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La batalla por el mercado de la carne hecha de plantas

Escrito por ExpokNews

Los gigantes de la alimentación están asimilando a pequeñas compañías productoras de carne alternativa, lo que podría bajar la sostenibilidad de este producto, descubre por qué.

Los productos alternativos se han disparado con popularidad, debido a un aumento de consciencia general sobre el impacto del sector ganadero. Pero, con su crecimiento hay una amenaza de expulsar a los productores más pequeños del mercado de la carne hecha de plantas.

Recordemos que este tipo de insumo, se crea y fabrica para que parezca, se sienta y sepa como la carne convencional de origen animal, sin embargo, no todas las de origen vegetal están hechas de la misma manera.

Un artículo de The Guardian, señala que las empresas cárnicas como JBS y Cargill han invertido mucho en proteínas de origen vegetal y carnes cultivadas en laboratorio en los últimos años, comprando a pequeñas productoras.

El auge del mercado de la carne hecha de plantas

La organización Food & Water Watch y un informe reciente de la IPES-Food —una coalición de expertos en sistemas alimentarios— indican que los conglomerados de carne animal ya controlan alrededor del 80% de la oferta.

La carne hecha de plantas prevé un crecimiento en ventas de 4,200 millones de dólares en 2020 a 28 mil millones para 2025, gran parte de esta expansión provendrá de una ya robusta industria.

problemas de la carne de laboratorio

Además, el informe de IPES-Food destaca la fuerte inversión de las empresas para para desarrollar carne cultivada en laboratorio, es decir, producida en biorreactores sin necesidad de sacrificar animales.

Cargill, es un ejemplo activo en el sector, pues ha invertido en Aleph Farms, que crea proteínas vegetales. Por su parte, Tyson Foods vende carnes a base de plantas bajo su marca Raised & Rooted y ha apostado en varias compañías de este tipo.

En tanto, JBS, la comercializadora cárnica más grande del mundo, compró el año pasado a la firma BioTech Foods y a la compañía holandesa de carne a base de plantas Vivera.

Están cubriendo sus bases porque esta es un área que está creciendo muy rápido.

Estas empresas se han vuelto grandes y poderosas mediante el uso de todas las estrategias posibles.

Philip H. Howard, autor principal del informe de la IPES-Food.

Regulación de la industria de la carne

Para Amanda Starbuck, directora de investigación de Food & Water Watch es alarmante el poco avance en la regulación del mercado de carne hecha de plantas pues «las marcas de carne de origen vegetal no son una alternativa al sistema actual si continúan afianzando el poder corporativo».

Dicha preocupación está reflejada en la investigación de la IPES-Food, ya que los aumentos en las opciones podrían “reforzar las relaciones de poder que mantienen los sistemas actuales y no abordan la cuestión de cómo se lograrán los cambios sistémicos». Por lo que terminarían pareciéndose al actual esquema, donde cuatro empresas controlan 85% de la industria: JBS, Cargill, Tyson Alimentos y Empaque Nacional de Carne.

Esta concentración generaría dificultades a los pequeños productores para obtener los granos y otras plantas necesarias para las alternativas. ¿Si capturan todos los ingredientes, cómo podrán innovar las empresas pequeñas?

Inversión sostenible

Sin embargo, para Celia Homyak, codirectora del Laboratorio de Carnes Alternativas de UC Berkeley, la vinculación entre grandes inversores y la industria más pequeña no es necesariamente mala, porque si hay más interés, solo se tratará de llevarlo con responsabilidad.

Por ejemplo, las alternativas a base de plantas tienen una huella de carbono promedio 93% menor que la carne de res, según un reporte de la Universidad Johns Hopkins. Asimismo, los científicos han destacado que reemplazar el 20% del consumo mundial de carne de res, con proteínas microbianas reduciría la deforestación a la mitad.

Actualmente, existen al menos 1,300 nuevas compañías produciendo alternativas a la carne. Si bien a algunos les preocupa que los grandes consorcios sofoquen la innovación, la inversión a gran escala impulsa el camino hacia estilos de vida sostenible.

Pero la independencia puede ser fugaz para muchos productores. Las marcas tienen asociaciones con las principales cadenas de supermercados y distribuidores, por lo que cualquiera que busque expandirse, sentirá la presión de vender.

Ante ello, Philip H. Howard, autor principal del informe de la IPES-Food, concluye que “va a ser muy difícil para esas pequeñas y medianas empresas mantenerse en el negocio. […]Tenemos sistemas económicos que refuerzan la posición de los ricos y poderosos. Irrumpir en los estantes de los supermercados es muy difícil para los productores más pequeños”.

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