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¿Puede la industria del tabaco deshacerse de su posicionamiento tóxico?

Cigarros

El tabaco es una de las principales causas evitables de muerte en el mundo, ya que cobra la vida de más de seis millones de personas cada año. Aproximadamente un 10% de ellas no ha fumado nunca.

Debido a este enorme problema, millones de consumidores perciben a las tabacaleras como responsables de una gran cantidad de muertes, posicionándola así como una industria altamente tóxica.

Posiblemente sea debido a eso que a lo largo de los últimos años han surgido nuevos productos que ha pesar de considerarse igual de adictivos, afirman ser mucho más seguros y contener menos elementos dañinos para la salud, por ejemplo el cigarrillo electrónico.

Al respecto, Kingsley Wheaton, director de asuntos corporativos y regulatorios de la British American Tobacco (BAT) señala en entrevista con BBC que “el futuro de la industria es proporcionar a los consumidores una gama de productos alternativos de nicotina”, y añade que el hecho de que la industria forme parte del problema, esto no es razón para no que pueda ser parte de la solución.

Sin embargo, Wheaton también acepta que aún durante las próximas décadas, la mayor cantidad de ingresos será producto de la comercialización de cigarrillos convencionales.

Se estima que tan solo en Reino Unido, uno de cada cinco adultos aún fuman a pesar de las medidas tomadas para controlarlo. Además el número de fumadores entre los 20 y los 34 años de edad ha aumentado considerablemente en los últimos años.

Además, aproximadamente 200 mil niños entre 11 y 15 años se unen a esta comunidad, a pesar de que la industria asegura que sus productos no están dirigidos a niños.

Con estos datos y tras de décadas de presión de los gobiernos y las instituciones de salud, a la industria no le ha quedado otra opción que reconocer que fumar es la causa de una serie de enfermedades graves que incluso pueden llevar a su consumidor hasta la muerte.

Para una industria que se encuentra constantemente bajo ataque, mejorar su reputación no debe ser fácil. Wheaton asegura que aunque la mitad de las personas que guían durante toda su vida morirá prematuramente, la venta de tabaco es un negocio legal, por lo que tiene un derecho legitimo a operar”.

Por su parte John Britton, profesor del Centro Unido para Estudios de Control de Tabaco y uno de los expertos más importantes de la materia en Reino Unido, asegura que el precio de una cajetilla de cigarrillos debe aumentar significativamente si se busca un impacto real en la salud pública, pues para los consumidores el incremento de los impuestos no ha sido suficiente.

Australia tiene uno de los controles más estrictos en esta materia a nivel mundial luego de haber eliminado por completo la identidad de las marcas en las cajetillas durante 2012, pero en Inglaterra y Gales, esta batalla sobre el empaquetado aún esta lejos de llegar su fin.

Las tabacaleras luchan contra estas medidas bajo el argumento de que la imposición de un empaque genérico es una violación e su propiedad intelectual, sin embargo en una época de proliferación y promoción de la salud, las medidas para prevenir que niños y jóvenes se adentren en el peligroso mundo del consumo e tabaco no cesarán con facilidad, por lo que probablemente el mejor camino para esta industria sea el de continuar realizando esfuerzos para desintoxicarse.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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