El séptimo informe Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO-7), elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), lanza una de las advertencias más severas hasta ahora: la especie humana está llevando a la Tierra a un punto de quiebre ambiental con consecuencias profundas para la salud, la estabilidad social y la economía global. El deterioro acelerado de los ecosistemas, la crisis climática y la contaminación configuran una amenaza sistémica sin precedentes.
Sin embargo, en medio de este diagnóstico crítico, el GEO-7 también ofrece una guía para reparar el planeta. El informe sostiene que aún existe una ventana de oportunidad para cambiar el rumbo, siempre que se transformen de manera simultánea cinco sistemas: el económico y financiero; los materiales y residuos; la energía; los alimentos; y el medio ambiente. A partir de esta premisa, el PNUMA plantea una serie de acciones concretas para hacer viable esta transición.
Una guía para reparar el planeta: 6 claves del informe GEO-7
1. Ir más allá del PIB como medida de progreso
Durante décadas, el producto interno bruto ha sido el principal indicador del éxito económico, pese a que ignora los costos ambientales y sociales del crecimiento. Esta visión ha permitido que la degradación de la naturaleza conviva con narrativas de prosperidad, ocultando riesgos estructurales para el bienestar a largo plazo.
El GEO-7 propone adoptar métricas más amplias, como la contabilidad del capital natural, que asigna valor económico a los servicios que presta la naturaleza. Esta herramienta permitiría tomar decisiones fiscales y de inversión más alineadas con la sostenibilidad, ofreciendo una base más realista para evaluar la riqueza de las naciones.

2. Corregir los incentivos que hoy dañan al planeta
El informe identifica que el sistema económico global sigue premiando prácticas ambientalmente destructivas. Subsidios a los combustibles fósiles, la minería y ciertos modelos agroindustriales distorsionan los mercados y perpetúan actividades incompatibles con los límites planetarios.
Para revertirlo, el PNUMA recomienda redirigir alrededor de 1.5 billones de dólares anuales en subsidios perjudiciales hacia actividades sostenibles. También sugiere gravar bienes y servicios que generan daño ambiental, asegurando que los ingresos se utilicen para proteger a las poblaciones más vulnerables y financiar la transición verde.
3. Transformar residuos en recursos mediante la economía circular
La acumulación de residuos —desde plásticos hasta desechos electrónicos— se ha convertido en uno de los símbolos más visibles del modelo lineal de producción y consumo. GEO-7 advierte que sin un cambio estructural, la contaminación seguirá aumentando de forma exponencial.
La guía para reparar el planeta apuesta por la economía circular como eje transversal de cambio. Esto implica rediseñar productos para que duren más, puedan repararse y reciclarse, así como exigir a las empresas responsabilidad sobre el destino final de sus productos. Los gobiernos, por su parte, deben crear marcos fiscales y regulatorios que favorezcan estos modelos.

4. Acelerar la transición hacia energías limpias
Más del 80 % de la energía mundial aún proviene de combustibles fósiles, una dependencia que alimenta la crisis climática. El GEO-7 subraya que sin una transformación profunda del sistema energético, el colapso climático será inevitable.
El informe llama a multiplicar la inversión en energías renovables, electrificar sectores como el transporte y desarrollar alternativas como el hidrógeno verde. Al mismo tiempo, enfatiza que la transición debe ser justa, evitando que la extracción de minerales estratégicos reproduzca nuevos conflictos sociales y ambientales.
5. Repensar cómo producimos y consumimos alimentos
Los sistemas alimentarios actuales impulsan la deforestación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Además, coexisten con niveles inaceptables de desperdicio y malnutrición, lo que evidencia su ineficiencia estructural.
GEO-7 propone dietas más sostenibles, con menor consumo de carne y mayor protagonismo de alimentos de origen vegetal, junto con prácticas agrícolas más eficientes y respetuosas con la naturaleza. Reducir el desperdicio de alimentos y diversificar las cadenas de suministro son acciones clave para aliviar la presión sobre el planeta.
6. Proteger y restaurar el mundo natural
La triple crisis planetaria —clima, biodiversidad y contaminación— está erosionando la base misma de la vida. El informe advierte que detener la degradación de la naturaleza es indispensable para cualquier estrategia de desarrollo sostenible.
Entre las acciones prioritarias se encuentran ampliar las áreas protegidas, restaurar ecosistemas degradados y fortalecer la gestión equitativa de recursos compartidos como bosques y pesquerías. Además, el PNUMA destaca el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar el cambio climático y mejorar la resiliencia de las comunidades.

Los beneficios de cambiar de rumbo, según el PNUMA
Implementar esta guía para reparar el planeta no solo mitigaría riesgos ambientales, sino que generaría beneficios sociales y económicos de gran escala. El GEO-7 estima que, para 2050, estas transformaciones podrían evitar hasta 9 millones de muertes prematuras, sacar a 100 millones de personas de la pobreza y reducir la desnutrición de 200 millones.
Además, los autores del informe calculan que los beneficios económicos acumulados podrían alcanzar los 100 billones de dólares anuales hacia finales de siglo. Maarten Kappelle, jefe de la Oficina de Ciencia del PNUMA, subraya que implementar estos cambios no será fácil, pero el costo de no actuar sería mucho mayor:
“Reconstruir los cinco sistemas requerirá un esfuerzo conjunto de todo el gobierno y de toda la sociedad, sin precedentes en el mundo…pero esto es absolutamente vital si queremos construir un planeta mejor, más justo y más sostenible”.

Una hoja de ruta ineludible
El informe GEO-7 deja claro que la crisis ambiental no es un problema sectorial, sino el resultado de sistemas económicos y productivos mal alineados con los límites del planeta. La guía para reparar el planeta que propone el PNUMA no es una lista aspiracional, sino una hoja de ruta basada en evidencia científica y análisis sistémico.
Para gobiernos, empresas e inversionistas comprometidos con la responsabilidad social, el mensaje es contundente: postergar estas transformaciones equivale a profundizar los riesgos sociales, económicos y ambientales. Implementar estas seis claves no solo es una opción ética, sino una condición necesaria para asegurar un futuro viable en un planeta cada vez más presionado.







