Emily es una niña de sólo 3 años que un día se dio cuenta de que tenía el cabello suficientemente largo y decidió donarlo por una buena causa. En un gesto tan solidario como inspirador sacó una cita con su estilista, el tío Matew y cortó su cabello para luego enviarlo por correo con la emoción y dulzura propias de una niña de su edad.

El objetivo: la fabricación de pelucas para los niños con cáncer.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga por la Universidad del Valle de México, especialista en marketing y RSE. Colabora en este espacio desde 2012 y es la encargada de planear el contenido de Expoknews para hacer llegar a tus manos información útil y entretenida.

Actualmente es estudiante de la Maestría en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación.