La relación entre el Gobierno Federal y los principales medios de comunicación en México ha alcanzado un nuevo punto de fricción. Tras las declaraciones emitidas por la presidenta de la República en su conferencia matutina, en las que hizo un llamado explícito a la ciudadanía para dejar de consumir los contenidos de TV Azteca, la respuesta de la televisora del Ajusco no se hizo esperar.
A través de un contundente e inédito comunicado fechado el 25 de mayo de 2026, la empresa calificó el pronunciamiento presidencial como un “intento evidente de censura” y una “agresión directa a la libertad de expresión”. Lejos de matizar la postura, el documento escala la confrontación al lanzar severas acusaciones directas que involucran presuntos nexos con el crimen organizado en los más altos niveles del partido en el poder, redes de corrupción familiar y el desmantelamiento institucional del país.
Este choque frontal abre un intenso debate sobre los límites del discurso presidencial, el papel de las empresas de comunicación como contrapesos políticos y el impacto que esta polarización genera en la audiencia y el mercado publicitario.
A continuación, compartimos el comunicado íntegro emitido por la televisora:











