresado de la Universidad Anáhuac es actualmente Director de Expok, empresa mexicana especializada en Asesoría, medios y desarrollo de conceptos innovadores relacionados a la Responsabilidad Social, así como integrante de diferentes comités enfocados al desarrollo del mismo tema.

Acerca del autor

Edgar López Pimentel

Comentarios

  • Sólo recordemos que la Selección Mexicana de Fútbol, genera millones de dólares en su transmisión y ganancias para los patrocinadores, y es obvio, que el dinero es MÁS IMPORTANTE QUE LA ÉTICA…
    y si no pregúntenle a Televisa.

  • Muy buena la opinión y/o punto de vista !!!, pero la polémica sigue sobre sí?, caso del penal del holandes Arjen Robben, lo debió haber fallado también ???????, o hizo lo correcto al meter el gol !!!.

  • Ni la selección ni Andres Guardado tienen la obligación ni la necesidad actual ni histórica de fallar el penal; o acaso Holanda lo hecho fuera? Son cuestiones que se dan en el fútbol, y si el arbitro se equivoco o fue parcialista para beneficiar a México, eso no es culpa de la selección mexicana, como no lo fue por parte de Holanda. Felicidades a Andres Guardado que no se dejó llevar por falsas posturas de humildad, responsabilidad y el tan comentado Fair play que como vimos todos los panameños se dedicaron a dar patadas, agredir e insultar

  • Sin lugar a dudas la nota excelente, pero yo me atrevería a agregar un punto más. Y se trata de la opacidad tanto de la FIFA , CONCACAF y anexas, ya que toda esta reflexión y “supuestos escenarios” no serían necesario si ya se hubieran decidido por hacer uso de las nuevas tecnologías y modificar su reglamentación para utilizar la repetición digital, transparentando así actual que tanta falta le hace a este deporte.

  • Falta de valores y liderazgo tanto del DT, como del capitan del equipo.
    Los patrocinadores deberan pensar si les conviene utilizar alguna figura de este equipo, o seguir patrocinando el mismo; al menos yo como empresaria no utilizaria la imagen del Sr. Guardado.
    Con ese actuar cercenaron la fe y la alegria que nos brinda este deporte tan familiar.

  • Me gusta la nota, se requiere con urgencia mentalidades propositivas en un México que aún reside en lo arcaico, opiniones a favor y en contra de esta nota hacen evidente de los que creen que saben del tema y los que entienden que la nota no es una crónica deportiva, como lo dice al principio, pero hay que leer antes de opinar.
    !!! Viva México !!!

  • Sin duda fallar el penal a propósito hubiera sido un acto que proyectara a Guardado a otra galaxia como ser deportista, como competidor y como ser humano. Sin embargo, o mejor dicho, precisamente por lo mismo, no era una decisión fácil y no es algo por lo que lo podamos juzgar.
    No estoy de acuerdo con la visión de que esto abona a la visión de México como un país corrupto. Seguramente la mayoría de nosotros no vemos a Holanda como una nación corrupta, y sin embargo, ante aquel famoso error arbitral de Brasil 2014 la reacción de Robben no fue fallar el penal. Se puede ver ciertamente en la transmisión como primero toma la pelota y luego la entrega para no cobrar el penal (además tiene antecedentes de fallar esos tiros en momentos clave con su club). Es notable en el rostro de Robben que él sabe que hizo trampa, Y ÉL HIZO TRAMPA. No se trata de un caso como en el partido de México en el que es puramente un error del árbitro. NADIE trató de engañarlo; los primeros sorprendidos son los futbolistas mexicanos.
    Tras el gol, podemos ver que Robben no corre con sus compañeros a celebrar, porque sabe que hizo trampa, no se siente cómodo con lo que sucede. EN conclusión, Robben tuvo la misma oportunidad que Guardado y tampoco la tomó, pero nadie relaciona a eso con la imagen colectiva de Holanda.
    El caso de Francia y su clasificación al mundial con un gol ayudado con la mano es igual. Henry sabe que el pase fue con la mano, todos en el equipo francés lo sabían, y sin embargo no renunciaron al gol que los clasificó.
    Todos sabemos que la FIFA y la CONCACACAF (Su nombre lo dice) y la UEFA y el América son organizaciones muy corruptas, pero en este caso en específico no estoy de acuerdo con la posición de rasgarnos las vestiduras y auto flagelarnos con un calificativo de “nación corrupta” por la acción, yo diría normal, de un futbolista. Todo ello a pesar de que soy consciente de que el calificativo lo merecemos con creces por otra situación.
    En cuanto a la creación de conciencia creo que el hecho está ahí, y todos los que lo vimos nos dimos cuenta de la disyuntiva que enfrentó Guardado. Ya queda en cada uno de nosotros la decisión que tomemos al respecto. Sí él lo hizo o no lo hizo me parece que es secundario.

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