La Comisión Europea lanza su propuesta tras Panama Papers.

EPN promete inversión de $28,738 millones para comunidades indígenas

Invertir dinero vía Shutterstock

Bruselas lleva un lustro rasgándose las vestiduras por los déficits mientras los ricos, los poderosos y las grandes empresas se sirven de los paraísos fiscales para evitar pagar los impuestos que sí pagan los pequeños. La Comisión Europea dio ayer un nuevo paso para acabar con esa hipocresía. El Ejecutivo comunitario quiere que las multinacionales publiquen anualmente sus datos fiscales en todos los países de la UE en los que operan, tal y como publicó el domingo este diario. Los papeles de Panamá, además, han obligado a introducir un cambio de última hora: las multinacionales harán un informe país por país en cada uno de los socios europeos en los que tienen actividad, pero también en los países que figuren en la lista negra de paraísos fiscales. Esa lista todavía no existe. Bruselas afirmó en enero que la está preparando. Y la semana pasada anunció que la lista negra estará a punto en un plazo de seis meses.

El Ejecutivo comunitario propone esa nueva batería de medidas en favor de la transparencia fiscal, que se suma al paquete aprobado en enero para poner coto a la ingeniería impositiva en las grandes empresas. La propuesta, destinada a empresas con ingresos de más de 750 millones de euros, pasa ahora a manos del Consejo Europeo y de la Eurocámara. Si sale adelante, obligará a las multinacionales que operan en Europa a publicar anualmente varios datos: ganancias acumuladas; beneficio antes de impuestos; impuestos efectivamente abonados; ingresos, y número de empleados. El objetivo es reducir la elusión fiscal, que genera unas pérdidas de 50.000 a 70.000 millones anuales en los Veintiocho.

“Con arreglos fiscales complejos, algunas multinacionales pueden llegar a pagar cerca de un tercio menos en impuestos que las empresas que operan en un solo país”, subrayó el comisario de Servicios Financieros, el británico Jonathan Hill.

La propuesta generó este martes cierta controversia. Transparencia Internacional (TI) apuntó que la nueva propuesta de la Comisión “busca la transparencia solo en el nombre”: criticó tanto el umbral —750 millones, que deja fuera a muchas empresas— como el hecho de que las multinacionales solo tengan que desglosar país por país sus actividades en Europa y en los paraísos fiscales, y se les permita dar con datos agregados sus cifras relativas al resto del mundo. “La Comisión pierde una oportunidad de oro”, se quejó Elena Gaita, de TI. Las patronales desaprueban la propuesta comunitaria por las razones opuestas: “El plan de la Comisión es ya un motivo de preocupación para las multinacionales que operan en la UE”, dijo Xavier Ditz, de Taxand.

Fuente: El país

Acerca del autor

ExpokNews