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Norah Padilla, la empresaria del reciclaje

Después de luchar contra las autoridades locales y la rapiña, logró hacer de Colombia el único país de Latinoamérica donde los recolectores o pepenadores son reconocidos como pequeños empresarios, mejorando así sus condiciones de trabajo y, en consecuencia de vida.

Se calcula que 15 millones de personas, 1% de la población urbana de los países en vías de desarrollo, viven de recolectar residuos reciclables.

La historia de Norah Padilla es un ejemplo de tenacidad y compromiso que comenzó hace casi cuatro décadas, cuando apenas tenía siete años. Siguiendo la tradición de su abuela y su madre, por la mañana trabajaba en un tiradero municipal, separando residuos, para después ir a la escuela.

Pronto descubrió que era posible obtener ingresos de la basura; es decir, de la venta de papel, metal y vidrio. Sin embargo, las autoridades locales anunciaron el cierre del basurero a cielo abierto y entonces empezó una lucha con la intención de garantizar sus derechos laborales y los de sus compañeros.

Con el apoyo inicial de 200 recolectores, poco a poco formó una cooperativa que en 1990 se consolidó como la Asociación de Recicladores de Bogotá (ARB), de la que actualmente es directora ejecutiva.

Aunque en su momento no tuvo la oportunidad de ir a la universidad, hace algunos años recibió una beca que le permitió estudiar Administración y formalizar los conocimientos que tuvo en la práctica.

Además, su labor ha traspasado las fronteras de su natal Colombia, ya que se encarga de organizar reuniones internacionales de recicladores con el objetivo de compartir experiencias y, sobre todo, de modernizar la actividad.

También impulsó la construcción de dos nuevas plantas de reciclaje, una en el barrio la Alquería y la otra en la localidad de Bosa.

Estos logros la llevaron a ocupar la presidencia de la Asociación Nacional de Recicladores (que agrupa a más de 18 organizaciones de 11 regiones del país) y a ser representante de la Red Latinoamericana de Recicladores (REDLACRE). Así mismo desde hace más de cinco años Norah es aliada de la Fundación Avina, distinción que la ha convertido en una destacada líder social, económica y ambiental.

Sus ponencias y propuestas han sido traducidas a múltiples idiomas y distribuidas en todos los continentes, en donde por solicitud de organismos de cooperación, de fundaciones empresariales, e incluso de gobiernos locales, ha compartido con sus colegas de la India, Egipto y Europa.

Su misión como defensora de los recicladores le permitió conocer a Silvio Ruiz Grisales, quien también es líder de este movimiento, y con quien se casó y tuvo dos hijos.

No obstante, para nada ha sido una tarea sencilla. Por ejemplo, en 1995 recibió amenazas de los paramilitares e intermediarios que se oponían a la organización de los recolectores por ver amenazados sus propios intereses.

Meta alcanzada

Con más de 18 000 miembros, la ARB centra sus esfuerzos en ofrecer a los trabajadores un ambiente laboral seguro, limpio y digno, opuesto al que caracteriza a los también llamados pepenadores en el resto del continente. Además, durante el tiempo que dura su contrato, reciben un salario fijo, asistencia social, acceso a los servicios de salud y plan de jubilación.

Lo anterior les permite ganar reconocimiento y los aleja de la marginación existente entre quienes practican este oficio. Se trata de un compromiso conjunto, ya que los camiones municipales recolectan los desechos sólidos útiles, que son entregados a los integrantes de la asociación, quienes a su vez se encargan de compactarlos y venderlos a las fábricas.

Así mismo, destacan tres exigencias puntuales de Norah:

° Rellenos sanitarios más alejados de los centros urbanos
° Mayores requerimientos ambientales sobre el depósito y manejo final de residuos
° Participación activa de la sociedad, a fin de lograr una mejor separación de la basura

La ARB organizó la Primera Conferencia Internacional de Recicladores y el proyecto Ciudades Inclusivas, en febrero de 2008, en donde se reunieron delegados de Asia, áfrica y, por supuesto América Latina.

La asociación ha impulsado políticas públicas para hacer modificaciones legislativas y cambiar la ley que prohibía a las cooperativas brindar servicios de puerta en puerta, también ha financiado estudios sobre la contribución social y medioambiental de los recolectores.

Bajo la asesoría de Padilla, la ERB consiguió una mejor cotización de los productos reciclados, razón por la cual el valor del PET transparente se incrementó hasta en 35%.
En esta misma línea, firmó un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y organizaciones de la sociedad civil para la construcción de unidades de procesamiento de los distintos materiales.

Casos como el de Norah Padilla confirman que el aprovechamiento de la basura no sólo representa una alternativa de cuidado ambiental, además es una importante actividad económica para los países en vías de desarrollo. Aunque aún falta mucho por hacer, los pasos dados hasta ahora pueden tomarse como base para consolidar el desarrollo sustentable de las naciones.

Fuente: Revista Equilibrio No. 47
Por: Nora Torres
Publicada: Julio de 2012

1 COMENTARIO

  1. Hola muy buen día.
    Disculpen, ¿cómo podría contactar a Nora Padilla?
    Aquí en México se está planeando hacer un proyecto similar en los basureros de Tultitlán, DF y la opinión de Nora sería parteaguas para no caer en algunos errores y prevenir.

    Espero se pueda tener el contacto.
    Muchas gracias y suerte

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