Tres ejemplos para el beneficio colectivo; responsabilidad social; transparencia y rendición de cuentas; construcción de ciudadanía activa

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Es un hecho: no hay mejor estrategia para explicar un asunto relevante que con ejemplos; el tema se entiende mejor, los puntos de vista encuentran un punto de partida y algo muy importante: se pasa del discurso (a veces tan teórico) a los hechos (prácticos y claros).

Y en materia de elevar nuestra calidad de vida a partir de ejercer una ciudadanía con responsabilidad, también esta premisa es válida.

Por eso hoy quiero mencionar tres ejemplos que considero interesantes para explicar con mejores argumentos lo que es trabajar desde diversas posiciones en beneficio colectivo, mediante ejercicios de responsabilidad social; de transparencia y rendición de cuentas; y de construcción de ciudadanía activa.

Pemex, es un ejemplo de una empresa pública que ha tomado acciones y no sólo ha ejercido discursos.

Es cierto que gran parte de esas acciones se derivan de su papel protagónico en la economía nacional y de su posición relevante en el mundo en una industria tan observada como la de los hidrocarburos. No podría operar si no tomara acciones responsables, si no emprendiera acciones para mitigar los daños al medio ambiente, si no mejorara siempre la calidad de vida de su equipo de trabajo, si no trabajara en el desarrollo de las comunidades en las que opera y buscar detener y reducir las brechas entre sus pobladores y el resto de los mexicanos.

Quizá gracias a esas “obligaciones” de carácter estratégico y ético que se tienen que asumir cuando se trabaja en una economía de escala mundial, en Pemex hay un gran objetivo en demostrar que “hay otro Pemex que se tiene que conocer”.

Por eso se entiende, que en materia de operaciones seguras (por ejemplo), esta empresa pública manifieste en su “Informe de Responsabilidad Social 2010″, que “mantuvo el índice de frecuencia de 2009, con 0.42 accidentes por cada millón de horas-hombre laboradas, 60% menor al registrado hace cinco años y por debajo del promedio internacional que es de 0.5″.

O que en materia de sustentabilidad (por poner otro ejemplo), Pemex manifieste en ese mismo Informe, que durante el 2010 se obtuvieron resultados en materia de protección ambiental: “disminución de contaminantes al aire en 22.1%; reducción de 21% del inventario final de residuos peligrosos respecto al inventario inicial; reducción de las descargas a cuerpos de agua en 12.6%; reducción del .5% del uso de agua cruda; y reducción del inventario de suelos contaminados en 3.9%” parecen sólo cifras, pero denotan un esfuerzo considerable. Vale la pena revisar el informe, es público, cualquiera puede acceder, lo encuentran en la página de esa empresa.

Tuve la oportunidad de estar hace unos días con los responsables de elaborar ese documento, integrantes de la Subdirección de planeación estratégica y operativa de la paraestatal. Además de un conocimiento profundo en los temas de transparencia y rendición de cuentas tenían otra cualidad muy evidente: emoción por lo que hacen.

En otro ejemplo, ahora de una empresa privada, quiero mencionar el trabajo de esta casa editora, quien decidió desde hace un año elaborar un Plan de Negocios basado en un ejercicio sustentable y responsable con sus acciones, tanto para su comunidad interna como la externa.

Todo mundo sabe de la labor filantrópica de los fundadores de este periódico y de sus descendientes, sin embargo era necesario generar indicadores precisos y detallar con exactitud su impacto en la comunidad, para ejercer mejor los recursos, para llegar a más personas.

Hoy existe la Fundación Heriberto Deándar Amador, y toda la energía altruista que accionistas y colaboradores del periódico emanaban, ahora tiene un cauce claro y transparente.

También se han generado acciones para establecer un gobierno ético corporativo, a través de ejercicios de empoderamiento de las y los colaboradores mediante comisiones mixtas en las que se toman decisiones de mucho peso para la empresa, como las relacionadas con la ética, con la reglamentación interna, con la seguridad y protección ambiental, con la equidad de género y con el ascenso en los diversos puestos de la empresa.

Todo ello, al igual que en Pemex, también se informó públicamente y ahora esta empresa también rinde cuentas.

Finalmente hablar de Alternativas y Capacidades, una organización de la sociedad civil con la que tenemos oportunidad de colaborar como colectivo.

Gracias a la labor que esta organización realiza desde diversas trincheras (a veces los foros son en el Congreso, a veces directamente en las calles), las cosas están cambiando en México con respecto a la labor de las organizaciones sociales. Ahora es menos tortuoso agruparse y obtener resultados, se han logrado mejores condiciones para la labor colectiva ciudadana y por consiguiente se han incrementado las agrupaciones y con ello el ejercicio de una ciudadanía activa y comprometida.

Desde lograr que el estatus de donataria autorizada (recibir donativos libres de impuestos), se amplíe a organizaciones con objetos distintos a los que menciona la ley del impuesto sobre la renta; hasta lograr que se exentara de presentar dictamen fiscal a las donatarias con ingresos menores a 400 mil pesos al año y que era un costo considerable para sus finanzas; son algunas de sus acciones en materia de incidencia en las leyes.

Al igual que con la gente de Pemex, tanto los de Argos, como los de Alternativas, tienen ese brillo en los ojos que contagia.

¿Estaremos en presencia del virus de la ciudadanía?

Como que ya va siendo hora, ¿no?

Fuente: Elmañana.com.mx
Por: Leopoldo Lara.
Publicada: 22 de enero de 2012.

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