Comunicados de Prensa

El nivel de paz de México mejoró 16% en los últimos tres años, debido a la baja de homicidios

Los estados más pacíficos son Hidalgo, Yucatán, Querétaro y Campeche; en ese orden. Mientras que los menos pacíficos son Guerrero, seguido por Morelos, Sinaloa y en cuarto lugar Michoacán.

En 2014, la violencia impactó a la economía mexicana en un monto estimado de 3 billones de pesos, equivalente a 17.3% del PIB. El buen funcionamiento de gobierno, los niveles de corrupción y el nivel de capital social, tienen una alta relación con la paz. En algunos estados se denuncia ante la policía menos de 10% por asaltos violentos y menos de 5% por violaciones.

El Institute for Economics and Peace (IEP) (Instituto para la Economía y la Paz) anunció los resultados del Índice de Paz México 2015. El Índice de Paz México (IPM) ofrece una evaluación integral del nivel de paz en México, que detalla el nivel de paz en cada uno de los 32 estados de la República, durante los últimos 12 años. El informe evalúa también los costos relacionados con la violencia, así como los factores socioeconómicos vinculados con la paz.

Según el estudio, ha habido una mejora de 16% en el nivel de paz de México desde 2011; sin embargo, en 2014 hubo muy poca mejora, sólo 0.7%. Es pronto aún, para determinar si se trata de una nueva tendencia. La paz en México se ha acercado a los niveles de 2007, año en el que los homicidios y los delitos con violencia comenzaron a aumentar de forma notable.

Los estados con los niveles más altos de paz son: Hidalgo, seguido por Yucatán, Querétaro, Campeche, Tlaxcala y Chiapas, en tanto que los cinco menos pacíficos son: Guerrero, Morelos, Sinaloa, Michoacán y Guanajuato.

En el ámbito regional, en el estudio se encontró que el sureste de México es la más pacífica, mientras que la región del norte es la más violenta.
Los indicadores que registraron las mayores mejoras en 2013 y 2014 son las tasas de homicidios, delitos con violencia y delincuencia organizada. Las tasas de homicidios mejoraron 30% y las bajas más grandes ocurrieron en los estados de Durango, Colima y Chihuahua. Las estadísticas sobre la delincuencia organizada mejoró 25% ya que hubo una considerable reducción de la tasa de delitos con violencia: 12%.

El aumento registrado en el nivel de paz fue generalizado. Desde 2012, 26 de los 32 estados experimentaron mejoras, en tanto que en 23 estados se redujo la tasa de homicidios. Las mejoras más notorias ocurrieron en los estados menos pacíficos; a la inversa de la tendencia general, los estados más pacíficos se volvieron ligeramente menos pacíficos. Estas tendencias divergentes generaron una reducción importante de la brecha entre los estados menos pacíficos y los más pacíficos.

En contraste, durante el mismo periodo de dos años, los delitos cometidos con armas de fuego aumentaron considerablemente: 11%.
El indicador de eficiencia del sistema judicial continúa a la baja, ya que el número de homicidios en relación con el número de condenas por homicidio se duplicó de 1.45 en 2006 a 3.43 en 2013 y ahora se encuentra en un nivel sin precedentes. Además, la tasa de personas sentenciadas a encarcelamiento bajó de 210 por cada 100,000 habitantes en 2003 a 104 por cada 100,000 habitantes en 2014. La combinación de estos dos factores es una tendencia preocupante.

La investigación presentada en este informe brinda la base de evidencias y los datos para un debate más amplio de políticas públicas sobre cómo reducir la violencia en México. Se identifican tres factores que, en el nivel estatal, tienen una relación estadísticamente significativa con la paz: el funcionamiento del gobierno, los niveles de corrupción, y los niveles de capital social y cohesión social.

Steve Killelea, Presidente Ejecutivo de IEP , dijo que: “Las recientes mejoras en la paz han tenido un impacto positivo en la economía mexicana; sin embargo, el impacto de la violencia sigue siendo tres veces mayor que el presupuesto total destinado a la salud en México. Las nuevas reducciones en la violencia mejorarán la probabilidad de mayores niveles de inversión extranjera y la llegada de más de turistas, creando así un círculo virtuoso para los negocios”.

Otro punto fundamental es que en el documento se destaca que los beneficios económicos de la mejora del nivel de paz son grandes. Se estima que el impacto económico total de la violencia en México es de 3 billones de pesos o el equivalente a USD 233 mil millones, lo que equivale al 17.3% del PIB de México. Esto representa 24 mil 844 pesos, o casi USD 1,946, por persona en México. En 2003 los cinco estados menos pacíficos tenían un PIB per cápita similar al de los cinco estados más pacíficos; hoy, el PIB de los cinco estados más pacíficos es 40% más alto, lo cual pone de relieve el grave impacto económico de la delincuencia sobre las empresas.

Aubrey Fox, director ejecutivo del IEP, comentó: “México sigue figurando en los titulares internacionales por su violencia. Sin embargo, hay razones para sentir esperanza; en los últimos cuatro años ha disminuido el número de homicidios, en tanto que los factores que dan sustento a las sociedades pacíficas indican que el nivel real de paz de México podría ser mucho más alto. Las áreas de mayor importancia son el combate a la corrupción y la mejora del sistema judicial”.

La cifra negra de los delitos con violencia y otras actividades delictivas son un problema serio; el IEP estima que las violaciones solamente se denuncian en 8% de los casos y el asalto, sólo 23%. En estados como Nuevo León o Aguascalientes, por cada caso denunciado de extorsión hay hasta 33 casos no denunciados. Asimismo, en estos estados se tienen altos niveles de cifra negra de fraudes y violaciones, pues únicamente se presentan 10 denuncias de cada uno de estos delitos en promedio. Para crear un índice más preciso, el IEP ajustó todos los indicadores por las tasas de cifra negra.

En el informe se evalúa también la confiabilidad de la tendencia en el nivel de paz, al comparar encuestas de victimización y conjuntos de datos alternativos con los datos gubernamentales oficiales. Este análisis confirma que la tendencia de mejora es real en el caso del indicador de paz más importante, la tasa de homicidios.

Para mejorar la rendición de cuentas y las denuncias futuras, se requiere contar con mejor información. Es necesario complementar y confirmar los datos oficiales mediante la aplicación de encuestas y la realización de otros análisis por parte de organizaciones independientes. Además, es conveniente plantear preguntas de encuesta que coincidan con las categorías oficiales de los delitos. Esto mejorará la confianza del público en los datos oficiales y ofrecerá ayuda constructiva al sistema de estadísticas y judicial.

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