¿Puede una campaña de RSE ser tan impactante que logre justo lo contrario a lo que busca?

PETA

Por mucho que nos cueste aceptarlo, «responsabilidad» no es un término que resulte atractivo para una gran cantidad de personas, por lo que cada vez que una empresa u organización busca generar campañas que les ayuden a involucrar a sus stakeholders con su compromiso social enfrentan un enorme reto: hacer que un problema ambiental o social resulte irresistible para sus grupos de interés.

Por otro lado, estos mensajes compiten todo el tiempo con una gran cantidad de campañas comerciales, políticas y sociales que buscan desesperadamente la atención del público a través de internet, radio, televisión, publicidad exterior y un sin número de canales que invaden a la audiencia a un nivel tal que las personas han desarrollado una habilidad extraordinaria para filtrar toda aquella información que no le resulta especialmente relevante. Doble reto: los mensajes generados por empresas y organizaciones deben tener un impacto realmente alto para quedar grabados en la memoria de su audiencia.

Una de la organizaciones que se ha caracterizado siempre por generar contenido polémico y diferente que queda grabado en la memoria de su audiencia es sin duda Personas por el Trato Ético de los Animales, mejor conocida como PETA. Su campaña I’d Rather Go Naked Than Wear Fur (prefiero estar desnudo que usar pieles) se convirtió poco a poco en uno de los fundamentos de su comunicación, mientras que las imágenes más crueles de algunos documentales han permanecido disponibles únicamente para aquellos interesados en conocer el tema del maltrato animal a profundidad.

Ahora PETA parece haber dado un giro impactante a su linea de comunicación: creó una tienda de artículos de piel en Bangkok, Tailandia; pero no porque haya dado la espalda a su causa, sino para llegar directamente a los consumidores de este tipo de productos con una campaña repleta de sorpresas desagradables.

Detrás de la piel que usas se esconde un animal muerto.» PETA

La delegación australiana de la organización ocultó órganos artificiales de animales dentro de las bolsas, zapatos, guantes y carteras de la tienda, con el objetivo de advertir a los consumidores sobre el daño que estos productos significan para la fauna del planeta. La reacción de los consumidores, desde luego no es nada positiva.

Aunque el objetivo de esta campaña era sin duda dar una desagradable sorpresa a los consumidores con el fin de despertar su consciencia contra el maltrato animal, el hecho es que será difícil que quienes vivieron esta experiencia quieran comprometerse de lleno con la organización y la causa que apoya. ¿Acaso pudiste ver completo el video que documenta sus reacciones?

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga por la Universidad del Valle de México, especialista en marketing y RSE. Colabora en este espacio desde 2012 y es la encargada de planear el contenido de Expoknews para hacer llegar a tus manos información útil y entretenida.

Actualmente es estudiante de la Maestría en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación.