Un estudio comprueba que la generosidad puede provocar felicidad. ¡Entérate!

“La felicidad no es un cuerpo
la felicidad no es un lugar
la felicidad es una forma de navegar
por esta vida que es la mar”.

Gualberto Castro

Por: Emilio Guerra Díaz

El Dr. Humberto Muñoz Grandé, especialista en evaluación de impacto, académico y miembro del Consejo Técnico Consultivo de la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por las Organizaciones de la Sociedad Civil, hizo referencia en su programa semanal de radio a los resultados de la investigación realizada por “un equipo internacional de neurobiólogos de las universidades de Lübeck (Alemania), Chicago (EEUU) y Zurich (Suiza) , ha demostrado que la relación entre generosidad y sensación de felicidad se observa también en el cerebro” como lo publicó el portal Tendencias 21 y cuyo texto puede leerse aquí.

Los científicos concluyeron que “la mera decisión de realizar un acto de generosidad activa la zona altruista en el cerebro y refuerza la comunicación con la zona cerebral de la felicidad… eso significa que la generosidad provoca felicidad y que este efecto se desarrolla en el cerebro incluso antes de realizar el acto de generosidad”.

La pesquisa es concluyente: “lo que han descubierto es que el comportamiento generoso activa una zona específica del cerebro, la región temporoparietal. Y la sensación de felicidad, debido a su conexión con el placer, activa por su parte dos zonas cerebrales vinculadas a la recompensa, el estriado ventral (relacionado con el sistema límbico) y la corteza orbitofrontal. El nuevo estudio ha identificado además los mecanismos cerebrales mediante los cuales el comportamiento generoso modula la sensación de felicidad”.

Hasta hace algunos lustros pensar en asociar a la felicidad como un indicador de desarrollo o de impacto de acciones sociales sean emprendidas por gobierno o por alguna organización privada (empresa o filantrópica) era impensable. Algunos economistas, psicólogos y otros científicos sociales estimaban que la sensación de la felicidad es una usanza individual que se experimenta por diversos factores por lo que no era necesaria medirla porque representaba un dato marginal, en extremo, subjetivo.

Otra tendencia fue la que diversos sociólogos y otros economistas, agencias de desarrollo y ciertos gobiernos impulsaron a nivel mundial, quienes consideraron que la felicidad no sólo puede ser un indicador sino que es un referente obligado del desarrollo humano. El cambio de paradigma en la medición de impactos y efectos de acciones sociales que incluye a la felicidad se ha ido integrando de manera vigorosa en programas de desarrollo (impulsados por la propia Organización de las Naciones Unidas, El Banco Mundial el Banco de Interamericano de Desarrollo, gobiernos, empresas) y ya es una práctica habitual de las organizaciones de la sociedad civil.

Ha sido tan trascendente ese hecho que hoy contamos con el Índice Mundial de Felicidad y un interesante acopio de datos que compara la situación de países en 2017 se puede consultar aquí,  y que ubica a México en el lugar núm. 25, mientras que las naciones que tienen mayor satisfacción en ese rubro son: Noruega (1), Dinamarca (2), Islandia (3), Suiza(4) y Finlandia (5). En el otro extremo del ranking de los países incluidos, los más desdichados son: República Centroafricana (151), Burundi (154), Tanzania (153), Siria (152), Ruanda (151), Togo (150), Guinea (149), Liberia (148) y Sudán (147).

Entre los macro y micro datos que ofrece la economía, su interpretación individual o nacional, lo que vincula fuertemente a la felicidad con los individuos son las condiciones del mercado, la capacidad productiva de una nación y el grado de integración de sus habitantes en la distribución de la riqueza, sin que también se reste importancia a la influencia de los aspectos, culturales, políticos y sociales donde existen diversos responsables de la felicidad, por ejemplo la producción y consumo cultural.

