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HSBC cerrará 20 mil cuentas de mexicanos en Islas Caimán

Reportan actividades sospechosas por 420 mil millones que fueron usados para comprar aviones para el narco

Las advertencias de que México era un lugar de alto riesgo por el lavado de dinero del narcotráfico, con transferencias que superaban incluso el millón y medio de dólares, no impidieron que el Grupo HSBC Holdings convirtiera a México en la meca de muchos lavadores internacionales de divisas.

Por ello, directivos del banco anunciaron la cancelación de 20 mil cuentas de mexicanos en Islas Caimán.

El informe U.S. Vulnerabilities to Money Laundering, Drugs, and Terrorist Financing: HSBC Case History del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos, revela que por más de una década el Departamento de Estado, el FBI, la DEA, la Red de Combate del Crimen Financiero (FinCEN), y otras dependencias, advirtieron que México era un lugar de alto riesgo.

“En años recientes los lavadores internacionales de dinero han optado crecientemente por México para colocar inicialmente sus ingresos de la droga en el sistema financiero mundial”, recuerda este informe del Senado citando el Reporte Internacional de Estrategias de Control de Narcóticos (INCSR) del Departamento de Estado en el año 2000, dos años antes que Grupo HSBC comprara a Grupo Financiero Bital.

Es decir, que el Grupo HSBC sabía que su afiliada mexicana (HBMX) movía fondos sospechosos y que tenía una extensa relación de corresponsalía con su afiliada estadunidense (HBUS) pero no informó a ésta de la magnitud de los problemas de lavado de dinero para que HBUS no elevara la percepción de riesgo de la afiliada del grupo en México.

“Hasta 2009 que HBUS otorgó a HBMX (la afiliada de Grupo HSBC en México) un trato de bajo riesgo”, señala.

El resultado fue que de 2007 a 2008, HBMX fue el único y el más grande exportador de dólares estadunidenses a HBUS, enviando siete mil millones de dólares en efectivo a esta afiliada estadunidense a lo largo de dos años, con lo que superó ampliamente a los más grandes bancos mexicanos y a otras afiliadas del Grupo HSBC.

Cuando Grupo HSBC adquirió Grupo Financiero Bital en noviembre de 2002, tenía 647 millones de dólares en depósitos con bancos corresponsales en México, 700 millones de dólares en las Islas Caimán y 143 millones de dólares en Nueva York.

El presidente del subcomité senatorial, el demócrata Carl Levin, caracterizó como “operación de pantalla” las operaciones de HSBC en la Islas Caimán. “Se trata de supuestas oficinas porque entiendo que no existen oficinas, no hay empleados, es sólo una operación de pantalla para ofrecer cuentas en dólares”, dijo el legislador, quien hizo notar que las operaciones en esa nación eran manejadas por empleados en México.

David S. Cohen, subsecretario para Terrorismo e Inteligencia Financiera del Tesoro informó al Senado de EU que los clientes de alto riesgo y los reportes de actividades sospechosas resultaron en el procesamiento de 420 mil millones de transacciones transfronterizas con 13 casas de cambio mexicanas de “alto riesgo” de 2004 a 2007, a través de transacciones electrónicas, dinero en efectivo, mensajería bancaria y depósitos remotos que incluyeron millones de dólares que se usaron subsecuentemente para la compra de aviones para los narcotraficantes.

Otro testimonio de que Grupo HSBC sabía del riesgo de lavado de dinero en México provino del testimonio escrito de Paul Thurston, jefe ejecutivo de Banca de Menudeo y manejo de Patrimonios para HSBC Holdings. Thurston dirigió HSBC-México (HBMX) durante 14 meses que empezaron en febrero de 2007.

“El ambiente externo en México era tan desafiante como ningún otro que había experimentado jamás”, dijo en su testimonio de ayer 17 de julio.

Y añadió que los empleados del banco enfrentaban verdaderos riesgos de convertirse en blanco de sobornos, extorsiones y secuestros.

“De hecho muchos secuestros ocurrieron durante mi gestión y altos niveles de seguridad se requerían para el personal del banco que trabajaba en México”, señaló Thurston.

Thurston dijo que, además, también se cerraron sucursales donde creemos que hay alto riesgo de lavado dinero.

El banquero atestiguó también que el manejo de los datos era tan pobre que eso “dificultaba verificar la identidad de los clientes”. Thurston agregó que ante esas circunstancias fue necesario cerrar varias sucursales en áreas donde consideraron que había alto riesgo de lavado de dinero.

Pero el momento más difícil de Thurston ocurrió en marzo de 2007 cuando a Zhenli Ye Gon, uno de sus clientes más importantes, se le confiscaron 205 millones de dólares en efectivo y 17 millones de pesos ocultos en un cuarto de su residencia.

El mayor decomiso de dinero del narcotráfico de la historia.

Ye Gon fue acusado en México de narcotráfico, tenencia ilegal de armas y lavado de dinero, y en Estados Unidos fue acusado y llevado a prisión por importar, para los cárteles mexicanos, precursores químicos de las anfetaminas.

“Esto es un caso muy grave y de alto perfil, un caso que tiene el potencial de dañar la reputación del grupo HSBC y se le debe dar la más alta prioridad”, dijo Thurston.

En su nivel más alto de 2008, la sucursal de Islas Caimán, que carece de oficinas y empleados propios y es manejada por personal de la afiliada en México del grupo (HBMX) tenía casi 50 mil cuentas de sus clientes y activos por un total de dos mil 100 millones de dólares. La principal forma de operar de HBMX y de su corresponsal en Estados Unidos, HBUS, era mediante transferencias electrónicas, cheques de viajero e instrumentos monetarios en dólares.

Directivos del banco anunciaron que cerrarán unas 20 mil cuentas de mexicanos en las Islas Caimán frente a los vacíos en los controles en su manejo y los cuales se extendieron a sus operaciones en México.

En tanto, David Bagley, que ayer presentó su renuncia como jefe del Grupo de Acatamiento de las normas de HSBC Holdings, reveló al presentar su testimonio ante el Senado estadunidense que no contaba con autoridad, recursos, apoyo ni infraestructura para garantizar que todas las afiliadas globales cumplieran con los estándares (de calidad) del grupo.

“Más bien, la autoridad final y la toma de decisiones descansaban en la línea local de administración de cada una de las afiliadas del banco”, dijo en su testimonio de ayer.

Según Bagley el Grupo de Acatamiento contaba con un personal de siete personas en 2002 en las oficinas en Londres y ahora cuenta con 40 personas para atender las 80 jurisdicciones que el Grupo HSBC tiene en el mundo.

El mea culpa de la institución bancaria

El banco HSBC aceptó que hubo problemas de lavado de dinero en México:

La filial en México del banco de origen británico HSBC reconoció problemas en sus sistemas que permitieron el lavado de dinero.

En un comunicado emitido el día de ayer destacó que sí falló en el cumplimiento de las disposiciones bancarias del país así como los estándares que los reguladores esperaban de la institución financiera.

“Aceptamos que en el pasado nuestros controles internos debieron ser más sólidos para identificar y detener dichas conductas”, refirió.

Durante esta semana se dio a conocer que el gobierno de EU comenzó una investigación para determinar si los ejecutivos del banco (que en México dirige Luis Peña Kegel, fueron cómplices de ocultar grandes cantidades de dinero de los cárteles de la droga en el país.

HSBC México destacó que en los últimos años ha fortalecido el control interno y el manejo de riesgos a través del reclutamiento de nuevos directivos.

Fuente: excelsior.com.mx
Por: Carmen Álvarez
Publicada: 18 de Julio de 2012

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