Colaboraciones

¿Se puede llegar a amar a las organizaciones?: nadie ama lo que no conoce

La comunicación interna produce mensajes y establece patrones de interacción.

Amor empresarial vía Shutterstock

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Por María Teresa Mele Peinado

Puesto que es la primera aparición de esta columna, voy a tomarme unas líneas para explicar de qué se trata esto. Lo primero es decir que nada tiene que ver con San Agustín, ni con divinas personas de ningún tipo (digo, por aquello del juego de palabras en el título). “Nadie ama lo que no conoce” se refiere a cultura organizacional, de cómo lograr que nuestra gente nos conozca y se sienta identificada, siempre en un marco de responsabilidad social.

Así pues, que en este espacio me dedicaré a compartir algunas opiniones, conceptos y prácticas acerca de ese “mágico” habilitador que permite acercar a los colaboradores a la razón de ser de la organización: comunicación interna.

Mi interés en escribir sobre este tema radica en mi experiencia laboral en comunicación organizacional en Venezuela y en la diversidad de interpretaciones al respecto que he evidenciado desde que llegué a México. A manera de ejercicio, podría clasificar las que más curiosidad me han causado:

  • Responsabilidades y perfiles diversos en áreas de comunicación interna.
  • Estructuras de comunicación externa, pero no para comunicar al interior.
  • Organizaciones con iniciativas sociales que no se comunican al personal.

He leído vacantes para cargos vinculados a comunicación interna cuyos perfiles van desde diseño organizacional y capacitación, hasta responsabilidad social, pasando por ejecución de programas de diseño y habilidades de redacción, entre otros. También he revisado casos en los que grandes empresas, caracterizadas por una extraordinaria comunicación externa y de mercadeo, no tienen estructuras para llevar mensajes a su gente. Por otro lado, están aquellas organizaciones con destacados programas de responsabilidad e inversión social, cuyos colaboradores no tienen idea de lo que son, pero se espera de ellos más compromiso e identidad con su entorno laboral y comunitario.

De estos ejemplos rescato la relación de la comunicación interna con recursos humanos y con responsabilidad social. ¡Pero cada quien a lo suyo! Si bien, estas áreas trabajan en equipo y quizás podrían estar bajo una misma dirección, me inclino por la idea de que debería haber especialistas para cada asunto, ya que se trata de iniciativas que requieren planificarse estratégicamente en alineación con los objetivos del negocio, en lugar de llevarlas a cabo solo con “la mejor intención”.

Dicen los expertos que la comunicación interna es todo aquello que se dice al interior de la organización, que puede ser formal o informal, dirigida a distintas audiencias y a través de diversos canales. Asimismo –y en mi opinión muy acertado- que los responsables de la comunicación interna deberían, al menos, preguntarse: ¿qué queremos comunicar?, ¿por qué? y ¿qué efecto queremos en los colaboradores?

Sin demorarnos mucho en especificaciones técnicas en este momento, vale la pena destacar la cultura como un fenómeno social asociado a la comunicación interna, puesto que a través de la comunicación interna se producen mensajes y establecen patrones de interacción que fortalecen la identidad, conductas, procesos y estructuras organizacionales.

Entonces, si las organizaciones valoran el impacto de la comunicación interna y la llevan a cabo debidamente, ¿será posible que sus colaboradores las amen luego de conocerlas?

Ahí se los dejo. Hasta una próxima y más extendida entrega.


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María Teresa Mele Peinado Coordinadora de Comunicación Interna Expok

@melepeinado

Acerca del autor

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