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El mensaje de Occupy Wall Street: nosotros, los boomers, no lo entendemos

Los avisos que glorifican el éxito y la perfección no harán efecto en una generación que se siente enojada y traicionada.

En este Halloween no necesitaré un disfraz. Todo lo que tengo que hacer es salir rodando de la cama para convertirme en uno de los “Muertos Caminantes”.

Así es como los integrantes de Occupy Wall Street, de ventitantos años, me ven, y ven a mis pares boomers. Inspirados en la serie Walking Dead de la cadena AMC, para ellos, los miembros de mi generación somos literalmente los Muertos Caminantes, tras haber agotado los recursos naturales de la generación de boomers y despilfarrado sus futuros financieros.

No están equivocados. Nosotros criamos a nuestros hijos millennials diciéndoles que pueden hacer –y ser- cualquier cosa que pretendan. Les dimos trofeos, los inundamos con tutores, los rodeamos con soccer, ballet y lecciones de piano, los mandamos a las escuelas correctas. No es tanto lo que sienten sus derechos lo que explica su ira hacia nosotros, como muchos dicen, sino su sensación de haber sido traicionados. Los criamos para sentir sus éxitos como inevitables. Y después hicimos volar todo con derivativos bancarios, propiedades de valor hiperinflado y esquemas fraudulentos.

Ahora, ellos nos culpan a nosotros, sus padres, por su incapacidad de conseguir un trabajo. En la historia de Walking Dead, Andrew Lincoln, que representa al héroe anti-zombie Rick, hace la conexión. “El show es sobre lo que pasa cuando todo está descubierto”.

Las propias líneas del argumento del programa insinúan lo que les estamos diciendo a nuestros hijos: “No cuenten con nosotros”. La metáfora perfecta para nuestro dilema ocurre cuando un cazador dispara equivocadamente sobre el hijo de Rick mientras trataba de matar a un ciervo para alimentarse. Vean, nosotros no podemos evitarlo, aun cuando estemos tratando de hacer las cosas mejor. Nosotros somos el enemigo interno, y estamos comiéndonos vivos entre nosotros.

Este conflicto generacional es de una raza diferente a la ahora aparentemente inocente rebelión juvenil que atravesamos nosotros, los boomers. La Gen Y está literalmente peleando por su futuro en el movimiento anti-Wall Street.

Máximo Brooks, hijo de Mel y autor de “The Zombie Survival Guide” y “World War Z”, escribió que los zombies “reflejan nuestras ansiedades muy reales de estos locos y intimidantes tiempos”. Brooks piensa que la popularidad del género impulsará la economía al tono de 5.000 millones, pero uno puede apostar a que los únicos bolsillos que acabarán rellenos pertenecerán a una sola generación: la mía. Con el pronóstico de expectativa de vida de boomer sobrepasando al de todas las generaciones anteriores, nosotros nos debemos la tarea de entender las frustraciones que les provocamos a los millennials; y facilitar el ascenso de un nuevo mundo que los sobreviva incluso a ellos.

Nosotros, los boomers, deberíamos dejar de criticar el lloriqueo de los millennials y admitir que su generación está enfrentando problemas adultos que nosotros les creamos. Para la industria publicitaria, esto significa no tratar de imponer valores de los boomers –éxito, perfección, consumismo, aspiración-, sino entender que nuestro punto de vista esta fuera de registro con respecto a una generación que está simplemente tratando de desenredar el caos que nosotros les hemos dejado. Si nos asociamos a ellos con empatía y hallamos soluciones, podemos asegurar sus futuros –y el nuestro- como algo compartido que ellos pueden manejar.

Fuente: Adlatina.com
Por: Linda Ong.
Publicada: 22 de noviembre de 2011.

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