Sin embargo, la actitud de generosidad hace una considerable diferencia dentro de los grupos sociales. La prodigalidad social se manifiesta de muy diversas formas en la filantropía y mientras más estructurada esté mayor profundidad tiene sus impactos y efectos para reproducir actitudes y aptitudes altruistas. Por ello es importante incrementar los niveles de participación ciudadana como voluntarios, mentores, tutores, padrinos, etc. pero hacen falta también sus instituciones: Voluntariados formales, fundaciones, programas de responsabilidad social corporativa, etc.

Los índices de felicidad en México ciertamente están sujetos a modificarse y en estos tiempos se advierten dos grandes responsables de infelicidad: El primero sin duda lo representa la corrupción, factor que desalienta y desanima, divide a las comunidades, y la falta de combate, es decir, su impunidad alienta el cinismo y la incredulidad; otro aspecto sociológico del México actual es sin duda la inseguridad.

Al respecto, el INEGI dio a conocer la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), donde la percepción de la ciudadanía es que aumentan condiciones de inseguridad en las ciudades. Las urbes que encabezan el negro panorama son: Villahermosa, Ecatepec, Chilpancingo y las ciudades de Tamaulipas, Reynosa y Matamoros, obviamente la disputa de plazas del crimen organizado y todas sus actividades delincuenciales (robo, secuestro, desaparciciones, etc.) son una amenaza para la felicidad nacional.

Pero volviendo a la investigación, el estudio sobre los efectos que en el cerebro genera el acto de dar viene a reafirmar las tesis de la obra de Douglas M. Lawson, Dar para Vivir (editorial Diana), que recoge información de estudios empíricos llevados a cabo desde la década de los cincuenta hasta los ochenta del siglo pasado donde se revelaba que quien más dona (tiempo, talento o dinero) experimenta más satisfacción personal, da sentido a su vida, descubre su misión personal e incluso… vive más tiempo.

Desde el Consejo Directivo

El Presidente del Directorio señaló que los EEUU ocupan el 14º lugar en el ranking de felicidad que explica porque han creado fuertes instituciones filantrópicas. Por ello no sorprende que recientemente se supo que Warren Buffett donó alrededor de 3 mil 170 millones de dólares en acciones de una de sus empresas, la Berkshire Hathaway, a la Fundación de Bill y Melinda Gates y a otras organizaciones filantrópicas.

Por su parte el Tesorero señaló que ciertamente la corrupción hace tanto daño a un país, pero el problema se agrava cuando la impunidad se hace presente. Es por tanto, de interés nacional dar seguimiento al caso del presunto delincuente, el exgobernador Javier Duarte de Ochoa, pues se corre el riesgo de que quede impune. Señaló que sería conveniente también indagar las cuentas de su esposa y si procede fincarle responsabilidades legales.

La Secretaria del Consejo Directivo compartió con sus colegas la sinergia que han realizado la Fundación Michou y Mau y Clarasol que ha canalizado recursos a través de la campaña ‘Sonriendo al sol con Clarasol’, que también involucro al actor y conductor Patricio Borghetti.

El Director de la organización recordó a sus colegas que el 30 y 31 de agosto y 1º de septiembre próximos se llevará a cabo en México, en el Museo Universum de Ciudad Universitaria, el 1er coloquio Iberoamericano sobre Voluntariado Universitario y Sociedad Civil y el 3er Coloquio de Museos Universitarios eventos donde se puede atestiguar cómo la generosidad organizada a través de grupos de voluntarios es factible potenciar las aportaciones de las casas de estudio y por otra parte preservar y difundir parte del patrimonio cultural de una comunidad. La entrada será libre. Hay que ir.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Acerca del autor

Emilio Guerra

1 comentario

  • No podría estar más de acuerdo con esta visión; efectivamente, dar, y dar generosa y respetuosamente, incrementa el nivel de satisfacción personal y de trascendencia!
    Gracias por este artículo!
    Ojalá muchas personas lo lean y se atrevan a dar! Se darán cuenta que dando es como nos realizamos!!!